Ciudadanos se estanca y Villarroel rechaza las «etiquetas» de Silván y no confirma con quién pactará

La candidata a la Alcaldía de León, Gemma Villarroel, en la sede de Ciudadanos. / Campillo

La formación naranja volverá a ser 'llave' del gobierno municipal en el Ayuntamiento de León y lamenta no poder romper el «bipartidismo clásico» en la ciudad

Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑAS

Es la querida por todos, la chica con la que todos quieren acudir al baile, y sobre su tejado queda ahora la responsabilidad de entregar la llave del futuro de la ciudad de León.

Ciudadanos se estanca en el panorama municipal leonés y sólo ha sido capaz de revalidar sus cuatro escaños en la capital donde, eso sí, entrará a formar gobierno y decantará el empate técnico entre Partido Socialista y Partido Popular.

La noche no invitaba al optimismo desde los primeros minutos del escrutinio, y el avance de los resultados confirmaba que esta no iba a ser una buena noche para Ciudadanos.

El equipo de Gemma Villarroel no logró mejorar sus registros de hace cuatro años, lo que servía para que la candidata reconociera la dificultad de romper con «la tradición bipartidista» en León.

Los posibles pactos

Con más de 9.000 votos, la formación naranja comprometía «responsabilidad y trabajo» para demostrar que son una alternativa al bipartidismo, a pesar de la oportunidad perdida: «Hemos perdido avance y modernidad y futuro en esta ciudad porque nos hemos quedado en el bipartidismo clásico que sólo ha hecho que desmejorar la ciudad».

Y ese camino lo empezará a recorrer en este mandato, donde entrará a formar gobierno, aunque sin aclarar si dará la Alcaldía de León al Partido Socialista o al Partido Popular.

Gemma Villarroel cree que no es momento de hablar de pactos y rechazaba la etiqueta puesta por Antonio Silván, al hacer un llamamiento a la «mayoría absoluta del centro-derecha». La candidata a la Alcaldía de León aclaraba a sus votantes que «pueden estar tranquilos» porque empujarán con fuerza «como estos cuatro años, trayendo ideas frescas para modernizar una ciudad que sufre parálisis desde hace ya más de una década».

La diferencia de 400 votos entre el PSOE y el PP deja abierta la puerta a los pactos y Ciudadanos valorará todos los caminos y alternativas, aunque garantiza responsabilidad porque León y los leoneses son una cosa muy seria.