Saúl Ordóñez, ochocentista de raza y de récord

Saúl Ordóñez cruza la meta en Huelva. /EFE
Saúl Ordóñez cruza la meta en Huelva. / EFE

El atleta berciano bate en Mónaco con un tiempo de 1:43.65 la plusmarca española de 800 metros, en poder de Kevin López desde 2012

MIGUEL OLMEDA

Hablar de 800 metros en España es hacerlo de Kevin López. Dominador del último lustro y medio en las dos vueltas a la pista, el sevillano decidió pasarse esta temporada al 1.500. Con el Mundial 'indoor' de Birmingham cerrando las listas de salida, la IAAF recurrió a Kevin, con mínima del curso anterior. Tenía la opción de aceptar, ya que en el 'milqui' se había quedado a las puertas, o podía dejar correr turno y que la vez le llegara a su compatriota Saúl Órdoñez, que le había derrocado como campeón nacional ante la sorpresa de todos en 2017. Órdoñez regresó de Birmingham con la medalla de bronce colgada al cuello.

Aquel Mundial de pista cubierta descubrió al gran público a 'Suli', un joven berciano (Salentinos, 1994) novato en la élite del 800 español: en 2016 su marca personal era 'apenas' 1:47.83 y en 2017, impulsado por Uriel Reguero en el Centro de Tecnificación Deportiva Río Esgueva de Valladolid, ya corría en 1:45.28. Dos segundos y medio, que en dos giros a la pista son un páramo, Ordóñez los recortó de un mordisco.

Así corre siempre, con el cuchillo entre los dientes. El bronce en Birmingham le desveló como un mediofondista de garra, más de campeonatos que de marcas, al estilo americano. Compite como nadie. Sin embargo, con la llegada de la primavera y la temporada al aire libre, Ordóñez se fue rebelando contra aquella definición. Empezaba a volar sobre el tartán. En el Meeting Iberoamericano de Huelva, su primera carrera sin techo en 2018, se fue hasta 1:44.44, un segundo más rápido que su anterior marca personal, tiempo que le convirtió en el tercer español más rápido de la historia. En París, semanas después, mejoró aquel crono hasta 1:44:36. Por delante sólo tenía a Antonio Manuel Reina y a Kevin López.

'Suli' le estará eternamente agradecido a Kevin por 'cederle' su plaza en Birmingham, pero cuando el juez da el pistoletazo de salida no hay amistades ni pleitesias. Le quedaba un pasito en su escalada a la cima, y no hay atajo más directo para alcanzarla que correr en Mónaco la Diamond League. Uno de los circuitos más rápidos del planeta esperaba a Ordóñez este viernes, en la víspera del Campeonato de España de Getafe al que deberá acudir a para estar en la selección que viaje al Europeo de Berlín la primera semana de agosto. La opción era arriesgada y el récord de Kevin López, una realidad.

Volaron al ritmo de Abda y Amos

'Ready, set, go' y Saúl Ordóñez salió disparado. Compartía calle de inicio y buscó coger una plaza privilegiada tras la primera curva. Lo logró. El ritmo era endiablado, tanto que rayaba con lo peligroso. Podía irse todo al traste, con el americano Harun Abda como liebre pasando el primer 400 en 49.6. Su compañero de equipo Nijel Amos le pisaba los talones tratando de cazar un tiempo a la altura de lo que lleva en las piernas (1:41.73 de 2012), y Ordóñez mientras se peleaba por ganar la calle uno.

Tan cruda estaba la carrera que a falta de 200 metros el berciano tuvo un enganchón con el keniano Alfred Kipteker. Se lo quitó de encima como pudo y siguió tras la estela de Amos, que volaba hacia un crono escandaloso. En la recta de meta, Ordóñez defendió con uñas y dientes la tercera plaza ante los kenianos Tuwei y Kitilit. Aguantar el 'rush' final tenía doble premio y él lo sabía. Amos cruzó la línea en un impresionante 1:42.14, y el tiempo se detuvo hasta que el marcador indicó las marcas del segundo, el canadiense Brandon McBride, y el tercero, 'Suli'.

El electrónico dictó sentencia. Un minuto, 43 segundos y 65 centésimas (1:43.65). Récord de España. El anterior lo había logrado Kevin López justamente hacía seis años, justamente en Mónaco. Está claro que esa pista es de diamante, aunque para diamante, Saúl Ordóñez: desde ya, el mejor ochocentista de la historia de España.

 

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