Atletismo

Condenado a 15 años y medio de cárcel por abusos sexuales el extécnico de Antonio Peñalver

Miguel Ángel Millán/. RFEA
Miguel Ángel Millán / . RFEA

Miguel Ángel Millán, que se aprovechó de dos atletas menores de edad a quienes entrenaba en Tenerife, fue seleccionador en la RFEA, considerada responsable subsidiaria

AMADOR GÓMEZMadrid

El exseleccionador nacional de atletismo Miguel Ángel Millán ha sido condenado a 15 años y medio de cárcel por abusos sexuales a dos jóvenes a quienes entrenaba en Tenerife cuando eran menores de edad. La Audiencia de Santa Cruz de Tenerife considera probado que Miguel Ángel Millán, entrenador del medallista olímpico Antonio Peñalver, entre otros atletas de élite, cometió abusos continuados a dos jóvenes, durante 2010 y 2011, cuando la primera de las víctimas tenía entre 13 y 14 años, y también en 2015, cuando la segunda tenía 16 años. En prisión preventiva desde enero de 2017, Millán (68 años), además de haber sido inhabilitado para ejercer como entrenador y tener que indemnizar a los dos jóvenes (con 15.000 y 20.000 euros, respectivamente), no podrá desarrollar actividades deportivas con menores y deberá participar en un programa formativo de orientación sexual.

Durante el juicio al entrenador murciano también declaró en su contra Antonio Peñalver, que sufrió abusos por parte de Millán en la década de los 80, cuando contaba con 13 o 14 años, aunque los hechos desvelados por el subcampeón olímpico de decatlón en los Juegos de Barcelona'92 prescribieron penalmente, al contrario que los denunciados ante la justicia por los dos jóvenes tinerfeños cuyos testimonios han llevado a prisión al veterano técnico. Millán fue seleccionador de pruebas combinadas en la Federación Española de Atletismo (RFEA) -condenada como responsable civil subsidiaria- hasta el mes de noviembre de 2016, cuando el organismo presidido aún por José María Odriozola conoció el escándalo de abusos sexuales tras una denuncia presentada contra él por un joven canario y tras registrarse su domicilio en La Laguna (Tenerife), donde se le requisó un ordenador y varias fotografías antiguas. El Club de Atletismo Tenerife Cajacanarias (Cateca), a quien pertenecían las dos víctimas, también ha sido condenado como responsable subsidiario, por conocer los hechos y no adoptar medidas contundentes.

Según la sentencia de la Audiencia Provincial, Miguel Ángel Millán se ganó la confianza de los menores a quienes entrenaba, a los que ilusionó al prometerles que llegarían a ser grandes atletas junto a él y comenzó a abusar de ellos, «pese a la oposición y repugnancia» que provocaban en los jóvenes. En el caso de la primera víctima, que decidió denunciar los hechos cuando ya era mayor de edad, el auto refleja que cuando el menor le contrariaba sexualmente, el entrenador reaccionaba con decepción y malestar en el ámbito deportivo, hasta que se distanció totalmente del técnico en julio de 2012. «Los abusos sexuales le han ocasionado un trastorno emocional compatible con situaciones de maltrato: sentimiento de culpa, vergüenza, secretismo, miedo, síntomas de disociación, enfado hacia el que fue su entrenador de atletismo, ansiedad, síntomas de estrés postraumático y progresión en el relato y retracción», se reconoce en la sentencia. La segunda víctima denunció los delitos cometidos por Millán también cuando había cumplido la mayoría de edad, en diciembre de 2017, y aún sufre síntomas de ansiedad y depresión por los que recibe tratamiento.

«La credibilidad de los jóvenes en sus testimonios no ofrece duda alguna», apunta la sentencia del tribunal tinerfeño, que también hace referencia a las declaraciones de los testigos, entre otras, de Antonio Peñalver, que confirmaron los abusos sexuales del técnico, considerado el descubridor del medallista de plata en Barcelona'92. Muchas de las víctimas del entrenador, procedentes de Murcia, se han sentido capaces de declarar ahora, aunque los hechos sucedieron en su casos hace décadas, «por la ocasión que les brindaba este procedimiento». «Todos ellos transmitieron al tribunal el sentimiento de culpa que todavía hoy arrastraban y mostraban su agradecimiento por haber dispuesto de la oportunidad de hacer ahora lo que debieron haber hecho entonces», se asegura en la sentencia que podrá ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias.