La hipoteca estándar de 2018 vuelve a rozar los 600 euros

Una pareja, en la firma de la hipoteca ante el notario. /R. C.
Una pareja, en la firma de la hipoteca ante el notario. / R. C.

La firma de créditos para vivienda repunta a niveles de 2011, con 345.000 concesiones, con un importe que se eleva a una media de 126.300 euros y un menor interés, que cae al 2,4%

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Quienes se adentraron en la compra de una vivienda durante el año pasado comprobaron cómo las condiciones de las hipotecas que les concedieron sus respectivos bancos eran más benévolas en cuanto a su coste, aunque tuvieron que pedir más dinero para financiar la operación como consecuencia de la subida de precios en el mercado inmobiliario. Con estas características, la cuota mensual media que tuvieron que asumir esos hipotecados alcanzó los 592 euros. Se aproxima al límite psicológico de los 600 euros al mes, que no se veía desde hace más de siete años.

Esta cuota es un 5% mayor que la que asumieron los nuevos hipotecados, de media, en 2017, cuyo importe ascendió a los 564 euros mensuales. El incremento se produce como consecuencia del aumento de la cantidad que se solicita al banco, que no compensa la reducción de tipos de interés ni el mayor plazo al que se conceden los préstamos.

En concreto, la cuantía financiada por los bancos fue de 126.394 euros, lo que supone un incremento cercano al 10% con respecto a los datos del ejercicio anterior, según los datos del INE. El dinamismo que ha mostrado el mercado de vivienda en los últimos 12 meses tiene un reflejo directo en esa cuantía hipotecaria: al subir los precios de casas y pisos, los compradores precisan más dinero para financiar la operación. De hecho, se trata del mayor importe medio solicitado desde el año 2010, cuando el mercado ya flojeaba como consecuencia de la crisis económica, que entonces daba sus primeros pasos.

A cambio de tener que pedir más dinero al banco, los nuevos hipotecados contaron con una ventaja inicial en sus préstamos: la rebaja de los tipos de interés. El coste medio financiero de los créditos para vivienda en 2018 se situó en el 2,62%. Se trata de una cifra que representa un 4% menos que la del año anterior, cuando esos intereses se habían situado, de media, en el 2,73%. La caída de este coste se debe fundamentalmente al anclaje del euríbor en terreno negativo -cerró el año pasado entre el -0,14% y el -0,19%-, así como por la mayor competencia de las entidades por hacerse con la tarta hipotecaria con ofertas que, sobre todo en el caso de las hipotecas a tipo fijo, fue muy relevante.

Esta modalidad de créditos con cuotas estables representaron el 41,1% de las nuevas concesiones aprobadas el año pasado, frente al 58,6% de las variables. El peso de las de tipo fijo siguió aumentando por tercer año consecutivo, aunque no consiguen ser las mayoritarias, a pesar de los esfuerzos de la banca por comercializarlas entre los nuevos hipotecados. El tipo de interés medio fijo cayó por debajo del 3% -un 5% menos que en 2017- mientras que el de las variables también se redujo hasta el 2,4% -con un descenso cercano también al 5%-.

La tercera condición que influye en las hipotecas es el plazo al que se conceden. Y por primera vez en los últimos cinco años, el periodo de amortización al que se autorizan se ha elevado un año más, hasta los 24 años en total. Este incremento implica que la factura que asumen los compradores es mayor, a largo plazo, al asumir más tiempo para pagar más intereses durante la vida del crédito en vigor. Los registros aún se encuentran lejos de los 28 años, de media, al que se llegaron a firmar muchas hipotecas en 2008. Entonces, una buena parte de los préstamos se comercializaban por encima de los 30 años, llegando a los 40 años, e incluso en algunos casos hasta los 50. Una práctica que ahora no existe.

En términos generales, el valor de todas las hipotecas nuevas constituidas en 2018 sumó 42.708,97 millones de euros, un 16,5% más que el año anterior, en tanto que su importe medio creció un 5,6% y alcanzó los 123.727 euros. Sólo en diciembre del año pasado se constituyeron 20.933 nuevos contratos hipotecarios para adquirir una vivienda en España, prácticamente lo mismo (un 0,9% más) que en el mismo mes de 2017 pero un 27,4% inferior a la de noviembre, añade el INE.

Al cierre de 2018, las entidades financieras habían prestado en total 68.117 millones de euros en hipotecas para cualquier fin (un 11,2 % más), de los que 65.787 millones eran para financiar la compra de fincas urbanas (el 12,1 % más) y otros 2.330 millones para adquirir fincas rústicas (el 9,4 % menos).