El consejo de Dia recomienda ahora acudir a la OPA de Fridman ante los «elevados riesgos»

Exterior de un supermercado DIA en Portugalete. /Pedro Urresti
Exterior de un supermercado DIA en Portugalete. / Pedro Urresti

Cambia de opinión al no ver otra alternativa y ante los problemas que se producirían si los inversores rusos no acometen su anunciada ampliación de capital por 500 millones

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Giro de 180 grados en la postura de los gestores de Dia, la tercera mayor cadena de supermercados del país, que pasan ahora a apoyar la oferta pública de adquisición (OPA) lanzada por el primer accionista de la empresa, la sociedad de inversores rusos LetterOne (29,1% del capital y aspira, al menos, a otro 35,5%) . Lo hacen, eso sí, «dadas las actuales circunstancias de la sociedad».

La recomendación del consejo de administración, conocida este martes, de aceptar los 0,67 euros por acción que ofrecen el magnate Mikhail Fridman y sus socios, precio tachado de bajo por la propia Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) -«no equitativo» señalaba en la resolución donde le dio 'luz verde'-, se debe a que «se trata de la mejor alternativa existente», pero subraya precisamente eso, que no hay otra. Resalta así los «elevados riesgos que conllevaría para la empresa, sus accionistas, acreedores, empleados, franquiciados y proveedores que la oferta no prosperase».

Y el principal riesgo es que no se produciría la esperada ampliación de capital por 500 millones que la junta aprobó el 20 de marzo, donde los planes del consejo actual de Dia se vieron derrotados -el consejero delegado, Borja de la Cierva, mantiene en cualquier caso su oposición interna a LetterOne y no acudirá a la OPA a título particular (tiene un 'modesto' 0,003% de los títulos)-. Claro que Fridman y sus colegas vinculan esa operación a alcanzar antes un acuerdo con la banca acreedora para refinanciar sus 1.452 millones de deuda, entre créditos y emisiones de bonos.

Las entidades Bank of America y Rothschild, contratadas como asesores por Dia, ven la oferta rusa una «oportunidad» para obtener «liquidez inmediata». Supone una prima del 56% respecto a su precio el 4 de febrero, en vísperas de anunciarse la OPA, pero es prácticamente el mismo valor en que se encuentra actualmente; de hecho, este mismo martes cerró en 0,66 euros.

La «letra pequeña»

Eso sí, la OPA cuenta de antemano con «letra pequeña». Debería ser aceptada por, al menos, la mitad de las acciones a las que se dirige, y dado que Fridman y sus socios controlan ya el 29,5% tendría que poder conseguir como mínimo de un 35,5% adicional. De no lograrlo la oferta ya no sería efectiva, un requisito que ha sido aceptado por el regulador del mercado, al igual que la limitación a que Dia no emita acciones u otros instrumentos convertibles (o canjeables por títulos) en ese período.

A su vez, se ha presentado un aval bancario por valor de 296 millones de euros que garantiza que podría adquirir sin problema ese montante. En cualquier caso, los responsables de LetterOne mantienen su intención de relevar a buena parte de los consejeros una vez logren controlar, al menos, esos dos tercios de la compañía y nombrar a una nueva «mayoría» para llevar a cabo sus planes de futuro, empezando por ver cómo evita la causa de disolución si en dos meses no lograr equilibrar su patrimonio neto negativo de 166 millones de euros (98 millones en la matriz).

Eso sí, desde finales de marzo ya hay acuerdo entre empresa y sindicatos respecto al expediente de regulación de empleo (ERE), que finalmente incluirá 1.248 despidos si se descuentan las recolocaciones. El ajuste laboral afectaría en última instancia a casi el 5% de su plantilla en España, compuesta de 26.709 efectivos (si se suman sus filiales en Portugal, Argentina y Brasil serían más de 40.000), y el principal motivo son sus nefastos resultados en 2018: unos números rojos de 352,6 millones frente a los 101 millones que ganó en 2017.