Barcelona se independiza energéticamente

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona. /EFE
Ada Colau, alcaldesa de Barcelona. / EFE

Ada Colau cumple una de sus promesas y rompe con Endesa. Una empresa pública suministrará energía a la ciudad, lo que supone un ahorro de 710.000 euros al año​

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

La de alcanzar la «soberanía energética» era una de las promesas estrella de Ada Colau después de debutar como alcaldesa en 2015 y se ha hecho realidad este domingo. Barcelona dependerá energéticamente de sí misma después de romper con Endesa, que deja de suministrar dicho servicio. A partir de ahora, los semáforos, las farolas de la vía pública o el alumbrado de bibliotecas, polideportivos y edificios municipales, así hasta un total de 3.908 puntos de suministro, serán responsabilidad de la ciudad Condal a través de Barcelona Energia (BE), un ente propio creado para ello a través de la empresa pública Tractament i Selecció de Residus S.A. (Tersa), dependiente del Ayuntamiento y del Área Metropolitana de Barcelona (AMB).

Endesa pierde de ese modo a uno de sus mayores clientes, al que facturaba anualmente 34 millones de euros. Con este movimiento, Colau calcula un ahorro de 710.000 euros al año a la ciudad y BE se convierte en la compañía eléctrica 100% pública más grande de España. «La energía es un derecho básico, necesario para la vida, y por eso tiene que ser un derecho público garantizado», defendió la alcaldesa, que considera que ahora se inicia una «nueva etapa». Además, la regidora anima a la Generalitat y Gobierno de España hagan lo mismo y «den un paso adelante hacia la soberanía energética».

De los 200 GWh/año que genera Barcelona Energía, 180 provienen de la incineradora de Sant Adriá de Besós, 18 de la planta de adecuación de biogás –también de Tersa– en el vertedero del Garraf y únicamente 2 GWh/año se originan en las placas fotovoltaicas de la ciudad.

La oposición, que apoyó la puesta en marcha de la eléctrica en el pleno municipal, ha aplaudido la medida (todos votaron a favor excepto el PP que se abstuvo). El PP argumentó su abstención porque duda de si la comercializadora podrá garantizar una bajada de la factura eléctrica y a la vez combatir la pobreza energética.

La quinta parte para particulares​

Este servicio no está actualmente disponible para particulares, que deberán esperar hasta enero del año que viene para poder solicitarlo. «La cifra de clientes se establecerá en función del número de servicios municipales a los que preste servicio la comercializadora para ajustarse al porcentaje establecido», explica el concejal de Energía, Eloi Badia. En un principio podrían desconectarse de su comercializadora actual unas 20.000 familias, que pasarían a recibir la factura de la empresa pública. «La intención es evitar la inestabilidad de precios del sector que estos años han hecho tanto daño al sector», añade Badia.

Este consumo particular estará adaptado a las necesidades de cada unidad familiar, por ejemplo, ajustando la tarifa según su número de miembros o su situación económica. Algo que ya sucede en otras ciudades como Cádiz o Pamplona.

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