GP de Gran Bretaña

Martillazo de Vettel en la mesa de Hamilton

Sebastian Vettel celebra su victoria en Silverstone./EFE
Sebastian Vettel celebra su victoria en Silverstone. / EFE

Räikkönen embistió al vigente campeón en la primera vuelta y le obligó a remontar desde el último puesto hasta el segundo, mientras que Sainz abandonó y Alonso acabó octavo

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

El circuito de Silverstone celebraba este fin de semana su 70º aniversario albergando carreras, y lo hizo con una prueba que no dejó a nadie indiferente, aunque los miles de aficionados locales esperaban otro final. Lewis Hamilton, que competía en esta carrera por ser el piloto que más veces había ganado en el GP de Gran Bretaña, se quedó con las ganas por culpa de un golpe de Kimi Räikkönen en la tercera curva de la carrera.

Los conspiranoicos dirán que el escudero de Sebastian Vettel, líder del Mundial, se llevó por delante a su principal rival para hacer labor de equipo. Que es lo que se espera de un piloto como Räikkönen, ya de vuelta de todo, y cuya única utilidad en Ferrari es la de restar puntos a Mercedes, que es la principal perjudicada del fin de semana. Los que se fían más de las pruebas en pista y los números les pueden contradecir fácilmente. Ni hubo intención en ese golpe, ni Silverstone era el mejor circuito para promover ese tipo de actitudes.

Y es que Lewis Hamilton cuenta con un cañón de coche. El Mercedes W09 que lleva el vigente campeón le permitió remontar desde el fondo de la parrilla y con el fondo plano tocado (o eso decía él por radio) hasta una segunda posición que por muy poco no se convirtió en primera. La gestión de neumáticos y un alto grado de suerte se pusieron de lado de Vettel para conseguir su cuarta victoria del año, que además le permite escaparse en el Mundial antes de viajar a Alemania dentro de dos semanas para defenderlo ante su público.

Más información

La carrera de Silverstone fue de todo menos aburrida. El incidente de la arrancada obligó a Hamilton a buscar una heroica remontada para intentar quitarse de encima el mal sabor de boca que le había dejado último al final de la parrilla en la primera vuelta. No se podía permitir no pelearlo hasta el final y, pese a estar con un monoplaza teóricamente tocado, fue quitándose de encima coches uno detrás de otro.

La labor de Valtteri Bottas se convirtió en algo fundamental para Hamilton. El finlandés se colocó al frente de la carrera, con dos objetivos: ganar y frenar a Vettel. Los sucesivos coches de seguridad jugaron en su contra, y no sólo no pudo sujetar a Vettel hasta el final, sino que pasó de optar a ganar, a quedarse fuera del podio. No estuvo acertada Mercedes, o no al menos con un Bottas que, de nuevo, fue el sacrificado en las estrategias.

Haas, contra los españoles

El golpe de Räikkönen a Hamilton permitió que hombres como Carlos Sainz se colasen en los puestos de cabeza en la salida. Para el madrileño fue una carrera muy dura, y como colofón a su peor fin de semana del año acabó abandonando. No obstante, no fue culpa suya, sino de un habitual en este tipo de incidentes: Romain Grosjean. El francés perdió el control de su Haas y se llevó por delante el Renault del español, que por primera vez en este 2018 abandonaba. No obstante, como confesó después de la carrera, las decisiones estratégicas tampoco fueron las acertadas con él.

El otro piloto de Haas también estuvo a punto de dar al traste con la carrera del otro español, aunque Fernando Alonso mostró mucha más inteligencia que el polémico Kevin Magnussen. En las últimas vueltas de carrera Alonso se encontró con el danés en busca de la octava posición. Con mejores ruedas y, sobre todo, mucha más inteligencia a la hora de leer las carreras, esquivó todas las embestidas de un Magnussen que parecía que iba por la calle Estafeta y no por las curvas de Silverstone.

Pese a que sacó de pista varias veces a Alonso, al final el veterano español le demostró que más vale maña que testosterona a la hora de leer las carreras. Octavo puesto para el español y la certeza de que puede sentirse satisfecho por haber sobrevivido a una carrera en la que no tenía muchas opciones. Otra más. Por radio, Alonso sólo pudo quejarse de la enésima acción extradeportiva de Magnussen, a quien ya le tienen cogida la matrícula todos los pilotos, pero no los comisarios, que no le castigaron.

Silverstone puso, por fin, el punto y seguido después de tres fines de semana consecutivos de Fórmula 1, que también ha acabado con un maratón agotador para el propio Alonso, que podrá por fin descansar dos semanas antes de pensar en el GP de Alemania.

Alonso carga contra Magnussen por su agresividad

Fernando Alonso estaba notablemente satisfecho por haber puntuado en una carrera difícil en la que salió desde el 13º puesto y acabó octavo. Y todo, pese a que estuvo a punto de quedarse fuera de carrera por culpa de Kevin Magnussen, piloto de Haas, que le echó de pista dos veces.

«Yo venía por fuera en la curva 7, volviendo a la trazada normal, y él venía por dentro y me empujó. Fui a la tierra. Normalmente se dice que hay que dejar espacio, pero hoy no se dejó y no pasa nada», ironizó el asturiano sobre un corredor que ya es habitual en este tipo de lides.

El problema no fue concretamente este incidente, sino que fue antes. «Los sábados nos faltan prestaciones. Es uno de los puntos que tenemos que mejorar, sin duda alguna, de todo el fin de semana. Sin embargo, los domingos no podemos combatir con ellos. A veces van un poco más rápidos ellos y otras veces nosotros, pero estamos en la batalla», se conformó el español. «Son untos importantes para el equipo y ojalá que la próxima carrera sea más tranquila», deseó al final el asturiano, que por fin tendrá descanso tras dos meses muy intensos.

Carlos Sainz también estaba serio y mordiéndose la lengua cuando compareció ante los medios después de su primer abandono de 2018. El madrileño fue embestido por Romain Grosjean, algo que describió como «un incidente que puede pasar en carrera», sin más.

«Estoy disgustado más por cómo ha ido todo después de la salida que por el accidente», criticó el español. «He ganado siete posiciones con el neumático medio, mientras que todo el mundo salía con el blando, y aun así he adelantado a seis o siete coches en la salida. Ha sido una de las mejores salidas de mi vida», presumía Sainz, que no acabó de apuntar hacia el equipo de manera explícita, pero sí implícita. «Hemos perdido dos posiciones en la parada de una forma que no me esperaba, porque no tenía ni idea de que las íbamos a perder, así que…», dejó en el aire.

«Estoy disgustado porque haces lo más difícil, meterte en los puntos, y luego pierdes dos posiciones en 'pits', que es justo donde no las quieres perder. Aun así, por mi parte, ha sido una carrera buena, y hay que pasar página», zanjó al respecto, pensando ya en la próxima cita de Alemania.

Contenido Patrocinado

Fotos