Mundiales de Doha

Eusebio Cáceres se reivindica dos años después

Eusebio Cáceres, durante uno de sus saltos en los Mundiales de Doha. /Reuters
Eusebio Cáceres, durante uno de sus saltos en los Mundiales de Doha. / Reuters

El saltador de Onil pasa a la final de la longitud con la quinta mejor marca y se quita la espina de los tres nulos de Londres 2017

MIGUEL OLMEDAMadrid

Por fin ve la luz al fondo del túnel Eusebio Cáceres, un 'saltamontes' con las patas de cristal. Años de continuas lesiones le borraron la sonrisa a un prodigio que volaba por encima de 8.20 metros con 18 años y hasta 8.37 con 21, pero este verano la ha recuperado. Cáceres llegaba a Doha con la decimoquinta marca sobre el papel y este viernes se plantó en la final de la longitud con el quinto mejor intento del concurso, de 8.01. Ni rastro de las dudas que le acompañaron en Londres 2017, donde fue ferozmente criticado tras caer eliminado con tres nulos. «He conseguido el objetivo para poder competir, que es lo que me gusta, y las sensaciones no han sido malas», destacó en zona mixta.

En la final de este sábado le estará animando Héctor Cáceres, compañero de entrenamientos a las órdenes de Juan Carlos Álvarez y de habitación en Doha, que no pudo clasificarse con un salto de 7.69, muy lejos de su nivel de este año. «Es un palo no rendir lo esperado, porque la marca de corte (7.89) era asequible, pero ya me estaba costando desde el calentamiento», confesó el actual subcampeón de Europa sub23. «Mirando todo el año he hecho cosas muy positivas», valoró el joven saltador de 21 años, que ya se ha ido hasta 8.19 este curso.

Tampoco peleará por las medallas Irene Sánchez-Escribano, que se quedó cortada en su serie de 3.000 obstáculos. La toledana llegaba a Doha en muy buena forma tras ganar su cuarto Campeonato de España y colocarse cuarta del ranking histórico nacional, pero no pudo ser más que sexta en su serie con 9:37.34. Entrenada por Antonio Serrano, tuvo que capear como buenamente pudo los tirones de las kenianas que le rompieron su ritmo. «Ha sido una carrera más lenta que la anterior, pero no he tenido el cambio que necesitaba para correr en menos de 9:30.00», reconoció la obstaculista. «No he tenido buenas sensaciones, aunque los entrenamientos habían sido buenos. La temporada también lo ha sido, pero me ha faltado poner aquí la guinda», lamentó.

El cuarto español en la tarde inaugural del Mundial tampoco fue capaz de cumplir con su objetivo. De Sergio Fernández se esperaba que accediera a semifinales del 400 vallas e incluso que atacase su propio récord de España, pero desde la tercera valla ya fue a remolque y acabó sexto en su serie, parando el crono en 50.71. El navarro, que desde los Juegos de Río de Janeiro ha acumulado lesiones, reconoció que no llegaba a Doha en las mejores condiciones. «Hace dos semanas hice el entrenamiento de mi vida, pero esa misma noche empecé con dolores en el glúteo y desde entonces no he podido hacer nada más que tratarme con los fisios», desveló. «He venido con dolor, pero tenía que gastar esa bala», señaló dejando entrever que no formará parte del relevo 4x400 que buscará un puesto en la final que le clasifique para Tokio 2020.

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