Análisis

El destino del Madrid se decide en 28 días

Benzena y Vinicius celebran un gol. /Reuters
Benzena y Vinicius celebran un gol. / Reuters

Afronta la cumbre en su mejor momento, con cuatro duelos trascendentales para sus aspiraciones a Copa y Champions

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

El destino del Real Madrid, para salvar o no la temporada, se decide en los próximos 28 días, los que transcurren entre el primer clásico del año, el miércoles en la ida de semifinales de Copa contra el Barça en el Camp Nou, y el cierre de los octavos de final de la Liga de Campeones, el 5 de marzo frente al Ajax en el Santiago Bernabéu. Entre medias tendrá el equipo de Santiago Solari otra media docena de partidos, dos de ellos también trascendentales para su futuro, para mantener sus aspiraciones a un par de títulos: el Ajax-Real Madrid el miércoles de la próxima semana en Ámsterdam, y el Real Madrid-Barcelona del 27 de febrero en la vuelta de semifinales de Copa.

La temible cumbre la afrontan los blancos en su mejor momento del curso, con la posibilidad de eliminar de la Copa al eterno rival y campeón de las cuatro últimas ediciones del torneo del KO, de dar el sábado otro golpe al Atlético y superarle en la clasificación de la Liga, y la oportunidad de demostrar en su competición preferida sus credenciales y clasificarse entre los ocho mejores de Europa, para seguir soñando con la 'decimocuarta'. En realidad, el único trofeo con el que el Madrid quedaría satisfecho, después de haber firmado una primera mitad de temporada muy decepcionante en la Liga y quedar a expensas de la Copa de Europa que se resolverá en el Metropolitano, el escenario al que saltará el sábado con un objetivo que ya es menor: apuntarse el derbi en un campeonato de claro color azulgrana.

El Real Madrid, pese a que sigue con muchas dudas en defensa, ha dado un giro tan radical que, por primera vez desde abril de 2018, con Zinedine Zidane en el banquillo la pasada campaña, no encadenaba cinco victorias consecutivas (tres en la Liga y dos en la Copa), relanzado por el juego y el acierto goleador de Karim Benzema, las exhibiciones de Vinicius y la mejoría física y anímica de la gran mayoría de jugadores, lo que ha permitido dar un paso adelante como colectivo. Hace tan sólo un mes, tras comenzar a tirar la Liga con el empate ante el Villarreal previo a la derrota en el Bernabéu ante la Real Sociedad, el Madrid se desangraba sin plan, actitud ni gol y la Copa de Europa era una utopía, pero una vez reactivado vuelve a ser un desafío factible, pese a no disponer del futbolista que ha sido determinante para adjudicarse cuatro de las cinco últimas Champions.

Una de las grandes noticias para el Real Madrid fue que el domingo, ante el Alavés, en su partido más asequible del frenético y vital mes de febrero, marcaron tres de sus delanteros: Benzema, Vinicius y Mariano. El francés, con seis tantos en los últimos cuatro encuentros, está pletórico y atraviesa el mejor momento de su carrera; el joven brasileño continúa dando espectáculo, creciendo y, como referencia del ataque, se ha reencontrado también con el gol, la única suerte con la que estaba reñido; y el hispano-dominicano, una vez recuperado de su lesión, vuelve a postularse como relevo de Benzema cuando el máximo artillero del Madrid necesite un descanso. El único que desentona es Bale, que continúa sin ritmo y desconectado, aunque el galés siempre ha sido determinante en los partidos clave y el hecho de que Solari le sustituyese el domingo poco después de la hora hace pensar en que será titular el miércoles en el Camp Nou.

Sin embargo, el técnico argentino no concedió contra el Alavés ni un solo minuto a Lucas Vázquez, lo que se puede interpretar como un descanso de cara al clásico al gallego que no deja de trabajar y que tanto le gusta a Solari. De ese modo serían Bale y Vinicius quienes se disputarían la única plaza que está en duda para el once del técnico argentino, a quien reclama la titularidad del atrevido y vertical brasileño una afición que se ha vuelto a enganchar al equipo en gran parte gracias al ex del Flamengo.

En vísperas del primero de tres clásicos en menos de un mes, ya que el 2 de marzo volverá a recibir al Barça en la 26ª jornada de Liga, y en un momento de euforia contenida en la casa blanca, que ha equilibrado fuerzas con los azulgrana que le vapulearon hace cuatro meses en el Camp Nou (5-1), el Real Madrid, además de preparar el inminente duelo copero, también aprovechó este lunes para hacerse la segunda foto oficial de la temporada. Con Solari, aunque la continuidad del técnico para la próxima temporada está en entredicho. Aunque se ganase la Champions.

 

Fotos