Binder se impone en la locura de Mugello

El sudafricano Brad Binder (KTM). /
El sudafricano Brad Binder (KTM).

Un toque de Guevara lleva al suelo a Navarro en Moto3

BORJA GONZÁLEZmugello

Hoy la carrera ha sido una locura, explicó un satisfecho Binder después de imponerse en una prueba a 20 vueltas en la que fue imposible que el largo pelotón se rompiese. Simplemente perdió algunas unidades por diferentes caídas, algunas relevantes como las de Navarro segundo en la general- o Canet, más la retirada por un problema mecánico de Fenati, autor de la pole y tercero en la clasificación del Mundial. Una clasificación en la que Binder ha dado un golpe de autoridad ganando en las tres últimas carreras disputadas, lo que le va a permitir llegar a Montmeló con 49 puntos de ventaja. No tengo palabras suficientes para agradecer a mi equipo por la gran moto que me han dado, subrayó sobre el trabajo de una escudería con muchos problemas para ajustar la KTM al circuito toscano. El sudafricano fue uno de los más de veinte pilotos que se fajaron en una prueba con continuos cambios en el liderato y que finalizó con los cinco primeros separados por tan solo 77 milésimas de segundo, y con el vigésimo primero a menos de tres segundos. Una locura.

La clave estuvo en la gestión de la última vuelta de Binder. El sudafricano se aseguró uno de los tres primeros puestos en el inicio del giro definitivo y desde el primer puesto apretó para abrir un hueco suficiente como para afrontar con ciertas garantías la última curva de Mugello. Y es que ya desde la época de 125cc ese ha sido un punto en el que se han definido muchas batallas, hasta llegar a hacerse ley aquello de que el que sale primero de la última curva de la carrera no gana. Una máxima que rompió Oliveira en 2015, y que volvió a trastocar Binder, que compite con la misma moto y el mismo equipo que el portugués. Tras él finalizaron dos italianos: Di Giannantonio, cuyo mejor resultado anterior había sido decimoséptimo, y Bagnaia, uno de los pilotos de Rossi y pupilo de Aspar. Tras las caídas de Navarro y Canet el mejor español terminó siendo Joan Mir, séptimo.