Segunda ronda

Nadal le resta un partido a Wimbledon

Nadal celebra su segunda victoria en Wimbledon. /Afp
Nadal celebra su segunda victoria en Wimbledon. / Afp

El español cumple con su deseo de mejorar al resto, bate a Kukushkin y llega a tercera ronda sin ceder un set

MANUEL SÁNCHEZLondres

Este miércoles, Nadal, enfundado en una camiseta sin mangas, se ejercitó durante una hora y media en las pistas exteriores de Wimbledon, situada en la conocida zona como Aorangi, centrando sus esfuerzos en dos facetas del juego. El cortado y el resto. ¿La causa? Sus pensamientos tras el debut. «Tengo que mejorar al resto», aseguró en la conferencia de prensa. Por eso se machacó con su entrenador Francis Roig durante varios minutos incidiendo en el resto y en los golpes cortados. La respuesta llegó este jueves, cuando el balear afrontó su compromiso de segunda ronda ante el kazajo Mikhail Kukushkin mucho mejor plantado en la línea de fondo aunque enseñando otras carencias a mejorar de cara a siguientes rondas.

Tres sets fueron suficientes (6-1, 6-3 y 6-4) para que Nadal volviera a triunfar ante Kukushkin, al que ya derrotó en estas pistas en 2014, y sellase su billete a tercera ronda, donde se cruzará con el australiano con orígenes españoles Alex de Miñaur.

La central de Wimbledon amaneció con tremendos huecos en la grada, atípicos para un partido de 'La Catedral', pero entendible al ver que después jugarían en la misma hierba las esperanzas británicas de Johanna Konta y Kyle Edmund.

Los huecos, aun así, no tapaban las camisetas de la selección que coloreaban la grada. El cielo estaba encapotado y Nadal salió con el capote a torear las derechas de Kukushkin, su mejor arma, pero lastrada por un débil servicio y un inofensivo revés.

El primer juego ya fue un aviso de lo que le esperaba a Nadal. Este mismo rival le arrebató un set en aquel 2014 que terminó con el australiano Nick Kyrgios y esta vez iba a complicar las cosas desde el inicio. Un juego de más de diez minutos, con tres bolas de rotura salvadas por Nadal, pusieron en alerta al balear. La falta de contundencia con el revés le pasó factura y el manacorense aprovechó la fortaleza mental adquirida tras ese eterno primer juego, para contragolpear y llevarse los dos siguientes.

A partir del 3-0, el kazajo de origen ruso empezó a variar mejor con el servicio y a acertar al resto. Eso, unido a un Nadal impreciso con el primer servicio (acabó en un 66 % de primeros), terminó con el empate en el marcador y con el manacorense teniendo que tirar de músculo mental para quebrar al kazajo. En el décimo juego, Kukushkin concedió la primera bola de set con una doble falta, pero el español falló un revés cortado sencillo, con lo que descargó su furia con un puñetazo al aire. Otro mal golpe del kazajo posibilitó que la segunda oportunidad sí se concretase y Nadal, a diferencia de aquel encuentro en 2014, se adelantase en el electrónico.

El segundo set tomó un giro mucho más tranquilo y eso fue la peor noticia para Nadal, que recogió la relajación de una manga mucho más sencilla (6-3) par sufrir en el tercero. Ahí, Kukushkin dominó de fondo al de Manacor, que acortó a la mitad sus subidas a la red respecto al primer partido (15 por 30) y que tuvo que remontar desde el 3-1 en contra al 4-6 con el certificó la victoria en la pista central de Wimbledon.

Mientras el camino de su máximo rival Roger Federer se allana con la eliminación de Marin Cilic a manos de Guido Pella, el balear se cruzará en tercera ronda con el australiano de origen español Alexa de Miñaur, verdugo del francés Pierre Hugues Herbert (6-2, 6-7 (8), 7-5 y 6-3).

 

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