Uno de cada tres parados registrados no recibe prestación por desempleo

Desempleados haciendo cola a las puertas de una oficina pública de empleo./Archivo
Desempleados haciendo cola a las puertas de una oficina pública de empleo. / Archivo

Son casi 1,1 millones de personas con experiencia laboral previa las que no tienen ayuda del Estado bien porque ya la han agotado o porque no han cotizado lo suficiente

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

A cierre de 2018 había más de 3,2 millones de parados registrados en los servicios públicos de empleo (SEPE), de los cuales casi 1,1 millón de los que han trabajado anteriormente no recibe ningún tipo de prestación, al menos por parte del Estado (podrían contar con alguna renta por parte de la comunidad), bien porque la han agotado ya o por no haber cotizado el tiempo suficiente para acceder a ella, algo a lo que contribuye la elevada temporalidad del mercado laboral español, donde más de uno de cada cuatro nuevos empleos tienen fecha de caducidad.

Supone así que más de uno de cada tres parados registrados (un 34%) no perciben una ayuda y representan además un 37% de las personas con experiencia laboral inscritas en el SEPE, un porcentaje que se ha elevado 20 puntos desde 2009, aunque ha disminuido desde 2015. Esto es consecuencia también del elevado número de parados de larga duración que hay: 1,57 millones, casi la mitad del total, de los cuales el 71% llevan más de dos años buscando empleo sin éxito y unos 650.000 durante más de cuatro años, por lo que, en caso de haber cotizado suficiente, ya habrán agotado cualquier ayuda.

El porcentaje de personas desprotegidas se eleva hasta casi el 40% si se incluyen además a aquellas que están inscritas pero que han trabajado anteriormente (270.000) –como pueden ser los jóvenes que acaban de terminar sus estudios o amas de casa– o a los trabajadores agrícolas eventuales. De esta forma, la tasa de cobertura se situó a finales de 2018 ligeramente por encima del 60%, casi dos puntos más que el año anterior debido a la reducción del número de desempleados, ya que «no se han tomado medidas legislativas para mejorar la protección de las personas sin empleo», según denuncia el sindicato. Desde 2015, cuando tocó mínimos, se ha incrementando la cobertura de las personas desempleadas en más de cinco puntos, pero aún así se sitúa lejos de los niveles de 2009, cuando casi el 80% de los parados percibía prestaciones.

30 euros menos de ayuda

Además de reducirse la cobertura en la última década, el secretario de Políticas Públicas y Protección Social de CC OO, Carlos Bravo, criticó durante la presentación «el deterioro» que ha sufrido la calidad de estas prestaciones, tal y como se refleja en el hecho de que se han invertido los porcentajes de prestaciones asistenciales y contributivas desde 2010. Así, en la actualidad el 56% de los beneficiarios perciben ayudas asistenciales (de los que casi seis de cada diez son mujeres), frente al 44% de quienes reciben contributivas. En cambio, en 2008 era al contrario: el 65% de las prestaciones eran de carácter contributivo.

Esto repercute también en que la cuantía media de la prestación contributiva por desempleo se ha reducido en casi 30 euros desde 2011, cuando se alcanzó el máximo, hasta situarse en los 835 euros al mes en 2018. Y eso que desde 2014, cuando tocó el mínimo de los últimos diez años, se ha incrementado levemente. «A pesar de la mejora, aún estamos un 3% por debajo de las cuantías medias anteriores a la reforma de 2012, que supuso un recorte de estas prestaciones», según resaltó Bravo, que apuntó además que la merma se eleva hasta el 7,5% si se tiene en cuenta la inflación.

«Es urgente reforzar el sistema de protección por desempleo», defendió el sindicalista, que además resaltó que hay un saldo positivo de 16.000 millones de euros, que es lo que se recauda de más por estas cotizaciones frente a lo que se gasta por la prestación contributiva, ya que, a su juicio, las ayudas asistenciales y las políticas activas de empleo deben pagarse a cargo de los Presupuestos, una reforma que debe abordar el nuevo Gobierno.