El «inicio soñado» por Carmona

Samuel Carmona (izq) tras su combate. /
Samuel Carmona (izq) tras su combate.

El púgil canario, «esperanza de medalla», se estrena con victoria y el lunes espera a Paddy Barnes, uno de los grandes favoritos al oro.

AMADOR GÓMEZMadrid

Samuel Carmona tuvo este sábado un «inicio soñado» en los Juegos de Río, como el propio boxeador canario reconoció tras derrotar al armenio Artur Hovhannisyan en su estreno olímpico, en el peso minimosca. Con menos de un año en el equipo nacional y clasificado para los Juegos de Río en el último preolímpico, Carmona afrontó con valentía su primer combate y se impuso por decisión unánime a su adversario, que padeció ante la ambición y el temible gancho del español.

«Preparaos, porque en Río la voy a liar parda», avisó Carmona a finales de junio a sus compañeros del equipo nacional dirigido por Rafa Lozano, el doble medallista olímpico que fue quien le reclutó para dejar su tierra e irse a vivir a la Residencia Blume de Madrid. Carmona, que aún debe mejorar técnicamente, demostró buena preparación física en su estreno en Río, aunque Lozano le vio «algo cansadillo para la garra y la intensidad que suele poner él en las peleas».

Rafa Lozano calificó el combate de su pupilo de «bastante completo». «Yo creo que no ha ido a darlo todo de entrada, aunque cuando se ha lanzado a por él ha sido fuerte y cuando ha tenido que intercambiar golpes también lo ha hecho bien», subrayó el exboxeador cordobés que ganó el bronce en Atlanta en 1996 y la plata en Sídney 2000. «He trabajado muy duro para esto», subraya el púgil que el lunes espera en octavos de final al irlandés Paddy Barnes.

Sin embargo, Carmona, tras dominar los tres asaltos a su rival armenio en la categoría de menos de 49 kilos, no se asusta ni ante uno de los grandes favoritos al oro tras conquistar dos bronces en los anteriores Juegos de Pekín y Londres. «Todavía tengo mucho por dar y me siento seguro», proclama Carmona. «No me preocupa ningún rival. Estoy preparado para todos», afirma con atrevimiento quien presume de ser gitano y hace unos años ayudaba a sus padres a vender ropa en los tenderetes del rastro.

«Yo pienso como Samuel. Él no le tiene miedo a ninguno de los rivales y yo tampoco. La palabra miedo no cabe en nuestro vocabulario. Respeto, sí. A todo el mundo, pero miedo a ninguno de ellos», insiste Rafa Lozano. «¡El que que pueda más, que achuche!», sentencia con gracia el preparador del canario, «un boxeador que parece que no es muy técnico, pero se entrega al cien por cien y cuando golpea pone el alma». «Siempre he dicho que Samuel es fuerte y que no se achica con ninguno», apunta orgulloso su mentor, que destaca la experiencia del próximo adversario, aunque recuerda que su pupilo «ha venido a Río a competir de verdad y sacar lo máximo».

Su trampolín fue el Campeonato de España de 2015, cuando Carmona, con 19 años, sorprendió al defensor del título, Salvador Martín Molina. Rafa Lozano, que vio en el canario muchísima progresión, apostó por él de inmediato para abandonar el gimnasio del barrio grancanario de La Isleta y trasladarse a vivir a la capital a entrenarse con la selección española. De ella también forma parte en estos Juegos el mallorquín de origen senegalés Youba Sissokho, que se estrena este lunes en el peso ligero contra el uzbeko Shakhram Giyasov. «Vamos a ver qué pasa, pero Samuel es esperanza de medalla, al igual que Youba. Lo van a dar todo», garantiza el seleccionador nacional de boxeo.