Fórmula 1

Dos años después, Alonso vuelve a Mónaco

Fernando Alonso. /Alejandro García (Efe)
Fernando Alonso. / Alejandro García (Efe)

Tras perdérselo por la disputa de las 500 Millas de Indianápolis en 2017, el asturiano regresa al mítico trazado monegasco con la intención de ampliar su racha de puntos

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

A quien se le pregunte por un Gran Premio de Fórmula 1, aunque no le guste esta competición, seguro que dirá entre los primeros que recuerda el de Mónaco. El circuito urbano de Montecarlo es el culmen de todo aquello que el Gran Circo quiere representar: glamour, velocidad, fiesta… No en vano, pese a que con los estándares actuales de seguridad en la mano se levantarían muchas ampollas al revisar el trazado, todos los pilotos tienen claro que este es uno de los Grandes Premios donde se disfruta más.

Este año contará con toda la parrilla al completo. Algo que antaño era una obviedad, el año pasado no se cumplió por esa aventura de Fernando Alonso de disputar las 500 Millas de Indianápolis que, como en 2017, también coincidirán este año con la cita monegasca de Fórmula 1. Esta temporada, no obstante, las sensaciones son radicalmente distintas a las pasadas. Alonso no tiene que elegir entre sus dos programas de competición, ya que compagina la disputa del Mundial de Resistencia con la Fórmula 1 sin que coincidan. Además, en McLaren ya no son ese equipo que pelea por acabar la carrera sea donde sea, sino que desde principio de temporada se han convertido en uno de los que nunca ha acabado fuera de los puntos. Fernando Alonso es, junto a los candidatos al título Lewis Hamilton y Sebastian Vettel, los únicos que han puntuado en todas las carreras de este 2018.

Mónaco, sin embargo, será un reto. Los muros entre las estrechas calles penalizan con un abandono prácticamente seguro si un piloto se sale de pista. Sólo la entrada a la iglesia de Santa Devota da una segunda oportunidad, y no siempre. La zona de la piscina, la chicane que forman las curvas 13 y 14 donde los Fórmula 1 pasan sobre los 260 km/h (los que se atreven) es, posiblemente, el punto más crítico del trazado, si bien no es ni mucho menos el único.

Por eso, y por mucho más, Alonso, como todos, está deseando ponerse al volante de su monoplaza este jueves para los libres. «Estoy con ganas de ponerme al volante en Mónaco por primera vez en dos años y ver cómo rinde nuestro coche. Conocemos las limitaciones de nuestro paquete, y un circuito tan lento como este requiere de una puesta a punto completamente única, pero todos nos tenemos que adaptar y sacar el máximo de lo que tenemos», avisaba el asturiano.

Entre Mercedes y Ferrari se cuela Red Bull

Las dudas con las que comenzó Mercedes y la fuerza con la que lo hizo Ferrari parecen haberse dado la vuelta. Tanto Sebastian Vettel como Lewis Hamilton afrontan la cita de Mónaco con el único objetivo de quedar por delante de su rival, y si puede ser ganando, mucho mejor. Ambos han ganado dos veces aquí, y aún tienen lejos el récord del legendario Ayrton Senna (seis), pero afrontan con optimismo esta sexta prueba del mundial.

En buena parte, su resultado final dependerá no sólo de ellos mismos, sino también de lo que hagan otros equipos, especialmente Red Bull. El equipo de las bebidas energéticas cumple este fin de semana su Gran Premio número 250 en la Fórmula 1, todo un hito habida cuenta de que comenzaron como un simple patrocinador antes de involucrarse a crear su propio monoplaza. Hacerlo en Mónaco donde, además, consiguieron su primer podio en la competición, es algo muy especial para ellos. Daniel Ricciardo y, sobre todo, Max Verstappen tienen ganas de demostrar que este año no tiene por qué ser un duopolio entre Ferrari y Mercedes, y que ellos pueden estar ahí para ganar si se les deja la oportunidad. El holandés deberá tener especial cuidado de no pifiarla: van demasiados fallos, y el clamor contra él ha empezado a levantar ampollas en los despachos del equipo austriaco.

Mónaco también servirá para el debut en carrera del ansiado neumático hiperblando de Pirelli. La dureza de los compuestos elegidos para España dejaron una carrera anodina, algo que se constató cuando, en los test de los días siguientes, los pilotos montaron las ruedas con la línea rosa (en homenaje a las enfermas con cáncer de mama). Se espera que se pueda batir el récord del circuito gracias a este compuesto, como avisa Carlos Sainz. «Es bastante impresionante. Da fácilmente un segundo por vuelta, incluso en Barcelona, donde llegas al último sector con el neumático bastante al límite. Esta goma en Mónaco va a ser muy especial. Veremos tiempos por vuelta muy rápidos, si es así, y récords de vuelta», avanzaba el madrileño en las jornadas previas.

 

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