Gran Premio de Austria

El Red Bull Ring abre el mercado de fichajes

Lewis Hamilton. /Lisi Niesner (Reuters)
Lewis Hamilton. / Lisi Niesner (Reuters)

El circuito donde se va a disputar el Gran Premio de Austria se ha convertido en un hervidero de rumores acerca del futuro de muchos pilotos de la parrilla

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Lewis Hamilton está en un momento dulce de la temporada. La evolución de Mercedes implementada en el Gran Premio de Francia se presentó justo cuando más la necesitaba el equipo, en un circuito en el que además les beneficiaba y antes de llegar a un trazado como el Red Bull Ring, donde los toros sólo reinan en el nombre: las flechas plateadas han dominado las cuatro ediciones del Gran Premio de Austria desde que éste volvió al calendario en 2014.

La segunda de las tres carreras consecutivas que se celebran en este maratón veraniego del campeonato es una oportunidad de oro para Mercedes. El golpe moral que recibió Sebastian Vettel en Paul Ricard, al quedarse fuera del podio y del liderato, ha hecho que Hamilton llegue a Austria crecido, pleno de confianza y con la seria intención de demostrar que esta corta pista, anteriormente conocida como A1 Ring, sigue siendo una de sus pistas predilectas.

Pero en el paddock se hablaba este jueves de todo menos de lo que pudiera ocurrir en pista. Máxime cuando se prevé lluvia para este viernes pero no para el resto del fin de semana, lo que hará la jornada bastante inservible. Desde el propio box de Mercedes se sonreían cuando se preguntaba acerca de ese insistente rumor de que Hamilton ya ha renovado. Las últimas informaciones llegadas desde Gran Bretaña apuntan a que este mismo viernes puede amanecer con la confirmación de que el campeón del mundo ha renovado con la escudería de las flechas plateadas, algo que iba a producirse a principio de campaña y que se ha enquistado seriamente.

La renovación de Hamilton, si finalmente se confirma, producirá un efecto dominó en el resto de la parrilla. Daniel Ricciardo, según confirmó hace unas semanas el propio Helmut Marko, estaba esperando a ver qué hacía el campeón del mundo para decidirse. Con Hamilton quedándose en el lugar más propicio para seguir aumentando su leyenda, al australiano sólo se le presentan dos caminos: irse a Ferrari o seguir en Red Bull. La intención del equipo de las bebidas energéticas es mantener al incuestionable líder del equipo (96 puntos lleva por 68 de Max Verstappen), pero los cantos de sirena desde Maranello aún son muy fuertes.

Kimi Räikkönen sería la víctima de la llegada de Ricciardo a Ferrari, y entre los locos rumores que le rondan, hay uno que le coloca de vuelta en McLaren. El finlandés, preguntado por eso en la rueda de prensa oficial de la FIA, respondió con un elocuente: «No pienso responder a tonterías (usó una palabra más fuerte) como esa».

O fútbol o F1

El Gran Premio de Austria llega en un momento en el que la atención del público no está en la Fórmula 1, ni mucho menos. Aunque la carrera de Francia fue razonablemente exitosa (en Movistar F1 fue la cuarta carrera más vista de la historia del canal), este domingo la afición española tendrá la atención dividida entre el automovilismo y el fútbol.

El Mundial de Rusia copa toda la atención e información deportiva, y esta vez no habrá cambios de horario como sí hubo en Paul Ricard, cuando se retrasó una hora las sesiones de clasificación y la propia carrera para que no coincidiesen. Esta vez la carrera arrancará en el nuevo horario europeo de las 15:10 h., sin importar que 50 minutos después empiece en el estadio olímpico Luzhniki de Moscú el España–Rusia correspondiente a los octavos de final del Mundial de fútbol.

Uno de los que más sentirá perderse, al menos, la primera parte del partido será Fernando Alonso. El piloto asturiano, que lleva tres carreras sin puntuar, necesita sacar como sea la poca competitividad que ha demostrado el MCL33 en las últimas citas. No es el circuito más propicio para hacerlo, como él mismo decía, ni McLaren llega en un momento óptimo. Sin paliativos: están mal. «El problema es que necesitamos mejorar el coche. Y ya está. Nos hemos quedado atrás mientras equipos como Renault, Haas, Sauber o Force India iban hacia delante. Así de claro. Más que el túnel del viento se trata de las mejoras. El paquete aerodinámico lo tuvimos en Barcelona. Allí estuvimos en la Q3. En Mónaco estábamos séptimos y luego a partir de ahí no hemos traído nada más y cuando no traes nada a las carreras, los demás equipos van reduciendo décimas poco a poco y tú te vas quedando atrás», se lamentó el español, que deseó suerte a la selección española. «Ojalá al final de la carrera escuche un buen resultado para España», sonrió el asturiano, consciente de que poder ver el partido será señal de que, otra vez, se ha visto obligado a abandonar.

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