LAS PAREDES HABLAN
OPINIÓN POR DANIEL LAZO
El infierno cántabro
¿VALENTIA O MASOQUISMO? Esta pregunta podríamos...
31/05/2012
  Preparar para imprimir  Enviar por correo
...hacernos los cerca de 1000 ciclistas (de entre casi 5000 participantes) que terminamos la prueba de btt de “Los 10.000 del Soplao” allá por tierras cántabras. Yo soy de los que prefiero quedarme con la primera opción aunque he de reconocer que en más de una ocasión llegué a plantearme que caía en lo segundo.

“EL INFIERNO CÁNTABRO”, así rezaba el cartel que anunciaba la prueba, lo cual no era demasiado alentador, pero, con todo y con eso, un grupo de amigos leoneses decidimos acudir con paso firme en busca de esta aventura. En mi caso con alguna duda, porque aunque mi temporada de entrenamientos atléticos me aportaba un colchón de forma física, mi inexperiencia con la bici de btt y en grandes kilometrajes, tomaban mucho protagonismo en mis pensamientos los días previos a la carrera.

Lejos de todo esto, el verdadero infierno lo constituirían las adversas condiciones climatológicas que nos acompañarían en el transcurso de la prueba. Durante 11 horas soportamos lluvia, temperaturas cercanas a los 0 grados centígrados en las cimas, sensación térmica de bajo cero en las bajadas con la totalidad de nuestros cuerpos calados, el barro saltando a los ojos….en fin, que pensaba que mi bagaje de casi 20 años corriendo me había dado para ver y sufrir de todo, pero nada como esto, os lo puedo asegurar.
El hecho de que me acompañase, como una especie de ángel de la guarda, Ruben –uno de mis mejores amigos y experimentado ciclista- me proporcionó la tranquilidad y el aliento necesarios para conseguir el objetivo, que no era otro que concluir y demostrarme a mí mismo que sería capaz de hacerlo. El haberlo conseguido, y en tan duras circunstancias, me proporciona tal satisfacción personal que hace que se me olvide todo el sufrimiento y los malos ratos pasados en esos largos 165km.

Daniel Lazo durante "Los 10.000 del Soplao".

Pienso que esto es lo bonito del deporte y recomendaría a todo el mundo que alguna vez lo experimente aunque, de mano, sea difícilmente entendible para muchas personas que el sufrimiento pueda desembocar en satisfacción. Por último, una lección que me he traído en el zurrón y es que la valentía en el deporte, nos hace fuertes para superar el peor de los infiernos.
 

  Preparar para imprimir  Enviar por correo