Subasic lleva a Croacia de la mano

Subasic detiene uno de los penaltis a Dinamarca. /Reuters
Subasic detiene uno de los penaltis a Dinamarca. / Reuters

El portero sella el pase a cuartos deteniendo tres penaltis en la tanda, mientras que Schmeichel 'sólo' ataja dos y otro durante el partido

MIGUEL OLMEDA

Nadie esperaba a Daniel Subasic en los titulares de la prensa croata. Esas líneas estaban reservadas para Modric, Rakitic y compañía, figuras de pie fino y cerebro de hielo para manejar los partidos. Tampoco esperaba nadie que en el minuto 115 de los octavos de final ante Dinamarca, Luka Modric fallara un penalti. Y lo falló. Había sido el '10' la gran figura de su selección en el paseo triunfal por la fase de grupos, meneo a Argentina incluido, y parecía tocado por una varita. Sin Cristiano y Messi en liza, un buen papel de Croacia en Rusia podía incluso auparle al Balón de Oro, pero le temblaron las piernas.

1 Croacia

Subasic, Vrsaljko, Lovren, Vida, Strinic (Pivaric, min. 81), Rakitic, Brozovic (Kovacic, min. 71); Rebic, Modric, Perisic (Kramaric, min. 97) y Mandzukic (Badelj, min. 108).

1 Dinamarca

Schmeichel, Dalsgaard, Kjaer, M. Jörgensen, Knudsen; Delaney (Krohn-Dehli, min. 98), Christensen (Schone, min. 46), Eriksen; Poulsen, Cornelius (N. Jörgensen, min. 66) y Braithwaite (Sisto, min. 106).

GOLES:
0-1: min. 2, M. Jorgensen. 1-1: min. 4, Mandzukic.
TANDA DE PENALTIS:
0-0: Eriksen, falla; 0-0: Badelj, falla; 0-1: Kjaer; 1-1: Kramaric; 1-2: Krohn-Dehli; 2-2: Modric; 2-2: Schone, falla; 2-2: Pivaric, falla; 2-2: Jorgensen, falla; 3-2: Rakitic.
ÁRBITRO.
Néstor Pitana (Argentina). Amonestó a M. Jörgensen.
INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a los octavos de final del Mundial de Rusia, disputado en el Nizhy Novgorod Stadium, ante 40.851 espectadores.

También había que estar ahí para parar su lanzamiento, como estuvo Kasper Schemeichel, digno heredero del apellido de su legendario padre. A los once metros se había llegado después de que Mathias Jörgensen derribase a la desesperada al sorprendente Rebic –candidato a jugador revelación del Mundial–, cuando ya había desbordado al meta danés y se disponía a empujar la pelota a gol.

Relatada la secuencia y conocido el desenlace, poco alentador para Croacia, se avecinaron los penaltis. Los de la tanda, la segunda de la tarde. Antes de ella, por concluir el resumen, se había adelantado Dinamarca por medio del futuro protagonista Mathias Jörgensen, y había empatado la selección balcánica con la firma de Mario Mandzukic. Todo esto en los cuatro primeros minutos de partido, por si a alguien se le ocurría llegar tarde a su asiento.

Volviendo a los lanzamientos definitivos, ahí los dos porteros recogieron el guante, nunca mejor dicho. Comenzó con la exhibición Subasic con estirada al límite de lo que manda la física: pocó más y acaricia de paso el poste. Schmeichel le devolvió la moneda adivinando el disparo de Badelj, teóricamente el menos especialista de los croatas.

Tras los dos primeros atajados, llegó el tiempo de los goles, que también merecían verlos los que ocupaban su sitio en las gradas. Bien valieron los aplausos sendos golpeos del central Kjaer, a la escuadra y sin miramientos; y de Kramaric, con 'paradinha' incluida y el pulso por los suelos. Krohn-Dehli marcó el 2-1 y Modric se resarció de su error anterior batiendo a Schmeichel, que rozó el balón con la uña de su pie derecho. Suspiró el madridista aliviado y todo su país al compás.

De nuevo turno para el héroe croata, Subasic se entiende, que se estiró para detener el penalti de Subasic primero y el de Nicolai Jörgensen –con el pie– después. Entre medias, Schmeichel también había hecho su trabajo con Privaric.

Momento pues para Rakitic, que tenía que marcar para dar la clasificación a Croacia. En cuartos esperaba Rusia. Dicho y hecho, para dentro.