24 Horas de Daytona

El Cadillac de Alonso, 6º en la clasificación de Daytona

Jordan Taylor al volante del Cadillac que pilotará Alonso en Daytona./Jake Galstad
Jordan Taylor al volante del Cadillac que pilotará Alonso en Daytona. / Jake Galstad

Jordan Taylor fue el encargado de clasificar en la relativamente poco importante clasificación de las 24 horas de Daytona, que se celebran desde el sábado

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Fernando Alonso ya está metido hasta las orejas en el primer fin de semana de trabajo desde que se fue de la Fórmula 1. El asturiano vivió la clasificación de las 24 horas de Daytona desde el muro, ya que el equipo Wayne Taylor Racing pidió que fuera Jordan Taylor, el más experimentado, el encargado de dar las vueltas en la corta sesión que designó su posición en la parrilla de salida del sábado.

La decisión de sacar a Taylor como el piloto a hacer la vuelta de clasificación no es, ni mucho menos, aleatoria. En Daytona, como ocurre en Le Mans, el piloto que hace la clasificación es el encargado de tomar la salida. Y en una carrera de 24 horas se requiere a un piloto que tenga experiencia sobrada y que no tenga ningún problema en asumir la tensión que supone arrancar en una prueba en la que no se puede abandonar a las primeras de cambio.

Así, aunque Taylor no llegó a estar en los puestos de arriba, la apuesta hay que entenderla de cara a la carrera. A una vuelta, no obstante, se vio que los Mazda serán los rivales a batir. En concreto uno de ellos, el número 77, que con Oliver Jarvis al volante batió el récord de la pista que estaba vigente desde hace más de dos décadas. El 1:33.685 es casi una décima mejor que el que logró el histórico PJ Jones en 1993.

Además de los Mazda, sorprendió el gran rendimiento a una vuelta de los Acura. Los dos se colaron por delante de todos los Cadillac, con el número 31 por delante del 10, en el que militan Fernando Alonso, Kamui Kobayashi, Renger Van der Zande y el citado Jordan Taylor.

En cuanto a los otros españoles en la carrera de este fin de semana, como Alonso, vieron la clasificación desde el muro. Antonio García dejó el volante de su Cadillac a Jan Magnussen (fue segundo de la categoría GTLM), Miguel Molina dejó su Ferrari a Davide Rigon (fue 4º) y Alex Riberas hizo lo propio con su Audi a Andrew Davis (19º de la clase GTD).

Alonso abre la incógnita del futuro

Después de la primera sesión de entrenamientos libres, marcada por la lluvia, en la que apenas dio una vuelta de instalación, y antes de la segunda, en la que completó 19 vueltas, Fernando Alonso tuvo tiempo de atender a la prensa. En la corta charla que mantuvo con los medios, le preguntaron qué iba a pasar en su futuro, no inmediato, pero sí a medio plazo.

     Y es que Alonso tiene mucho trabajo de aquí a junio, pero de ahí en adelante no tiene nada firmado. A día de hoy, el ex piloto de Fórmula 1 acaba su año laboral el 16 de junio, cuando vea la meta de sus 24 horas de Le Mans.

     «Mi gran objetivo es acabar esta 'supertemporada' de la mejor manera posible. Estamos liderando el Mundial ahora, Le Mans será el final y queremos tener la oportunidad de ganarlo de nuevo. Hasta junio estaré muy, muy ocupado. Después de junio, depende de cómo vaya en el WEC y en las 500 Millas de Indianápolis en mayo», recordaba Alonso. Es esta carrera su gran objetivo del año, si bien no el único. La tentación de probar un Toyota del Dakar (algo que va a hacer en febrero) o incluso probar en competiciones más inesperadas, como la NASCAR, están en la mente de un Alonso que ya avisaba cuando anunció su retirada de la F1 que el 2019 iba a estar cargado de acción.

     El resultado con el que cierre esta primera parte de año será determinante. «Quizá haya otros retos que puedan aparecer en el futuro, en el que el WEC puede ser una prioridad o no. Esa será mi decisión final«, dijo. La patata está ahora en el tejado de Toyota. El equipo nipón quiere quedarse con Alonso a partir de ese mes de junio, y aunque Alonso numere las posibilidades de seguir en un «50%», todo apunta a que se sentarán próximamente para negociar su continuidad e intentar convencerle de que se mantenga en el WEC, que estrenará nueva normativa y coches radicalmente distintos a partir de la próxima campaña.