Las mujeres trabajan 26 horas semanales no remuneradas, un 53% más que los hombres

Las mujeres trabajan 26 horas semanales no remuneradas, un 53% más que los hombres

Ellas emplean 38 horas semanales al cuidado y educación de los hijos, 15 más que ellos

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

Casi la totalidad (95%) de las mujeres que viven solas están dentro del mercado laboral, en contra de lo que ocurre con las que tienen hijos menores de tres años, que aunque ha aumentado desde 2005 hasta ahora, esta tasa no consigue subir del 80%. En el caso de los hombres, los porcentajes están por encima pero lo que más llama la atención es que «no cambia entre los que tienen hijos y los que no», ha asegurado este lunes Gloria Moreno, una de las autoras de la última publicación de la revista 'Panorama Social' de la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas).

Y esta desigualdad también se manifiesta en las horas semanales de trabajo no remunerado. Mientras que en el caso de ellas es de 26,5 horas del total de las 63 que trabajan a la semana, en los hombres 'solo' son 14 de las 56 semanales, es decir, las mujeres no cobran por trabajar un 52,8% más horas que los hombres.

En cuanto a la distribución del tiempo dedicado a los cuidados y las tareas del hogar, el estudio de Funcas revela que en la educación de los hijos ellos emplean 23 horas semanales, frente a las 38 de ellas; y a cocinar y realizar tareas domésticas 11 horas en los hombres frente a 20 horas en mujeres. El único valor en el que ambos sexos están a la par es en el cuidado de los nietos, 16 horas semanales en ambos casos.

Asimismo, es remarcable la «incorporación masiva» de las mujeres al trabajo en las últimas décadas, aunque esto no ha cambiado «el modelo tradicional de que los cuidados y las tareas del hogar son una tarea femenina». El estudio explica que la tasa de actividad femenina en 1987 era del 32% y en el mercado de trabajo participaba algo menos de cinco millones de mujeres, pero en 2017 la tasa de actividad se situó en el 53% y el número de mujeres activas superó los diez millones. Destaca el hecho de que en doce años, la máxima tasa de actividad femenina se ha trasladado del grupo de 25-29 años (83% en 2005) al de 40-44 años (86% en 2017).

En cuanto a la brecha salarial, el informe revela que los salarios «marcan diferencias de género importantes». Mientras en Luxemburgo marca un mínimo del 3% y en Estonia y Letonia un máximo del 20%, en España la brecha salarial está en el 11,5%. La situación mejora en comparación con los años de la crisis, cuando llegó a marcar un 19%.

Violencia de género en relación con el empleo

Otro aspecto importante del informe es el relativo a las probabilidades de sufrir violencia doméstica dependiendo del empleo en la pareja. La publicación asevera que las mujeres cuya pareja trabaja son menos vulnerables al maltrato que aquellas cuyos cónyuges no tienen empleo. Por ello, Raquel Carrasco, autora del estudio y profesora de la Universidad Carlos III de Madrid, pide que se promueva la igualdad de género en la educación para que no siga presente el rol del hombre como «proveedor masculino económico en el hogar».

Así, la profesora ha asegurado que las parejas igualitarias en características socioeconómicas son «más proclives» a cuestionar los roles tradicionales de género, «muy especialmente a los relativos al papel dominante del varón», mientras que las parejas «tradicionales» mantienen la ideología de género. Ha destacado que el menor riesgo de violencia de género se da «en aquellas parejas más igualitarias donde sus dos miembros trabajan». Y ha subrayado que «la probabilidad del maltrato físico se reduce del 4 % al 2 % si la mujer no trabaja, y del 4 % al 1 % si la mujer trabaja».

Contenido Patrocinado

Fotos