UPL celebra la «fortaleza» del leonesismo y hace hincapié en su papel de «llave» para la alcaldía de León

Los miembros de UPL consultan los datos electorales. / Campillo / N. Brandón

Sendino descarta apoyar a PP y Ciudadanos porque «han llevado a la ruina a León» y Luis Mariano Santos considera que el partido ha demostrado «estabilidad»

Rubén Fariñas
RUBÉN FARIÑAS

De la alegría inicial a la desilusión final, la noche electoral fue una auténtica montaña rusa para la UPL. Los tres concejales en León del inicio del escrutinio y la posibilidad del segundo procurador en las Cortes se fue desvaneciendo poco a poco aunque, pese a no lograr los resultados que se dieron por momentos, los leonesistas se han mostrado satisfechos con lo logrado.

«A pesar de los agoreros y las encuestas, se demuestra que la UPL es estable. Crecemos en votos y la voz de León volverá a estar en Valladolid», ha destacado Luis Mariano Santos, procurador leonesista en las Cortes.

Dos concejales en el Ayuntamiento de León, un procurador en las Cortes y el tercer partido a nivel provincial son la lectura positiva de la UPL, que tendrá la llave de muchas alcaldías.

«Doblamos nuestro poder en los ayuntamientos, con 12 mayorías absolutas. Que todo el leonesismo haya acudido unido nos da fortalece y se traduce en un cambio de inercia», afirma Santos, que recalca el papel de la UPL como «llave» para muchas alcaldías.

«No pactaremos con PP y Cs»

Uno de ellos es el Ayuntamiento de León. Eduardo López Sendino ha dejado clara su intención de no apoyar un gobierno entre PP y Ciudadanos, ya que «han llevado a la ruina a León», aunque Luis Mariano Santos ha querido ser más precavido y no anticipa escenarios futuros. «No pactaremos ni entraremos en un gobierno con ellos, les haremos una oposición constructiva», ha apuntado Sendino.

El concejal leonesista recalca que se ha «roto la tendencia» de hace 16 años, «doblando» el voto en León.

Con quince victorias en toda la provincia, con dos de ellas en el alfoz de León, UPL sale satisfecho del 26M, pero con la sensación de que la noche pudo haber sido mucho más exitosa.