«Tomaremos medidas dentro de un marco presupuestario razonable hasta las elecciones»

«Tomaremos medidas dentro de un marco presupuestario razonable hasta las elecciones»

La secretaria de Estado de Economía defiende la creación de la Autoridad Macroprudencial para evitar futuras crisis frente a la «inacción» de su predecesor

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Tras ocho meses como 'número dos' en el Ministerio de Economía, Ana de la Cueva se siente satisfecha con el «impulso» que ha dado el departamento dirigido por Nadia Calviño en cuestiones que se encontraban estancadas con el Gobierno anterior. La última ha sido la puesta en marcha de una Autoridad Macroprudencial, que ya existe en media Europa, para evitar futuras crisis económicas.

-¿Qué se busca con la nueva Autoridad Macroprudencial?-Reforzar la coordinación entre los supervisores financieros y mejorar los instrumentos para actuar si detectan situaciones que pongan el riesgo al sector. La crisis puso de manifiesto que no había una coordinación suficiente.

-¿Por qué se ha retrasado tanto?-Antes había un Consejo de Estabilidad Financiera que se dejó de convocar en 2013. Y no estaba entonces el sector bancario como para que los supervisores dejaran de reunirse. No es muy razonable. Con nuestra llegada al Gobierno se recuperaron las relaciones y en menos de tres meses, Banco de España, CNMV y el ministerio nos hemos puesto de acuerdo para acordar este sistema.

-¿A qué achacan esa situación con el anterior equipo económico?-Es ineficiente y una muestra de que las cosas no funcionaban como debía ser. El interés del país es que las instituciones se relacionen de forma cotidiana. Pero creo que las relaciones del Ejecutivo anterior y las instituciones eran complicadas.

-¿España se enfrenta a otra crisis?-No creo. Los datos son muy claros: cuando un país crece al 2,5% como en 2018, lo hace a tasas muy potentes. Todas las instituciones prevén que vamos a crecer al 2,2% este año, muy por encima de la UE. Es muy razonable, porque viene acompañada tasas de creación de empleo del 3% y una reducción del paro del 6%.

-¿Cómo ha comenzado el año la economía en estos dos meses?-Los datos son positivos, en línea con lo esperado y sin sorpresas. Los indicadores de consumo e inversión van en línea con lo esperado y la creación de empleo también.

-El Congreso ha responsabilizado a Banco de España y CNMV de buena parte de la crisis. ¿Es correcto?-No me corresponde juzgar esas conclusiones. Si hubiera habido un trabajo conjunto, una supervisión como la que estamos creando ahora, la situación hubiera sido distinta. Como Gobierno, lo que nos corresponde no es estar al margen de lo que pase con los supervisores sino tener mecanismos para controlar y prevenir estas situaciones.

-La oposición de PP y Ciudadanos critica su política económica porque insisten en que nos lleva a un nuevo periodo de recesión.-Sería bueno que opináramos con datos. Cuando llegamos al Gobierno las instituciones financieras internacionales estimaban un déficit del 2,7% y hemos acabado ahí. Las medidas que hemos tomado se han hecho dentro del marco presupuestario, priorizando partidas sociales y de lucha contra la desigualdad. El gasto es exactamente el mismo que estaba previsto. Es sorprendente que los adalides del control presupuestario no votaran a favor del proyecto que recogía un ajuste estructural por primera vez en diez años.

-¿En qué medida influye la falta de presupuesto para este ejercicio? Porque en los años donde se prorrogaron, el PIB subió aún más.-Hubiera sido mejor tener un presupuesto porque abordaba cuestiones de desigualdad, innovación y temas sociales y, a la vez, hacía un ejercicio de ajuste estructural en la parte de impuestos que suponía la reducción del déficit. Entendemos la política en términos activos. Los Gobiernos no están para ir arrastrando presupuestos de años anteriores.

-¿Podría haber ido algo mejor la economía con un presupuesto?-Claramente, porque abordaría los problemas estructurales que tenemos. Comisión Europea y organismos internacionales coinciden en la necesidad de tomar medidas estructurales que estaban en esas cuentas públicas. Ahora en que la situación es positiva, es el momento hacerlas, porque hay que seguir reduciendo la deuda y ajustar el déficit.

-Sin unas cuentas públicas nuevas, ¿qué medida puede tomar el Consejo de Ministros estas semanas hasta las elecciones?-El Gobierno está en el Gobierno hasta el final. No es un periodo distinto. Lo que se están analizando son diferentes medidas de ajustes que estén en el marco presupuestario razonable y que no supongan un cambio radical.

-Ese futuro económico también depende de los tipos del BCE.-A la espera de lo que decida, nos hemos anticipado. El Tesoro lleva meses haciendo emisiones a un plazo más largo y están siendo recibidas muy bien por los inversores. Uno de los grandes éxitos de esta legislatura es transmitir certidumbre a los mercados de que España es un país sólido y solvente.

-¿Se privatizará Bankia?-Hay que maximizar el retorno para los contribuyentes. Y la situación actual de la acción no refleja el valor de la compañía. Desde el punto de vista financiero es mejor no precipitarlo, no hay ninguna necesidad.

-¿Cuál fue la situación que se encontraron? ¿Había dejadez?-Nuestra obligación es hablar y ponernos de acuerdo. En el caso de la aprobación de las cuentas bancarias básicas, había que tomar la decisión de poner ese precio razonable, que al final ha sido de tres euros, máximo. Impulsar eso supone decidir cuántas son las operaciones incluidas (al final, 120) para que sea razonable, analizarlo con el Banco de España o ver que los bancos no estén contentos porque les parece un número excesivo. Pero gobernar es tomar decisiones y asumir críticas.

Ana de la Cueva recuerda en los ocho últimos meses, Economía ha transpuesto siete de las 14 directivas europeas pendientes; ha sacado a España del procedimiento de déficit excesivo de la UE; y se han abordado cuestiones de cohesión social. Cree que «la inactividad del anterior Gobierno era enorme», que «imperaba» una falta de toma de decisiones y que el anterior equipo daba «prioridad a otras cuestiones» ajenas a la economía.