DIA cree que desaparecerá con la propuesta de Fridman

DIA cree que desaparecerá con la propuesta de Fridman

Su consejo avisa a la CNMV que la ampliación de 500 millones del inversor ruso le llevará a la disolución o al concurso de acreedores

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Aviso de última hora, en pleno domingo, del consejo de administración de Dia ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). En un hecho relevante, la dirección de la cadena de supermercados ha advertido de las consecuencias que puede tener para al compañía la ampliación de capital planteada por su máximo accionista, la firma LetterOne capitaneada por el magnate ruso Mijaíl Fridman: la empresa se verá abocada la disolución o al concurso de acreedores.

La alerta lanzada por Dia llega cuando apenas restan dos semanas para que tenga lugar la junta de accionistas -el próximo día 20-en la que los propietarios decidirán el futuro de la corporación. Para el actual consejo, la oferta de LetterOne, «tal y como está configurada actualmente, no proporciona soluciones eficaces e inmediatamente ejecutables a los desafíos a los que se enfrenta la compañía en el corto plazo». Este comunicado se une al emitido el pasado viernes, donde el consejo mostraba su desacuerdo con la propuesta de LetterOne, que controla un 29% de la sociedad.

Si los accionistas no aprueban el plan y LetterOne no consigue el control de Dia, podría no haber ninguna alternativa viable para la cadena «más allá de una restructuración financiera completa, la insolvencia o la disolución», alegan. El inversor ruso requiere la aceptación de la OPA a 0,67 euros por acción por parte de al menos el 50 % de los accionistas excluyendo a LetterOne, lo que «limita la posibilidad de los actuales accionistas de participar de la futura creación de valor».

Además, tampoco consigue solventar algunos problemas, como la situación actual de patrimonio neto negativo, los vencimientos de deuda del 31 de mayo de 2019. Y tampoco ofrece una solución alternativa a la estructura de capital si fracasa la OPA. No obstante, la empresa se muestra dispuesta a alcanzar una solución viable con LetterOne por su experiencia en el sector.

Dia y su consejo de administración «están abiertos a continuar trabajando con LetterOne para que su propuesta sea aceptable para todos los grupos de interés, es decir, accionistas, acreedores, empleados y proveedores, al tiempo que garantice el cumplimiento de todos los compromisos operativos, regulatorios y financieros».

Además, recuerda que se han introducido cambios fundamentales en el equipo directivo, con gestores de primer nivel que se sienten atraídos por este proyecto de transformación, y se ha trabajado con asesores externos para negociar e implementar un plan de refinanciación y recapitalización sostenible.

Dicho plan, sujeto a la aprobación de los accionistas, es totalmente ejecutable, una vez alcanzado un acuerdo con los bancos acreedores que asegura las necesidades de capital circulante para respaldar las operaciones.

Fue el pasado 21 de febrero cuando el inversor ruso Mikhail Fridman oficializó su OPA sobre cerca del 70% de los títulos que no posee, aunque su objetivo pasa solamente por alcanzar una mayoría de mando. Por eso puso como condición lograr el respaldo de un mínimo del 35,5%, además de que no haya una ampliación de capital anterior y llegar a un acuerdo con la banca para refinanciar la deuda, dado que ésta tiene suscritas unas «cláusulas de cambio de control» que le permitirían suspender sus compromisos y mostrarse más severa si cambia la dirección actual de la empresa.

Estos inversores rusos cuentan con un aval del banco suizo UBS por al menos 296 millones de euros. Su propuesta, adelantada el pasado día 5 de febrero, supone 67 céntimos por título y no planean elevarla. Son cinco más que su último cierre -la firma se ha revalorizado un 44% en estas semanas-, aunque entonces mejoraba en un 52,5% el precio medio ponderado por volumen del último mes.

Con los números de Fridman y LetterOne, Dia valdría 417 millones, una cifra muy baja a juicio del consejo de administración, que ha convocado la junta para ampliar capital por 600 millones. Si triunfa, el magnate ruso ofrece hacerlo lo mismo pero por 500 millones y tacha la propuesta de la dirección actual de «incierta y muy dilutiva» para los socios, dado que al recurrir a una operación 'acordeón' previa (primero reducir el valor nominal de la acción) quienes no acudan a su ampliación perderían casi el 90% del dinero invertido (serían los mismos títulos pero representarían mucho menos capital social).