Motor

Laia Sanz, una carrera de voluntad y fuerza

Laia Sanz, una piloto precoz./Borja Agudo/El Correo
Laia Sanz, una piloto precoz. / Borja Agudo/El Correo

La piloto catalana compite sobre las dos ruedas desde los siete años en disciplinas como el trial, el enduro y el rally raid

JONAY ANTÓNMadrid

Tanta es la reputación de Laia Sanz que su apodo, 'La Reina del Desierto', describe perfectamente lo que ha sido hasta ahora su carrera deportiva. Así es como es conocida Laia Sanz, piloto de distintas modalidades y con logros como 13 títulos de campeona del mundo de trial, cinco de enduro y nueve del Rally Dakar en categoría femenina. Un resumen a lo grande que dice mucho del carácter competitivo de Laia Sanz, cuyo lema es: «Quien tiene la voluntad, tiene la fuerza'». Sin duda, una cita que es el reflejo del espejo de una de las mejores deportistas de la historia sobre las dos ruedas.

El origen de todo se retoma a su etapa infantil, cuando con tan sólo dos años ya montaba en bicicleta. Fue la primera toma de contacto que se agrandaría gracias a su padre y a su hermano. El primero, porque la llevaba siendo una niña a sus espaldas en la moto. El segundo, porque sin que este se diera cuenta, su Cota 25 era 'robada' por la pequeña Laia, que empezaba a tener claro su destino.

Las anteriores sensaciones se confirmaron en una prueba infantil del Campeonato de Cataluña en 1992, cuando, animada por su madre, participó. A pesar de quedar en la última posición, la experiencia de haber competido fue suficiente como para que al año siguiente disputase el campeonato de forma completa.

En los siguientes años el trial femenino fue creciendo, pero no había una competición oficial a nivel nacional. Tuvo que destacar en un Campeonato de Europa, donde ganó a los 13 años. Su progresión confirmaba que se iba a dedicar a este mundo profesionalmente. Para ello, Laia Sanz tuvo que tocar y abrir la puerta grande, es decir, el Campeonato de España. Una gran cita en la que además era la única chica participante, compitiendo contra los chicos. Poca gente daba un duro por ella, pero en el año 2000 ganó el Nacional, en la categoría de cadete masculino. Con satisfacción, esta victoria fue el punto de inflexión para disputar el Mundial y el Europeo femenino, siendo campeona y subcampeona, respectivamente. Además, de 2002 a 2006 hizo doblete de estas dos competiciones.

El anhelo del Dakar

Con 24 años ya ostentaba en sus vitrinas diez títulos mundiales, nueve europeos y cuatro victorias por equipos en el Trial de Naciones. Un palmarés único. Sin embargo, todavía no había cumplido el sueño principal de su infancia: competir en el Rally Dakar. El ansiado deseo se iba a hacer realidad en 2011, conquistando el trofeo femenino.

Cuando un deportista ya gana prácticamente todo, lo que demuestra si va a ser una figura histórica de su deporte son sus ganas de competir y de superar hitos que parecían insuperables e incluso, de escribirlos porque nadie antes lo había logrado. En 2012 repitió triunfo femenino en el Dakar, ganó el Mundial de trial y por primera vez consiguió el título en la modalidad de enduro, tras tres ediciones seguidas compitiéndolo. Un triplete histórico que ningún hombre ni mujer había logrado anteriormente. Además, en la edición del Dakar en 2015 obtuvo un noveno puesto absoluto, siendo el mejor resultado de una mujer en dicha prueba y categoría.

Laia Sanz, con su moto.
Laia Sanz, con su moto. / Afp

Recientemente ha hecho historia en el Silk Way Rally, una prueba en la que se compite durante diez días por Rusia, Mongolia y China. Un desafío exigente en el que acabó séptima y como primera fémina. Asimismo, le ha servido como entrenamiento para su décima participación en el Dakar, que se disputará del 5 al 17 de enero en Arabia Saudí.

Sin duda, Laia Sanz es una influencia para el mundo del motor, pero también un ejemplo para cualquier deportista femenina que quiera abrirse hueco en un mundo, que desgraciadamente en algunas disciplinas parecen más destinadas para los hombres. Asimismo, su sacrificio y trayectoria han influido en otras pilotos, como es el caso de Cristina Gutiérrez. «Laia me parece una mujer valiente, que sin discusión ha cambiado la historia», afirmó en su momento la piloto de rallies. En el último Dakar disputado corrieron 17 mujeres, récord de participación de la prueba. Pero hace una década, la primera que puso la piedra inicial, con su voluntad y su fuerza, fue Laia Sanz, que abrió el camino para las que compitieron, compiten y competirán en un futuro.

Las claves

2 años. Aprendió a montar en bicicleta con apenas 2 años, su primera toma de contacto con las dos ruedas.

Primer título. Con sólo 13 años conquistó su primer Campeonato de Europa de trial.

Éxitos. Con 24 años ya ostentaba en sus vitrinas diez títulos mundiales, nueve europeos y cuatro victorias por equipos en el Trial de Naciones.

Rally Dakar. En 2011 cumplió su deseo de niña y pudo competir en el rally más famoso del mundo.

2012. Repitió triunfo femenino en el Dakar, ganó el Mundial de trial y por primera vez consiguió el título en la modalidad de enduro.

Silk Way Rally. En 2019 hizo historia en esta prueba de diez días por Rusia, Mongolia y China. Séptima y la mejor mujer.

2020. El rally se muda a Arabia Saudí y Laia participará.

Palmarés destacado

13 Mundiales de trial femenino

10 Europeos de trial femenino

6 Títulos en Trial de las Naciones

9 Victorias en Trofeo Femenino del Rally Dakar (motos)

5 Mundiales enduro femenino

4 Medallas de oro en X Games

2012. Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo

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