El Banco de España sabía que BFA-Bankia podría llegar a ser inviable, pero reduce el riesgo

Mariano Herrera, camino de la Audiencia Nacional para declarar en el 'caso Bankia' durante la fase de instrucción. /EFE
Mariano Herrera, camino de la Audiencia Nacional para declarar en el 'caso Bankia' durante la fase de instrucción. / EFE

Mariano Herrera, exdirector de Supervisión, testifica matiza que aunque la dilución de su participación le perjudicaba no hacía «menos solido» al banco que presidía Rodrigo Rato

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

El Banco de España conocía la posibilidad de que el Banco Financiero de Ahorros (BFA), matriz de Bankia, pudiera terminar resultando inviable a raíz del fuerte descuento (un 60% respecto a su valor contable) con el que salieron a la Bolsa los títulos de la segunda en julio de 2011. Así lo admitió ayer el que fuera director general de Supervisión del órgano supervisor, Mariano Herrera, durante el juicio que se viene celebrando en la Audiencia Nacional por esta operación y la supuesta falsedad de las cuentas anuales, caso en el que llegó a ser investigado junto a otros ex altos cargos de los reguladores.

En su declaración como testigo, no obstante, intentó minimizar los efectos negativos de esa situación. «No es que hubiera que hacerlo automáticamente, BFA no pasaba a ser inviable inmediatamente después» de su estreno en el mercado. Asimismo, dijo que los problemas de la matriz no implicaban «necesariamente» que su filial sería arrastrada.

Herrera, quien también fue responsable del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y en la actualidad es director general del Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito (FGDEC), insistió en que la dilución de la participación de BFA –se pretendía que alcanzase al menos el 70%, pero al final no pasó del 52%– no constituía un «problema insalvable» para el grupo ni tampoco por ello su filial «era menos sólida».

No era «motivo suficiente»

Explicó a preguntas de la Fiscalía que Bankia solo necesitaba captar 1.985 millones de euros en la Bolsa, pero el banco bajo la presidencia de Rodrigo Rato mantuvo hasta el final su objetivo de lograr 3.000. Fue entonces cuando el supervisor estudió la posibilidad de que BFA terminará resultando «inviable» por esa mayor dilución de su capital, pero se concluyó –declaró– que aquello no era «motivo suficiente para oponerse a la salida» dado que los perjudicados eran las cajas de ahorros propietarias de la matriz y no el resto de accionistas.

En cualquier caso, Herrera señaló que aunque el riesgo de tener que sanear BFA_existía, en principio «no era necesario un ajuste». Además, apuntó que el Banco de España consideró «suficientes para dos años» las provisiones por 9.000 millones para posibles deterioros que dispusieron las cajas al crear Bankia. Y no existía, según él, «un riesgo grande» de que éstas pudieran descapitalizarse. Eso sí, aseveró que la creación de este banco fue una «decisión empresarial», no del supervisor.