Una victoria empañada por el aguante del PP en Madrid

El candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo./EFE
El candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo. / EFE

Sánchez llama a Cs a levantar el «cordón sanitario» allí donde el PSOE ha sido primero en lugar de pactar con la «ultraderecha»

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Una victoria clara, contundente, pero no redonda. El PSOE logró ayer su objetivo de ser, a mucha distancia, la primera fuerza en las elecciones europeas. Ganó en cómputo global las municipales y no sólo retuvo sus feudos en la mayor parte de las autonómicas sino que fue la fuerza más votada en el santuario popular de Castilla y León gracias a la división de la derecha. Y, sin embargo, una vez más se le resistió la capital de Madrid y al cierre de esta edición había poco optimismo sobre las posibilidades de recuperar la comunidad después de 24 años de gobiernos populares; el gran objetivo de Pedro Sánchez.

En 2015, el candidato socialista, Ángel Gabilondo, se quedó a tan solo un escaño de poder ser presidente autonómico con el apoyo de Podemos. Jugó en su contra el fraccionamiento de la izquierda. De hecho, sus opciones se fueron por el desagüe al quedar IU por debajo del umbral del 5% que permite a las fuerzas políticas obtener representación. Esta vez ha mejorado su posición. Anoche fue el más votado pero le sirvió de poco. Sólo podría hacerse con el gobierno si Ciudadanos optara por la abstención. Y tal y como están las cosas, ese escenario no es factible.

Sánchez, que compareció en torno a las 23:15 horas para valorar los resultados hizo aun así un intento de persuadir al polítio que hace tres años sí estuvo dispuesto a firmar con él un pacto de investidura insuficiente para defenestrar a Mariano Rajoy, pero que ahora ha hecho del veto al PSOE su principal estrategia política.

Lambán es el único barón que ve peligrar, en Aragón, una presidencia autonómica

El presidente del Gobierno en funciones argumentó que los resultados demuestran que los españoles «comparten el diagnóstico y las recetas» que está plantando su partido y pidió una «reflexión» genérica. «Donde no podamos gobernar será porque la derecha de PP y Ciudadanos pactan con la ultraderecha; es una responsabilidad que no va a ser entendida en Europa por parte de los partidos liberales y conservadores . Es hora de que se levante el cordón sanitario al PSOE, que ha ganado las elecciones claramente y apuesta por entenderse con todos dentro del marco constitucional», insistió.

Negociación

En algunas comunidades, lo que haga el partido de Rivera importa poco para los socialistas. En Extremadura y en Castilla- La Mancha tanto Guillermo Fernández Vara como Emiliano García-Page sumaban al cierre de este periódico mayoría absoluta. Pero tanto en Castilla y León como en Aragón -donde gobierna ahora Javier Lambán- su apoyo sería decisivo. Los socialistas, en todo caso, no cuentan con él. De nuevo, donde sea posible volverán a reproducirse los pactos con Unidas Podemos, solo que en esta ocasión la posición de fuerza de la formación liderada por Pablo Iglesias será mucho menor.

En la dirección del PSOE entendían ayer que el líder de la formación situada a su izquierda tiene mucho que analizar. «¿Con qué fuerza va a querer negociar ahora su entrada en el Gobierno?», planteaba un colaborador del jefe del Ejecutivo. Vuelve así a cobrar fuerza la idea de un gobierno en solitario aunque no falta quien asegura que, precisamente por su debilidad, Iglesias puede aferrarse a un ministerio como a un clavo ardiendo.

La única alegría sin 'peros' para Sánchez -que compareció acompañado de la vicepresidenta, Carmen Calvo y varios de sus ministros, así como dl secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos- fue así ayer el resultado de las europeas. Ahí sí consiguió su objetivo y los socialistas españoles serán la primera fuerza del grupo socialdemócrata en la Eurocámara. Eso permitirá a España negociar un puesto relevante en la Comisión.