Incidente

En el Terrassa no juegan los machistas

Estadio Olímpico de Tarrasa, donde ocurrieron los hechos, junto al tuit del Terrassa al respecto./Enric
Estadio Olímpico de Tarrasa, donde ocurrieron los hechos, junto al tuit del Terrassa al respecto. / Enric

El club catalán retira de la competición al equipo de veteranos después de los insultos a sus compañeras del filial femenino

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

En el Terrassa ya no hay lugar para los machistas. El club catalán optó ayer por la mano dura contra este tipo de comportamientos discriminatorios por cuestiones de género y decidió retirar de la competición a su equipo de veteranos, después de que un grupo de ellos, al que no ha podido identificar y que estaba calentando en la banda antes de jugar a continuación en el terreno de juego del Estadio Olímpico de Tarrasa, profiriese varios insultos contra las chicas del filial femenino, que en ese momento disputaban un partido del Grupo 2 de la Segunda Catalana ante el Viladecavalls. «Idos a la cocina», «sois unas guarras», «salid ya del campo, que tenemos que jugar nosotros» o «este partido tendría que esta suspendido, no tendría que estar jugándose» son varios de los improperios y frases ofensivas que algunos de los veteranos dedicaron a sus compañeras de club y a sus rivales.

Semejante comportamiento, plasmado en el acta arbitral del encuentro y cuestionado en ese mismo momento por muchos de los presentes, originó un enfrentamiento que derivó en la suspensión del partido por parte de Alexia Mayer, la encargada de impartir justicia, cuando se llegaba al minuto 34 de la segunda parte con el 1-4 en el marcador, justo tras el cuarto gol visitante. Después de esta lamentable situación, las chicas de ambos equipos mostraron su repulsa por lo ocurrido protagonizando una sentada en el centro del césped para evitar que se disputase el partido de esos veteranos que habían boicoteado el suyo.

El incidente causó estupor y bochorno entre directivos, jugadores y aficionados de una institución a la que no le ha temblado el pulso a la hora de tomar decisiones. «Consideramos que las descalificaciones por insultos machistas son una falta muy grave. Seguiremos trabajando hoy y siempre de manera muy activa y enérgica por la igualdad. Nos hemos comprometido a avanzar en la construcción de una sociedad y un deporte que camine con unos valores alejados de cualquier tipo de violencia, desde el respeto, el trabajo en equipo, la lucha, el esfuerzo y la superación y lo continuaremos haciendo», señaló en un comunicado oficial el club, que espera que el lamentable episodio sirva al menos para concienciar y evitar así que ninguna jugadora tenga que escuchar nada parecido en un campo de fútbol.

No es el único episodio de estas características que se produce en los últimos tiempos en un terreno de juego español. En el pasado mes de diciembre, en el partido del Grupo A de la Primera Regional de Castilla y León entre el Villamuriel y el filial del Mirandés, una parte del público dirigió frases como «vete a fregar» y «no vales para nada» a Verónica González Sánchez, la árbitra del partido.

Mientras este tipo de conductas siguen produciéndose para vergüenza de toda una sociedad, miles de mujeres como González Sánchez o las chicas del filial femenino del Terrassa seguirán adelante con sus objetivos, dos de tantos sueños en un fútbol femenino español que sigue con su desarrollo imparable mientras pelea todavía contra viejos escollos que deberían haber desaparecido hace mucho tiempo.

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