Abierto de Australia

Nadal se hace respetar

Nadal celebra la victoria ante Ebden. /Efe
Nadal celebra la victoria ante Ebden. / Efe

La irreverencia del local Ebden fue neutralizada por el español, que va ganando minutos en pista y que ya está en tercera ronda

ENRIC GARDINERMadrid

Hay algo en los jugadores australianos que los lleva a ser osados. Echados para adelante. Quizás sean las corrientes del hemisferio sur o la cercanía al diablo de Tasmania. Ese carácter, bien representado por Lleyton Hewitt, lo transmiten ahora la hornada de tenistas que hoy en día pueblan con la bandera estrellada el ránking de la ATP. Los Bernard Tomic, Nick Kyrgios y Thanasi Kokkiakis no son ejemplos de buen comportamiento o de ser políticamente correctos.

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Esa irreverencia, a veces se torna también en ambición, como fue el caso de Matthew Ebden, número 48 del mundo. Con un perfil mucho más bajo, el australiano nacido en Durban (Sudáfrica) se atrevió, tímidamente a reconocer que le jugaría a Nadal «sin respetarle demasiado». La respuesta del 17 veces campeón de Grand Slam no se hizo esperar. 6-3, 6-2 y 6-2 en una hora y 58 minutos para firmar el pase a la tercera ronda.

Probablemente las palabras de Ebden no guardaban ningún tipo de mala intención; únicamente el plan de un jugador que sabe que saltaba a la Rod Laver Arena de Melbourne sin mucho que perder. La amenaza para el balear tampoco asustaba. Ya se habían encontrado dos veces, ambas sobre hierba, en Queens 2011 y en la exhibición de Hurlingham del año pasado, también en pasto. Ambas se saldaron con triunfo para el español.

El patrón de juego tampoco le pilló de nuevas a un Nadal que ya había pasado sin demasiados apuros la primera ronda ante un tenista de características similares.

Con el público de su lado, el 'aussie' aprovechó los primeros minutos, esos en los que Nadal aún no se ha puesto a tono

Ebden se echó para adelante en las declaraciones previas al partido y en la pista. Con el público de su lado, el 'aussie' aprovechó los primeros minutos, esos en los que Nadal aún no se ha puesto a tono, para conectar algún buen golpe ganador, darse un paseo por la red y alimentar las especulaciones de sorpresa forzando tres bolas de rotura al de Manacor.

Acostumbrado a sufrir y a la adversidad, Nadal se pudo centrar más en su rival que en el calor australiano, al jugar en la sesión de noche, alejado de los temibles 35 grados del día, y desmenuzó a Ebden, hasta dejarle sin táctica, estrategia y opciones.

Con la llegada del primer golpe, en forma de 'break', a Ebden se le quitaron las ganas de atenazar a Nadal. Entregó el set por 6-3 y se encaminó a una derrota por la vía rápida al ceder su servicio a las primeras de cambio en el segundo parcial.

Alex de Miñaur, próximo rival

El campeón de 2009 se sintió cómodo en el fondo de pista y no dudó en demostrarlo. Las subidas a la red fueron escasas porque no hacía falta rematar el punto cerca de la cinta. Ebden se rendía mucho antes de que la refriega llegara a ese estado.

Sin concesiones que dieran lugar a cualquier tipo de sorpresa, el manacorense sostuvo el nivel, acumuló más minutos sobre el cemento y cerró las puertas de Ebden, que aún tuvo tiempo en el tercer set de llevarse algún 'passing shot', marca de la casa, de recuerdo.

El rival de Nadal en tercera ronda será otro australiano, en este caso, uno más moderado en su discurso y con uno de los futuros más prometedores de este deporte. Alex de Miñaur, reciente campeón en Sídney, se enfrentará a Nadal por segunda vez en su carrera, después de haber claudicado con él en el pasado torneo de Wimbledon.

 

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