La «reconexión» de Telefónica con el inversor primará el negocio rentable

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, presentando el plan estratégico 2019-2021./R.C.
El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, presentando el plan estratégico 2019-2021. / R.C.

El grupo afronta su plan estratégico 2019-2021 planteándose ventas para reducir más deuda y pretendiendo ser un gran distribuidor de tecnología

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

«No es importante si el vaso está medio lleno o medio vacío, lo único que importa es que pueda rellenarse». No se equivoquen, no es el mítico Bruce Lee con una frase tan llamativa como aquel «be water, my friend (sé agua, mi amigo)» que la publicidad televisiva popularizó en 2007. Fue el colofón, en tono optimista, que el presidente del grupo Telefónica, José María Álvarez-Pallete, puso hace diez días al encuentro que tuvo con 900 directivos de la compañía para presentarles el nuevo plan estratégico.

Su antecesor, bautizado como 'Elegimos todo', pretendió abarcar distintas líneas de negocio en los tres últimos años para crecer en sus principales variables. Y lo logró porque desde 2010 no aumentaban a la vez sus ingresos, su resultado bruto de explotación (oibda), su volumen de clientes y sus márgenes comerciales. Al tiempo, redujo su abultado volumen de deuda -el principal lastre de este gigante de las telecomunicaciones- en 10.000 millones de euros hasta situarse, a 30 de septiembre, en 42.636 millones.

Solo el castigo bursátil que viene sufriendo desde hace dos años el sector de las 'telecos' en general, y Telefónica en particular, impidió que lo rentabilizara. Su valor bursátil acumula una caída del 10,6% en el último año, aunque desde su mínimo anual (6,59 euros en septiembre) ya ha logrado rebotar un 16,5%.

«No es suficiente y no nos conformamos», dijo el primer ejecutivo de la operadora en un mensaje extensible a todas las cifras de la compañía, y pese a ensalzar que el vigente plan estratégico 2016-2018 «nos ha hecho más fuertes». El nuevo, que durará otros tantos años, empezará a aplicarse en enero bajo la denominación de 'Reconecta'.

Se ha elegido ese nombre precisamente porque entre los grandes retos a afrontar en todo el sector está el despliegue de las redes 5G y también de la fibra óptica hasta el hogar (FTTH), donde Telefónica va bastante avanzada: roza ya los 20 millones de unidades inmobiliarias conectadas y la meta es que en 2022 pueda dar una cobertura total a viviendas y empresas en prácticamente todo el país. «Nosotros ya hemos hecho gran parte de los deberes», destacó un presidente satisfecho.

Límites a la tecnología

El paso siguiente, que en el grupo ya han empezado a dar, es aplicar la llamada Inteligencia Artificial (IA) a sus procesos, algo que Álvarez-Pallete estima «esencial para capturar las oportunidades de crecimiento». Por ejemplo, usando los datos de los clientes para personalizar más su oferta, aunque manteniendo la «simplicidad» para facilitar su disfrute. Telefónica genera ya en negocios digitales 6.600 millones de euros anuales, lo mismo que las plataformas Spotify y Dropbox juntas.

Eso sí, habrá límites para que «las personas den sentido a la tecnología y no al revés». Su grupo, explicó el ejecutivo, «no va a hacer todo lo que es posible con la tecnología, las redes y la inteligencia artificial porque no es bueno para los clientes y la sociedad», dijo en referencia velada a algunas polémicas actuaciones de Facebook y Google. De hecho, incluso puso sobre la mesa el derecho a la desconexión digital.

Fuera de debates sociales y políticos -la compañía, avisa, será más «proactiva» en temas regulatorios para cambiar el «Antiguo Régimen» que sufre el sector de las 'telecos' en la UE-, el plan busca crecer más en ingresos -los aumentos relativos anuales son aún moderados- «con el foco en monetizar una propuesta de valor atractiva». Para ello no solo ofrecerá sus propios productos y servicios, también los de terceros, incluso en ocasiones de competidores aparentes. Todo dentro de un «ecosistema abierto de 'partners' (socios)», que sitúe al grupo como uno de los principales «distribuidores de tecnología» en el mundo.

La otra clave financiera es elevar el retorno del capital empleado (ROCE), gestionando para ello mejor sus activos. Aquí, aunque no lo avanzó en esa reunión, se incluiría la venta -en principio parcial y manteniendo una participación de control- de sus negocios en territorios más saturados como México y Centroamérica, mientras aún debate qué hacer con O2 en Reino Unido. «Hay que preguntarse -dijo- si estamos en los mercados adecuados y si hay crecimiento rentable en ellos».

Otra vuelta de tuerca a las tarifas de Fusión

Telefónica quiere que su clientela antigua de Movistar Fusión se pase a la nueva oferta de paquetes convergentes, en general más cara aunque con más servicios y capacidad. A tal fin el 5 de febrero reordenará todas las tarifas de su propuesta anterior, subiendo la mayoría y congelando el resto, y ya con Netflix en su televisión.

 

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