Mañueco pide dar «la espalda a la radicalidad» y apuesta por el pacto para un gobierno moderado

El presidente del PP de Castilla y León./Rubén Cacho
El presidente del PP de Castilla y León. / Rubén Cacho

El presidente del PPCyL defiende que el partido es «una roca» y asegura que la «gente no ha votado que el sanchismo llegue a Castilla y León»

ICAL

El presidente del Partido Popular de Castilla y León y candidato a la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha establecido tres «líneas prioritarias» para «construir» un gobierno, de centro derecha, con otras fuerzas políticas, entre las que se encuentra Ciudadanos. Así, situó la negociación en torno al desarrollo del medio rural, la calidad de los servicios públicos y la bajada de impuestos y la creación de empleo.

Fernández Mañueco clausuró este lunes la Junta Directiva del PP de Castilla y León, tras las elecciones autonómicas y municipales del 26 de mayo, en las que aseguró los ciudadanos optaron por el «pacto» y el «diálogo», de forma que las mayorías en solitarios pasaron a la «historia».

En ese sentido, el presidente del PPCyL y candidato a la Junta apostó por acordar un gobierno «renovador», «moderado», «innovador» y «transformador» sobre unas líneas que aseguró en su partido tienen «meridianamente claras». Insistió en que la disposición de los 'populares' es «huir de los radicalismos» para afrontar una gestión basada en la estabilidad que permita que Castilla y León siga por el camino de la «prosperidad» y el bienestar social.

La primera línea que fijó Fernández Mañueco fue la apuesta por el desarrollo del mundo rural. «Hoy, en nuestra región, no se entiende el mundo urbano sin el mundo rural. Hay una dependencia emocional irrenunciable», dijo el dirigente del PPCyL, quien recalcó que su formación quiere impulsar sus oportunidades con inversiones en tecnología, infraestructuras, la promoción del empleo y el fomento de la industria agroalimentaria y turística y con el mantenimiento de los servicios públicos.

En segundo lugar, el presidente del PPCyL situó la calidad de los servicios públicos. «No podemos renunciar a lo que con el esfuerzo de todos hemos conquistado», dijo. «El problema nunca puede ser el tiempo que el Partido Popular lleva gobernando aquí. La clave está en los resultados de esa acción continuada de gobierno», señaló, al tiempo que recordó que la Comunidad se ha convertido en una «referencia» en sanidad, dependencia, servicios sociales, empleo o educación.

El modelo de Castilla y León tiene «éxito reconocido»

Fernández Mañueco insistió en que el modelo de Castilla y León tiene un «éxito reconocido» y destacó que sus jóvenes están «formados de manera extraordinaria». También subrayó la cobertura sociosanitaria que recalcó es la «mejor» de España. «Todos estos logros se encuentran en riesgo», dijo, como ocurre en su opinión en otras comunidades con gobiernos socialistas, en la que remarcó sus servicios se encuentran «a a la cola».

La tercera línea prioritaria del PP de Castilla y León es la bajada de impuestos y la creación de empleo. «Creemos que la mejor manera de fijar población es la creación de empleo y una de las palancas de crecimiento de empleo es la bajada de impuestos», dijo Fernández Mañueco, quien criticó el «rejón» que supone los 2.000 millones en impuestos que propone la izquierda en la Comunidad o los 26.000 que pretende aplicar el presidente en funciones del Gobierno, Pedro Sánchez.

Estas, subrayó Fernández Mañueco, son la bases de la negociación que plantea a Ciudadanos su partido, además de contar con un gobierno que «no anteponga nada a los intereses generales de los castellanos y leoneses, ni a los de España». Finalmente, recalcó que su apuesta es por un ejecutivo que desde la «moderación» y la «sensatez» garantice la estabilidad y genere un clima de confianza necesario para el crecimiento social y económico.