Primera ronda

Muguruza debuta con confianza

Garbiñe Muguruza, en el Open de Estados Unidos. /
Garbiñe Muguruza, en el Open de Estados Unidos.

La hispano-venezolana arrolla a la china Zhang en su estreno en el Abierto de Estados Unidos tras la eliminación de la número uno, Halep

ENRIC GARDINER

Garbiñe Muguruza necesitaba de una victoria para coger confianza en su andadura en el Abierto de Estados Unidos. Saltó a la pista a sabiendas de que no le iban a regalar nada y con el conocimiento de que, tan sólo unos minutos antes, Simona Halep, campeona de Roland Garros y número uno de la WTA, había hecho las maletas al perder ante la estonia Kaia Kanepi (6-2 y 6-4).

La primera número uno en la Era Abierta en perder en primera ronda del US Open abría la disyuntiva sobre las favoritas. ¿Habría criba entre las mejores? ¿Repetiría Muguruza la catástrofe de Wimbledon?

Para alejar las incógnitas, la hispano-venezolana no dudó en salir al ataque y empujar a la china Shuai Zhang al fondo. Aprovechando los débiles servicios de Zhang tomó rápido ventaja con un 'break' tempranero y controló el ritmo del partido alejada de los focos de las grandes pistas. La cancha 17, esa que parece más una plaza de toros por la forma circular y los muros de ladrillo rojo, tuvo el lujo de presenciar su debut, aunque no estuviera acompañado del clamor de un público que acudió en oleadas escasas a su partido.

Los problemas llegaron cuando Zhang contrarrestaba los golpes de Muguruza y los intercambios duraban más de tres golpes. La china encontró un filón en el revés de la española y el partido se igualó, aumentando los gestos de incomodidad de Muguruza, que perdió en el segundo juego y sufrió para no ponerse rotura abajo cuando la asiática subió el 1-2 en el marcador.

A medida que los minutos pasaban, la pista se llenaba y asomó alguna bandera española entre el público, Muguruza soltó el saque, conectó varios ganadores con el revés y fue con este golpe con el que sentenció la rotura con la que tomó ventaja. El filón se había terminado para Zhang y Muguruza redirigió el rumbo y con ello un primer set de mucho trabajo y esfuerzo, que cayó de su lado (6-3).

Esa rotura decantó de forma definitiva el partido y Zhang ya no fue capaz de volver a plantar cara. Desde el 3-3, la asiática encajó ocho juegos consecutivos, por lo que el segundo set fue casi un visto y no visto que sirvió para demostrar que Muguruza ha venido a Flushing Meadows para olvidar Wimbledon y reafirmarse en el Grand Slam que peor se le da.

La española sólo perdió ocho puntos en el segundo parcial y cerró con un rosco la victoria (6-3 y 6-0) que le permite acceder a segunda ronda, donde se medirá a la ganadora del duelo entre la checa Karolina Muchova y la ucraniana Dayana Yastremska.

Su participación en Nueva York no invita al optimismo y es que el US Open es el torneo grande que más lejos ha estado de ganar. Si en Roland Garros y Wimbledon ya sabe lo que es triunfar y en Melbourne llegó a cuartos en 2017, en Estados Unidos nunca ha superado la cuarta ronda y, hasta el año pasado nunca había ganado dos partidos seguidos en estas pistas.

Su oportunidad de reafirmarse en este 2018 y acercarse al torneo de maestras (es duodécima en la carrera a Singapur) comienza y, prácticamente, acaba en este US Open.

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