Cultura
ESPECTÁCULOS
Muere Leopoldo María Panero, el 'poeta maldito' por excelencia
Fallece un hombre único, nunca entendido, que dejó ver su enorme capacidad para crear desde la nada con una mente pocas veces entendida
Leopoldo María Panero, creador único y poeta maldito. (Foto: José Ramón Vega)
Leopoldo María Panero, creador único y poeta maldito. (Foto: José Ramón Vega)
Luis Artigue
06/03/2014 (19:33 horas)
Vote 
Resultado 4.2 puntos4.2 puntos4.2 puntos4.2 puntos4.2 puntos (89 votos)
  Preparar para imprimir  Enviar por correo
La muerte nos hace llorar invisiblemente pero no por eso regresamos de nuestras admiraciones al menos agradecidos de haber sido adiestrados en la
irreverencia estimulante…

Sí, me refiero a que ha sido liberado de la vida, a la cual tanto ha insultado y maldecido en cada verso, el poeta loco de locura no celebratoria sino sufriente Leopoldo María Panero, el mellizo del diablo, último vástago de la estirpe lírica de los Panero de Astorga (así acaban de comunicármelo esta negra coche por separado pero casi al unísono tanto su editora como su psiquiatra).

Oh, hay personas que parecen ciudades fracturadas, hay personas-metáfora, y he aquí uno de ellos. Yo le conocí. Yo alguna vez admiré y soporté su enajenación lírica que era algo así como la imaginación sin contornos. Yo por su culpa también confundí en alguna ocasión la poesía con una derivación musical del delirio. Yo le traje a León por última vez y sé que lo disfrutó a su modo…

Yo le miré a los ojos no pocas veces, y descubrí así que en su dolorosa locura había mucho de despilfarro de inteligencia y no poco de certidumbre de que para algunas personas la única forma de defenderse de una sombra es apagar la luz –¿cómo saber ahora si Leopoldo María Panero estaba loco o si enmascaraba la locura del mundo?-.  Sí, le conocí. Abismo que escribía desde dentro como diciendo sin decir que la única sabiduría es el saber sobre uno mismo. Sótano frío del desamor. Nivel insuperable del hombre desnivelado que exhalaba hilos de muerte. Por eso no sé decir otra cosa que esto, gracias por la expansión, la caprichosa excursión del delirio, mellizo del diablo, gracias por tu ternura insoportable a la hora de pulsar lo que no soy. Casi tiene gracia que te hayas ido después de todos tus hermanos e inmediatamente después de tu Ana María Moix…

Terminaré gritando: ¡ha muerto el hombre que compartía el bosque con los lobos!

www.luisartigue.es

 


Puedes publicar tu reconocimiento aquí



 

  Preparar para imprimir  Enviar por correo
Vote 
Resultado 4.2 puntos4.2 puntos4.2 puntos4.2 puntos4.2 puntos (89 votos)