El PSOE teme que los indecisos desbaraten sus expectativas de Gobierno

La vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra. / EFE

Sánchez centrará su campaña a partir del jueves en el votante menos ideologizado de las grandes ciudades

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

No hay ni un solo sondeo que permita poner en duda que el PSOE será, el próximo 28 de abril, la fuerza del Parlamento, pero la obviedad de que en ningún caso podrá investir presidente del Gobierno a Pedro Sánchez con sus solos escaños mantiene a los socialistas en tensión.

La vicesecretaria general del partido, Adriana Lastra, advirtió este martes de que el elevadísimo número de personas que aún no han definido su voto podría acabar decantando la balanza a un lado o a otro. Por eso, los estrategas de Ferraz y Moncloa (el diseño de la campaña electoral es uno de los principales cometidos del jefe de gabinete del presidente del Gobierno, Iván Redondo) han puesto el foco en ellas.

En los próximos días, desde el jueves hasta el viernes 26, Sánchez recorrerá trece comunidades autónomas (todas menos Aragón, Castilla y León, La Rioja y Murcia) con el objetivo, por un lado, de convencer a los votantes progresistas de que no todo está hecho y, por otro, de conquistar al electorado urbano menos ideologizado y sensible al discurso del miedo ante el auge del populismo. Después de una precampaña en la que ha recorrido prácticamente todas las provincias, se centrará así en las grandes ciudades.

«Existe una gran oportunidad y un gran riesgo», argumentó Lastra en una comparecencia en la sede del PSOE poco después de conocer los datos del barómetro electoral del CIS. «La situación-insistió- dependerá de la participación y la movilización de quienes compartimos valores de libertad, igualdad y solidaridad».

Lastra puso en valor el hecho de que el PSOE es el único partido que, según el estudio de instituto público, obtiendrá representación en todo el territorio; tanto en lo que, de acuerdo con el propio ideario socialista, definió como «la España plurinacional», como en la «España interior». Pero pidió no dar nada por sentado.

El partido gubernamental lleva semanas repitiendo que si la gente se queda en casa puede acabar ocurriendo en el Gobierno de la nación lo mismo que sucedió en Andalucía tras las elecciones del 2 de diciembre. Todos los sondeos auguraron que Susana Díaz obtendría una victoria holgada y suficiente para gobernar. Finalmente ganó, pero perdió la Junta gracias al entendimiento de PP, Ciudadanos y Vox. «La ultraderecha -insistió la número dos del PSOE- está a las puertas del Congreso».

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