GP de Holanda

Rossi regresa a la victoria y al Mundial en Assen

Valentino Rossi, en el podio de Assen. /Vincent Jannink (Efe)
Valentino Rossi, en el podio de Assen. / Vincent Jannink (Efe)

El italiano logra la victoria por delante de Petrucci y Márquez. Dovizioso se coloca líder tras la caída de Viñales

BORJA GONZÁLEZASSEN

«Tiene mucha experiencia en gestionar carreras de este tipo. Seguro que en todos los años que lleva en el Mundial se ha encontrado muchas veces en esta situación aquí en Holanda, con la lluvia, y lo tiene muy interiorizado, sabe qué hacer en cada situación». Marc Márquez se consoló tras la victoria de Valentino Rossi en Assen con que no había sido una carrera rápida, más una de esas de saber interpretar las condiciones, lo que mantiene su creencia de que a velocidad pura el italiano está un pasito por detrás de él mismo o de Maverick Viñales. Y, es cierto, la de MotoGP fue una de esas carreras tensas, una de esas decidida por la capacidad de los pilotos de interpretar las situaciones de riesgo, las que dejó la lluvia que comenzó a caer en el último cuarto de la prueba.

Una carrera tensa e intensa, con un grupo de cuatro pilotos peleando por la victoria: los dos mencionados, Rossi y Márquez, más las dos sorpresas de este 2017, el debutante Johann Zarco, que se permitió el lujo de liderar las once primeras vueltas aprovechando su primer puesto en la parrilla de salida, y Danilo Petrucci, que en Mugello había subido al podio.

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Dos pilotos, estos dos últimos, que han roto la hegemonía clásica y que plantean guerra en cada fin de semana, sobre todo sacando provecho de un Mundial igualadísimo, que tras ocho carreras ha dejado a los cuatro primeros separados por tan solo once puntos, con cinco ganadores diferentes. «Tengo mucha rabia, pero espero mañana poder entender que he conseguido un gran resultado y que tengo otro podio en seco», reconoció Petrucci, que compite con la misma moto que Andrea Dovizioso y que Jorge Lorenzo y que con esta frase resumió esa ambición que este campeonato permite tener a los ‘humildes’.

Rossi fue el vencedor en todos los sentidos, con su primer triunfo del año, el 115 de su carrera mundialista –a siete del récord histórico de Giacomo Agostini-, 20 años y 314 días después del primero, el que lograse en Brno en 1996 en 125cc. Una victoria que le coloca a siete puntos en la general de Dovizioso, que a pocas vueltas para el final amenazó con llevarse la tercera consecutiva. En el momento en el que apareció el agua, el italiano puso un punto más que el resto y se metió en un grupo del que desapareció Zarco, uno de los que arriesgaron y decidieron cambiar la moto de seco por la de mojado por si la lluvia arreciaba con más fuerza. Dovizioso llegó a la cabeza, aunque no pudo aguantar el cambio de paso de Rossi contestado por Petrucci, y tuvo que quedarse con Márquez y con Cal Crutchlow, experto en condiciones mixtas y que terminó apretando al piloto español en una intensa última vuelta con el podio como premio. Dieciséis puntos fundamentales en el caso de Márquez -acumula ya dos ceros este año-, más tras el fallo de Viñales, el gran perdedor de la jornada –junto a Dani Pedrosa, que se ha descolgado en la general-.

«Después de Montmeló esperaba ganar aquí», confesó un alicaído Viñales, que había sido el claro dominador en Assen en los entrenamientos en seco del viernes y que el domingo pagó una mala calificación que le dejó en un peligroso undécimo puesto en la parrilla de salida. Viñales sufrió para adelantar a los pilotos que le precedían, y terminó por los suelos a mitad de la chicane cuando su objetivo era ya lanzarse a por los líderes. Un error que le hace perder el liderato y que cambia por completo el panorama de un campeonato que pintaba como un duelo Viñales-Márquez, que de momento lidera Dovizioso y al que se ha sumado sin contemplaciones el gran mito del motociclismo, un tal Valentino Rossi.

 

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