Persiguiendo un sueño hasta Estados Unidos

La portera leonesa María Mon quiere abrirse puertas en el fútbol con una beca deportiva en el equipo del Wofford College's, en Carolina del Sur, donde vive un «fútbol femenino profesional» | «Si me he ido, es para que mi fútbol mejore, para que me conozcan también en Estados Unidos y para tener más oportunidades y poder dedicarme al fútbol», explica

María Mon posa para leonoticias. / Sandra Santos
Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

Con tan solo cuatro años, María Mon se acercó hasta los campos de Golpejar, donde habitualmente juega el Puente Castro. Allí, su hermano Roberto jugaba de portero en el conjunto arlequinado. Así fue como por la cabeza de la pequeña María pasó la idea de jugar al fútbol: «mamá, quiero ser portera», dijo un buen día.

Por entonces, no había equipos en categoría chupetín, pero el Puente Castro le abrió las puertas de su casa de todas las maneras: María Mon entrenaba con los porteros de los equipos benjamines hasta que pudiera federarse.

Durante diez años jugó en el Puente Castro, hasta los 15 años. La legislación le impedía seguir en un equipo en el que compartiera vestuario con chicos, así que entonces dio el salto al León FF, donde ha jugado durante tres temporadas, con un ascenso a Segunda División incluido.

Maria Mon, en su etapa en el León FF.
Maria Mon, en su etapa en el León FF.

Así es como se ha fraguado el fuerte amor entre María Mon y el balompié, destacando especialmente sus intervenciones en los mano a mano y en los penaltis. Pero no se ha quedado ahí y el vínculo es todavía más sólido. Esta joven leonesa, portera, de 18 años, quiere poder dedicarse al fútbol y, para ello, ha traspasado fronteras.

Una oportunidad para 'volar' a Estados Unidos

La pasada temporada, en una concentración de la selección de Castilla y León, donde es una 'fija' en los últimos siete años, la agencia W2A se puso en contacto con ella para ofrecerle una beca en Estados Unidos para compaginar deporte y estudios.

No era la primera vez que le ofrecían algo así. «Me habían ofrecido anteriormente otras tres becas iguales, pero las había rechazado sin decírselo a mis padres: me daba miedo porque mi nivel de inglés no era muy bueno», explica Mon.

Pero en esta ocasión no sería así. Sus padres le animaron y la agencia puso «mucho ímpetu». Realizó los exámenes, con buenos resultados, pero en ese momento se vino abajo: no quería irse de León. «Mis padres me insistieron en que era una oportunidad y que ya estaba todo tramitado. Pero la última palabra la iba a tener mi hermano, lo que dice él va a misa. Y me dijo que lo intentara, que no me echara atrás».

Wofford College's, el lugar elegido

Después de comparar varias universidades con criterios como el nivel de fútbol, la facilidad para estudiar veterinaria – la carrera que está realizando María Mon – o la beca de la que iba a poder disponer, la leonesa encontró destino: Wofford College's, en Carolina del Sur, donde juega en la prestigiosa primera división universitaria de Estados Unidos, en una de las conferencias más disputadas: la sur.

Allí tiene un día a día muy duro, con la primera sesión de entrenamiento a las 6:00 horas. Después encadena las clases con varios entrenamientos a lo que se añaden las sesiones específicas para porteras en sesión vespertina y sacar tiempo para estudiar. A todo ello, se suman los horarios tan diferentes respecto a los españoles: «Comemos a las 11:00 horas y cenamos a la 17:00 horas», explica.

El futbol femenino en EEUU, un mundo diferente

Es futbolista y chica, una posición con escasa visibilidad en España, pero que poco a poco va mejorando. María Mon considera un mundo diferente el fútbol femenino de Estados Unidos y en España.

Sus partidos con el Wofford College's se retransmiten por streaming y todos los días sale su equipo en prensa. «Hay mucha visibilidad y mucha afición, en los amistosos nos ven incluso 200 espectadores».

En España, la situación mejora rápidamente: «el cambio ha sido increíble». «Hace años, el fútbol femenino ni siquiera existía, pero ahora mejora. Hay más dinero para todos los equipos, más presencia en los medios y más espectadores».

La gran diferencia, explica la portera leonesa, es que en Estados Unidos ella es «una deportista profesional», mientras que en España solo podría serlo al cien por cien en el Barcelona o en el Atlético de Madrid.

Lo que le han pedido, a nivel deportivo, es muy sencillo... de transmitir: «Quieren que vivas por y para el fútbol, que pienses en ello todo el día: a la hora de comer, cuando te invitar a tomar algo... Estás pensando en el partido toda la semana, en el próximo entrenamiento y que, si un día no puedes entrenar, lo recuperes al día siguiente». Es más, María Mon relata que en las tres semanas de descanso que hay al acabar la liga, no dejan de entrenar: «te tienes que machacar tú sola en el gimnasio».

«Me costó adaptarme, casi pido por primera vez en mi vida el cambio»

Poco a poco se ha ido adaptando al fútbol estadounidense, al soccer, pero al principio sufrió. «Nunca he pedido el cambio, pero en los primeros partidos aquí he estado a punto». El motivo no fue únicamente el calor, también la velocidad de juego de las americanas.

«Hay muchísimo nivel, aquí todas las jugadoras tienen más resistencia y más calidad y juegan muy directo, al primer toque. En León recibía unos 15 disparos por partido, en Estados Unidos en torno a 30. No siginifica que seamos malas, es que aquí se juega mucho más rápido», señala María Mon.

La leonesa ya se ha dejado notar con sus paradas.
La leonesa ya se ha dejado notar con sus paradas.

Tres años más en los que quiere cumplir su sueño

Tiene tres años más de beca, además del actual. Tres años en los que buscará cumplir su sueño: «si he hecho esto, es con vista a poder dedicarme un poco al fútbol». Pese a todo, echa de menos de León, su «casa» y «aunque allí estoy bien, siempre tengo ganas de volver». «También echo de menos la cecina, ojalá me dejaran llevarla en la maleta», añade.

Sabe que es complicado vivir del deporte, más aún siendo mujer, porque ella se considera «realista». Pero tiene claro que es una gran oportunidad: «si me he ido es para que mi fútbol mejore, para lograr más visibilidad y que se conozca, no sólo en España, también en Estados Unidos. Es una manera de tener más oportunidades y más salidas».

Así es como María Mon busca alcanzar su sueño, 'el sueño americano'. La leonesa, la primera que juega a fútbol en Estados Unidos, quiere vivir de su pasión y para ello ha tenido que 'cruzar el charco' para romper las puertas del 'soccer' norteamericano.

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