Los 'guirrios' mandan en Llamas

Los vecinos de Llamas reproducen fielmente uno de los antruejos más ancestrales de la provincia de León, acompañados por el buen tiempo y la alta participación

Tradicional antruejo de Llamas de la Ribera. / Sandra Santos
A.C.
A.C.León

Sería difícil hablar del Carnaval de León sin detener la historia en Llamas de la Ribera. Al fin de cuentas, a esta festividad, de origen incierto, ni si quiera la pudo frenar la Guerra Civil.

Uno de los antruejos por antonomasia de la provincia que, año tras año, los vecinos de esta localidad reproducen respetando su forma más pura y original.

Y por ello, fieles a su cita, una treintena de guirrios, esos seres mitad humano mitad mitológico, han 'tomado' en la tarde de este domingo las calles de Llamas de la Ribera.

Sus esquilones que cuelgan de los ropaje marcaron su camino entre el gentío, al que atemoriza a su paso mientras que sus las espectaculares escarapelas de la Mázcara que se abrían y se cerraban al saltar dejaron impresionantes pinceladas de color a su alrededor.

Eso sí nadie se libra de una buena zurra de estos animales que se han acompañado por el toro, la gomia, la rosita, los caretones, el gomio, los gochos, los carneros, el diablo, la gallina tocahuevos, los enanos, los traperos, el pellejo o el hombre de la zarza, el resto de personajes que completan este antruejo.

Como cada año, los guirrios comenzaron a danzar por las calles ataviados con el particular traje, las vejigas disecadas y los cencerros alborotando al gentío, manteniéndose fiel a la tradición.

Innumerables bromas, sustos y vejigazos hicieron que la diversión inundara el municipio de la mano de esta cita declarada de Interés Turístico Provincial, donde tampoco faltó la gastronomía típica, desde las orejas y flores a los risuelos y borrachines.

Una nueva mirada al pasado y a esa tradición cuya llama permanece viva en Llamas de la Ribera.