Casado cuestiona que los secesionistas hayan adquirido la condición de diputados

El PP denuncia ante la Fiscalía los vídeos que grabaron los presos independentistas en el Congreso

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

No se ajustaron a los usos del Congreso y Pablo Casado cuestiona incluso que los representantes de Esquerra y Junts per Catalunya hayan completado correctamente el procedimiento para convertirse en parlamentarios. Algunas de las fórmulas que el martes emplearon en la Cámara baja para acatar la Constitución incluyeron expresiones de «lealtad al mandato democrático del 1 de octubre», el referéndum de 2017. Y Oriol Junqueras, que prometió «desde el compromiso republicano», se refirió a sí mismo como «preso político». A eso se agarra el presidente del PP para sostener que, en su opinión, «hay varios diputados que no lo son a día de hoy».

Casado, en un acto de campaña en Barcelona, volvió a reclamar a la recién designada presidenta del Congreso, Meritxell Batet, la revisión de todos los juramentos. «Si no han adquirido la condición de diputados –añadió–, se tendrían que tomar medidas de convocatoria de nuevas sesiones parlamentarias». Y, en caso contrario, instó a la suspensión inmediata de los cuatro representantes que cumplen prisión preventiva: Junqueras, Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull.

Deslizó también que el PP estudiará la figura de «perjurio» que existe en «otros ordenamientos jurídicos». En concreto, se refirió a la normativa estadounidense. «Es decir –explicó Casado–, jurar sabiendo que lo haces falsamente o de forma ofensiva contra la legalidad». De momento, los populares han registrado una propuesta de reforma del reglamento del Congreso para que «Sí, lo juro» o «Sí, lo prometo» sean las únicas respuestas válidas para acatar la Carta Magna en la sesión constitutiva de la Cámara baja.

Además, el PP ha presentado un escrito dirigido a la Fiscalía con el que denuncia los vídeos que Junqueras, Sànchez, Turull y Rull grabaron el lunes en el Congreso cuando fueron a entregar sus credenciales y cumplir los trámites como diputados electos. Aunque ninguno de los cuatro compareció ante los medios de comunicación ni participó en reuniones de trabajo, algo expresamente prohibido por el Tribunal Supremo en la providencia del 17 de mayo, los populares creen que sí «soslayaron» el permiso judicial con las imágenes difundidas en sus redes sociales.

«Estamos bien –contó Junqueras a cámara–, porque estamos rodeados de amigos y de compañeros y es un privilegio extraordinario. (…) Lo que hace falta es ganar el domingo y llevar al país a la libertad». El PP detecta un «plan preconcebido e ideado con el deliberado y firme propósito de incumplir el mandato judicial y de ofender y menospreciar al Estado español con sus declaraciones».

Los pactos soterrados

En la interpretación política de lo ocurrido esta semana, los populares, sin embargo, ponen el foco en el Gobierno en funciones. Casado sigue viendo en el saludo entre Pedro Sánchez y Junqueras en el hemiciclo algo más que un intercambio de palabras: «De aquí al 26 de mayo van a ocultar lo que ya han pactado, que es escaños en una investidura a cambio de indultos».

No es una tesis nueva. El líder de los populares ya advirtió de esos supuestos tratos los meses previos a la convocatoria de elecciones, pese a que finalmente los Presupuestos naufragaron. Ahora es, además, el argumento con el que reclama que el 26-M se vote al PP en comunidades y municipios para ejercer de «contrapeso» al Ejecutivo del PSOE desde los territorios.