Los jóvenes con formación básica tendrán «graves problemas» para encontrar empleo

Un estudio del Reina Sofía revela que en los próximos cinco años el 77% de las empresas demandarán universitarios

EUROPA PRESSMadrid

El desempleo juvenil, en cifras absolutas, descenderá en los próximos cinco años, aunque los jóvenes que sólo tengan una formación básica tendrán «graves dificultades» para encontrar empleo en el próximo quinquenio, según se desprende del estudio 'Jóvenes y empleo: escenarios de futuro', realizada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la Fad a partir de opiniones de expertos.

En concreto, el informe señala que la brecha social y las diferencias entre personas jóvenes aumentarán en los próximos años porque el mercado laboral discriminará «cada vez más» entre jóvenes con o sin experiencia cualificada.

El 76% de los directivos de Recursos Humanos de grandes empresas consultados afirma que apenas se contratará a jóvenes con estudios primarios; el 59% piensa lo mismo de aquellos que sólo cuentan con FP Media o básica; y un 88% dice que no se contratará a jóvenes sin estudios.

Además, han destacado que el 77% de las empresas demandan formación universitaria, siendo el postgrado el tipo de formación universitaria más demandado.

El resultado final de esta investigación es la configuración de un conjunto de previsiones de escenarios de futuro sobre la empleabilidad juvenil en España, sobre distintas cuestiones como la percepción de la situación de la población joven; la situación del empleo en población general y juvenil; la formación para el empleo, las ayudas y los tipos de contratos; o las normas de vigilancia y control.

La investigación utiliza una metodología Delphi que consiste en trabajar a partir de la coincidencia de las opiniones de un panel de expertos y expertas con diferentes perfiles con experiencia teórica y práctica en ámbitos de la empleabilidad y del trabajo con población joven.

En concreto, los 63 participantes provienen de la academia e investigación (profesorado de universidad); administraciones públicas vinculadas con el empleo juvenil; centros de orientación, información y empleo de universidades; escuelas de negocio, consultorías especializadas; y sector social y sindical.

Peores empleos

Según los expertos consultados en el estudio, el mercado de trabajo siempre penalizará con los empleos de peor calidad a la población juvenil por no tener experiencia laboral. La temporalidad seguirá siendo la principal vía de acceso laboral y aumentará el número de contratos a tiempo parcial aplicados a la población juvenil.

Por otra parte, el trabajo autónomo aumentará en los próximos cinco años debido a que las empresas impondrán esta modalidad de trabajo para contratar sus servicios.

La investigación también apunta a que el sector terciario y, en menor medida el sector cuaternario (I+D+I), serán los promotores del crecimiento de la empleabilidad juvenil en España. Por el contrario, el sector primario o agropecuario no tendrá relevancia en la generación de empleo joven en los próximos años.

Los expertos coinciden en que la iniciativa, la proactividad y el emprendimiento de los jóvenes para encontrar empleo «tendrá cada vez mayor relevancia».

Trabajar en equipo

Desde el punto de vista de la empresa, las cualidades más valoradas a la hora de elegir un candidato son la capacidad de trabajar en equipo (31%); la motivación (26%); y en posiciones muy distantes, la disciplina, las habilidades analíticas y de comunicación, la formación técnica o la capacidad de liderazgo.

En lo concerniente a los aspectos relacionados con la formación para el empleo, los expertos creen mayoritariamente que se incrementarán las estrategias de fomento del empleo que conecten el sistema formativo y el productivo.

La investigación resalta que existe una idea generalizada de que la población juvenil estará más tiempo estudiando o preparándose porque le costará encontrar trabajo. Además, apunta que aumentará el número de jóvenes que realice parte de su currículo educativo en el extranjero, debido fundamentalmente a las exigencias del mercado laboral.

Igualmente, las exigencias del mercado laboral provocarán que la población juvenil con grados universitarios complemente su formación con algún tipo de posgrado.

Aumenta la FP

Además, los expertos creen que aumentará el número de estudiantes que cursen Formación Profesional reglada y rechazan la tesis de que la percepción social hacia este tipo de estudios seguirá siendo negativa y que ello reducirá su demanda. Asimismo, muestran un alto consenso ante la percepción de que la oferta de prácticas no laborales aumentará.

Los responsables de RRHH de grandes empresas coinciden en señalar que los jóvenes que optan a puestos de alto nivel y nivel medio tienen una preparación suficiente, aunque se reclama mayor profundidad en 'skills' digitales y en idiomas.

Según los expertos, «no se creará» un salario mínimo para la población joven distinto al del resto de la población y las segmentaciones contractuales «seguirán existiendo». A su vez, en los próximos cinco años, no se verá reducido el número de contratos eventuales (obra y servicio y otros) para la población juvenil.

En relación a los tipos de contratos que se prevén para la población juvenil en los próximos años, se promocionará la jornada a tiempo parcial así como la existencia de mayores incentivos a la contratación a tiempo parcial de carácter indefinido.

El estudio subraya que el descenso en la tasa de desempleo «no será un factor determinante» para la desaparición o no del contrato indefinido de apoyo a emprendedores. En esta línea, la figura del contrato de primer empleo joven se reformará en los próximos 5 años, y se hará para mejorar la experiencia profesional de la población joven. Por su parte, aumentarán los contratos de formación y aprendizaje y los contratos de prácticas.

Además, los expertos prevén un aumento en el número de prácticas no laborales integradas en planes educativos y crecerá la integración real de las prácticas no laborales en los centros de trabajo.

Respecto a las normas de vigilancia y control, el estudio apunta que en los próximos cinco años habrá cambios legislativos que regulen la realización de prácticas no laborales «para favorecer su buen uso». Estas modificaciones legislativas supondrán la definición de las obligaciones de las entidades o empresas convocantes de las becas.

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