China aviva la guerra comercial al responder con más tasas a las impuestas por EE UU

Varios trabajadores operan en la Bolsa de Nueva York EE UU/efe
Varios trabajadores operan en la Bolsa de Nueva York EE UU / efe

Los mercados bursátiles sucumben a la escalada en la que se han adentrado ambos países, arrastrados por el miedo en Wall Street

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Nuevos momentos de tensión comercial en la escalada que vienen protagonizando Estados Unidos y China en el mes de mayo. El gobierno de Pekín anunció este lunes que tiene la intención de elevar los aranceles aduaneros que aplica a la importación de productos norteamericanos, y que representan un volumen anual de 60.000 millones de dólares.

China actúa en represalia a las medidas adoptadas por el presidente de EE UU, Donald Trump, la semana pasada, cuando puso en marcha nuevas tasas a la llegada de productos del gigante asiático a su economía. En teoría, según indicó este lunes Pekín, a partir del 1 de junio, las tasas aplicadas a los bienes que desembarquen desde EE UU serán del 10%, 20% e inclusive de hasta el 25% sobre un conjunto de productos estadounidenses ya gravados, anunció la Oficina de la Comisión tarifaria del gobierno chino.

Las nuevas negociaciones con el objetivo de poner fin a la guerra comercial bilateral, presentadas como la última oportunidad, terminaron la semana pasada en Washington sin que hubiera un acuerdo.

El presidente estadounidense, Trump, aprobó el viernes un salto del 10% al 25% de los aranceles a la importación de productos chinos que representan un monto de 200.000 millones de dólares anuales. También llamo a gravar los 300.000 millones de importaciones chinas restantes.

Este mismo lunes, la reacción de Trump a la decisión de China fue, de nuevo, amenazante: «¡China no debería responder, esto sólo empeorará (la situación)!». Sin embargo, el gobierno del país asiático ha afirmado su determinación. «China nunca cederá a ninguna presión exterior. Tenemos la determinación y la capacidad de defender nuestros derechos e intereses legítimos», afirmó este lunes Geng Shuang, un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de Pekín.

Antes de las medidas anunciadas este lunes, la totalidad de los productos estadounidenses ya estaban sobretasados en China. Esto afectaba a un volumen de 110.000 millones de dólares sobre un total anual de 120.000 millones de importaciones desde EE UU. Ahora, buena parte de las miradas se dirigen a la próxima cumbre del G-20 que tendrá lugar en Osaka (Japón) a finales de junio, donde Trump y el presidente chino, Xi Jinping, podrían limar sus asperezas arancelarias.

El Ibex cae un 5,5% en mayo

Esta tensión tuvo, de nuevo, su reflejo en las bolsas, como ya ocurrió en algunas jornadas bursátiles de la semana pasada. En el caso del Ibex-35, el índice se dejó un 0,78% y cerró en los 9.046 puntos. En lo que va de mes ya ha perdido más de un 5,5% frente a la revalorización del 12% que había conseguido desde enero hasta abril.

El retroceso del selectivo español no fue de los más elevados, si se compara con el 1,5% que cayó el DAX alemán o el 1,2% que cedieron tanto el CAC francés como el Eurostoxx-50. La sangría vino provocada por la apertura de Wall Street, cuyos indicadores se vinieron abajo durante buena parte de la sesión impactados por el daño que podría provocar la guerra arancelaria a la economía.