Abanca renuncia a lanzar su OPA sobre Liberbank tras cinco días de amagos

Abanca renuncia a lanzar su OPA sobre Liberbank tras cinco días de amagos

Toma esta decisión tras el aviso de la CNMV, donde creen que no ha actuado «de buena fe» ni con «seriedad» en sus movimientos societarios

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Abanca ha escrito el último capítulo de una serie de relatos que le habían llevado a mostrar su intención de hacerse con el control de Liberbank. Tras cinco días de comunicados, hechos relevantes y filtraciones, la corporación presidida por Juan Carlos Escotet ha renunciado a su interés de promover la posible operación corporativa con Liberbank y, en consecuencia, no formular ninguna oferta pública de adquisición (OPA), tal y como ha informado esta mañana a la CNMV.

La entidad, que aglutina el antiguo negocio bancario de Novacaixagalicia -procedente de la fusión de Caixa Galicia y Caixanova-, se ha pronunciado sobre su decisión final apenas 24 horas después de que la CNMV le instara a aclarar qué iba a hacer en un plazo máximo de diez días. No ha transcurrido ni uno solo para que la operación se haya desabaratado por completo. Abanca argumenta ahora que no le resulta posible lanzar la OPA porque no puede acceder a la documentación para ver el estado de las cuentas de Liberbank.

Abanca apunta que «no le resulta posible» plantear una oferta de compra en firma porque su intención de hacerlo estaba «basada en información pública» de la entidad que integra las antiguas cajas de Asturias, Cantabria y Extremadura. Para la entidad gallega era «necesario la realización de una revisión confirmatoria ('due dilligence') de determinados aspectos relativos a Liberbank» antes de lanzar la OPA. Considera que es «una práctica habitual» entre las compañías cotizadas en este tipo de movimientos.

A estas horas, las acciones de Liberbank pierden un 9% en Bolsa y cotizan en los 0,42 euros. Este precio es, en cualquier caso, un 8% superior al que tenía el pasado jueves, antes de que comenzaran a sucederse los acontecimientos en torno a la posible OPA. El día siguiente, sus títulos se revalorizaron un 20%. Todos estos movimientos han permitido a Liberbank ganar cierta posición en el mercado bursátil después de que Abanca mostrara interés por su negocio. En el caso de Unicaja, pierde un 2,6% y cae hasta los 0,99 euros. En las últimas tres sesiones hábiles ha perdido casi un 3% de su capitalización.

Sin embargo, la CNMV advirtió ayer a la corporación de que tenía que plantear la OPA, o descartarla, antes de 10 días sin tener por que tener acceso a esa documentación interna de Liberbank. El presidente del supervisor bursátil, Santiago Albella, ha aclarado esta mañana que hubieran estado a favor de que Liberbank facilitara esa información propia siempre que la oferta estuviera «planetada seriamente y de buena fe», algo que, según su criterio, no ha ocurrido en este caso. Ayer mismo, Albella indicaba que la comunicación de Abanca del pasado viernes, en el que solo mostraba su disposición a comprar Liberbank, pero condicionándolo a conocer antes sus cuentas, «no respondía a un patrón normal». «La primera noticia debería haber sido el anuncio de la oferta», aclaró, como marca la legislación vigente. En cualquier caso, Albella ha aclarado que no eran contrarios a que Liberbank ofreciera esa información, siempre que se hubiera hecho en circunstancias normales.

Ante esta situación, y después de que el propio consejo de Liberbank, liderado por Manuel Menéndez, confirmara ayer que mantienen su hoja de ruta para integrarse con Unicaja, como habían anunciado en diciembre, la operación de Abanca se ha venido abajo. Su accionista de control ha decidido «renunciar a su interés en promover la posible operación».

La suspicacia ha reinado en todo el proceso desde que el pasado viernes una información de 'Expansión' anticipara la intención de la entidad gallega. El pasado viernes, Abanca remitió a la CNMV una carta que había enviado al consejo de Liberbank en el que había mantenido conversaciones con los accionistas privados de la entidad (el fondo Oceanwood, Fernando Masaveu o Norges Bank, entre otros) tras la que había planteado un «firme interés» en «promover» una compra que consideraba «beneficiosa» para ambas partes.

Ponía sobre la mesa 0,56 euros por cada título de Liberbank, con una prima del 20% con respecto al cierre de la acción del pasado jueves, valorando la compañía en unos 1.700 millones de euros. Además, ofrecía a las fundaciones de las cajas de Asturias, Cantabria y Extremadura -los accionistas procedentes de las antiguas entidades originarias del grupo- integrarse en el consejo de la nueva Abanca para que «permanezcan en el capital con representación en los órganos de gobierno» de la entidad.

Sin embargo, desde el primer momento, Liberbank insistió en que solo tenía encima de la mesa una posible integración con Unicaja, en la que trabajaban desde hace meses, y cuyo recorrido seguía hacia adelante. Ayer mismo, el grupo salió a la palestra para «confirmar» que «sigue trabajando en la operación estratégica» comunicada a la CNVM a mediados de diciembre para integrarse con Unicaja.

Fuentes cercanas a ambas entidades confirman a este diario que las ejecutivas de Liberbank y Unicaja siguen adelante con la «hoja de ruta» establecida desde finales del año pasado. Prefieren no hablar de un calendario pre-establecido porque apenas llevan unas semanas analizando los datos de cierre del ejercicio 2018, en el que se incluyen las cuentas anuales de ambos grupos. Si la operación sale adelante, se generaría el que sería el sexto banco español por volumen de activos, con casi 96.731 millones de euros -con datos del cuarto trimestre de 2018-, según los registros de sus últimos resultados.