El suministro energético no se podrá cortar en olas de calor o de frío

El suministro energético no se podrá cortar en olas de calor o de frío
Efe

La Estrategia contra la Pobreza Energética alarga a ocho meses el suministro mínimo vital en caso de impago y prevé un bono universal

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

En España hay más de ocho millones de millones de personas que presentan un gasto energético «desproporcionado» en relación a sus ingresos, y otros 5,1 millones que sufren lo que se denomina pobreza energética «escondida», según los últimos datos oficiales del INE. A ellos va dirigido el nuevo paquete de medidas aprobado este viernes por el Consejo de Ministros, que incluye la «universalización» de un bono social en el suministro.

En la actualidad hay uno para la factura eléctrica y otro para el gasto térmico, esto es, la calefacción durante el invierno. La intención del Gobierno es sustituir ambos por un nuevo bono «en el plazo aproximado de un año», apuntan fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica, que incluiría a «todas» las fuentes de suministro y cubriría, además, el desembolso en aire acondicionado «en determinadas zonas climáticas», el agua caliente sanitaria y la cocina.

Su concesión sería «directa», gracias a una mayor coordinación entre administraciones, y tendría como principal criterio el nivel de renta. No obstante, también se atendería a la propia situación de los perceptores o su unidad familiar, así como el clima del territorio donde se ubique la vivienda.

Esa «muy variada» tipología climática se tiene en cuenta en la nueva Estrategia contra la Pobreza Energética 2019-2024, que busca reducir en «al menos» un 25% el número de afectados por esta problemática, aunque la meta sería alcanzar incluso un 50%. Incluye 19 medidas en cuatro ejes de actuación.

Más atención al clima

Así, por ejemplo, se amplían las restricciones al corte de suministro, de manera que no podrá realizarse en situaciones climatológicas «extremas» como olas de frío o de calor. Tampoco, como hasta ahora, a familias en riesgo de exclusión social o beneficiarios del bono eléctrico que tengan a cargo un menor de 16 años, un discapacitado o una persona dependiente.

Los usuarios del bono social también verán duplicado el período de tiempo que tienen asegurado un suministro mínimo «vital» si no pagan las facturas, una vez acreditada su situación de «vulnerabilidad». Ya no serán cuatro meses pasado el plazo de abono, sino ocho.

Además, habrá un protocolo de actuación para que los trabajadores sociales y centros de salud ayuden a detectar casos de pobreza energética. También se subvencionarán las rehabilitaciones de casas con fines de eficiencia energética y las renovaciones de electrodomésticos con el mismo objetivo.