Una de cada cuatro ausencias al trabajo no está justificada

Una de cada cuatro ausencias al trabajo no está justificada

El absentismo laboral continúa en ascenso y cada día faltan a su puesto más de un millón de personas

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

En España durante el primer trimestre del año se perdieron más de 452 millones de horas de trabajo, lo que equivale a que cada día más de un millón de profesionales (concretamente 1.047.368) no acudieron a su puesto, según el Informe Trimestral sobre Absentismo Laboral publicado hoy por Randstad Research. La mayor parte de estas ausencias están justificadas y cuentan con una baja por incapacidad temporal que les respalda, pero una parte importante, en concreto algo más de una de cada cuatro, no, lo que supone que cada día faltan de media a su trabajo sin razón aparente más de 275.000 empleados.

Así, la tasa de absentismo laboral continúa al alza y aumenta tres décimas en el primer trimestre del año hasta situarse en el 5,2%. La buena noticia es que el absentismo no justificado, es decir, el que no se debe a las incapacidades temporales, se redujo, aunque mínimamente, hasta representar el 1,4% de todas las horas pactadas.

«El absentismo laboral es un fenómeno que perjudica a las empresas, ya que conlleva un impacto directo sobre la productividad y los costes empresariales» apunta Valentín Bote, director de Randstad Research, que precisa además que tiene un efecto también sobre el resto de profesionales, ya que supone grandes cargas de trabajo puntuales.

Concretamente, este nivel de ausencia al trabajo costó a a las arcas públicas, a las empresas y a la propia economía del país la cantidad récord de 85.140 millones de euros en 2018, según otro informe reciente elaborado por Adecco. De esta cantidad, el Estado desembolsó 7.498,54 millones por las prestaciones económicas que tiene que pagar cuando el trabajador está de baja por incapacidad temporal, las empresas asumieron 6.900,48 millones por el coste de los salarios y cotizaciones que debe abonar los primeros quince días de baja, mientras el denominado 'coste de oportunidad' (los bienes y servicios que se dejaron de producir durante el tiempo que estuvieron de baja) se estima que ascendió a 70.141,4 millones.

Menos faltas en la construcción

El sector servicios es donde se registra un mayor absentismo, con una tasa del 5,4%, muy cerca del industrial, con un 5,2% de las horas pactadas. Por el contrario, en la construcción es donde menos absentismo se produce, un 3,3%, 1,9 puntos porcentuales por debajo de la media.

Los sectores concretos de actividad que han registrado menores tasas de absentismo durante el primer trimestre de 2019 han sido los servicios de arquitectura e ingeniería, actividades de alquiler (ambos con 3,2%) y venta y reparación de vehículos de motor (3,1%). En el otro extremo, con los mayores niveles de faltas, se encuentran las actividades de servicios sociales sin alojamiento (8,4%), servicios a edificios y actividades de jardinería (8,5%) y actividades sanitarias (8,6%).

Las causas

¿Por qué cientos de miles de trabajadores dejan de ir al trabajo sin tener una justificación para ello? Mar Sabadell, profesora de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), considera que el absentismo «no es ajeno al progresivo aumento de los riesgos psicosociales y el estrés laboral y de los trastornos musculoesqueléticos de una sociedad cada vez más digital, más envejecida y que ha normalizado la incorporación de la mujer al mundo laboral». Por su parte, Mihaela Enache, también profesora de la UOC, echa la culpa a la escasa flexibilidad, que impide conciliar la vida laboral y familiar; la falta de motivación o baja satisfacción laboral; la poca integración y adaptación del empleado al puesto de trabajo y bajo compromiso afectivo con la organización. También cree que influye un clima laboral hostil o un ambiente de trabajo no adecuado que merma la motivación laboral hasta el punto de no encontrar soluciones y preferir ausentarse de un lugar donde el trabajador ve afectado su bienestar emocional. Otros factores son el estrés laboral, que surge como consecuencia de combinar altas demandas psicológicas que exceden el control sobre el trabajo, y el llamado desgaste profesional o 'burn out', que se conceptualiza como una respuesta al estrés laboral crónico que conlleva sentirse emocionalmente agotado y desarrollar actitudes de despersonalización o sentimientos negativos hacia las personas con las que se trabaja.

Otras posibles causas del absentismo no justificado son la sobrecarga de trabajo, las exigencias contradictorias, la falta de claridad de las funciones del puesto de trabajo y la falta de control o autonomía en el propio trabajo, que llevan al desgaste profesional.