Segunda

Remontada de coraje en El Toralín

Los jugadores de la Deportiva celebran uno de los goles./LaLiga
Los jugadores de la Deportiva celebran uno de los goles. / LaLiga

En apenas diez minutos, la Ponferradina respondió al tanto de Ortuño para el Oviedo y sumó su segundo triunfo de la temporada, poniendo un poco más de distancia con el descenso

Dani González
DANI GONZÁLEZLeón

Remontada, extásis y un paso más hacia adelante. La Deportiva, con diez minutos de auténtica locura, ha dado la vuelta al marcador y se ha llevado la victoria ante un Real Oviedo (2-1) que no levanta cabeza y que seguirá siendo colista tras no haber podido iniciar su recuperación en El Toralín.

2 SD Ponferradina

Manu García; Son, Noguera, Russo, Luis Valcarce (Maxi Villa, min. 18); Sielva, Larrea, Isi, Nacho Gil (Pablo Valcarce, min. 32); Yuri, Kaxe (Asier Benito, min. 67)

1 Real Oviedo

Champagne; Lucas, Carlos Hernández, Bolaño, Mossa; Lolo (Cortina, min. 77), Tejera; Berjón (Ibra, min. 81), Borja (Sangalli, min. 63), Joselu; Ortuño

GOLES
0-1, min. 55, Ortuño. 1-1, min. 60, Yuri. 2-1, min. 64, Pablo Valcarce
ÁRBITRO
Ávalos Barrera (Colegio Catalán). Mostró amarilla a Manu García y a Son por parte de la SD Ponferradina y a Lolo, Tejera y a Mossa por parte del Real Oviedo
incidencias
El Toralín. 6.517 espectadores.

Salieron ambos conjuntos con ambición, presionando con intensidad y líneas adelantadas la salida del balón rival. Era una forma de intimidar a dos conjuntos con ciertas dudas, especialmente los carbayones. Pero ni Bolo ni Rozada dieron un paso atrás y los dos equipos demostraron su personalidad sobre el césped de El Toralín.

Tras unos habituales minutos de tanteo en el inicio, el Real Oviedo se mostró mejor en Ponferrada. Los asturianos tuvieron la primera ocasión del partido, con un centro de Ortuño que, libre de marca, cabeceó Joselu, pero su remate fue flojo y lo atrapó Manu García sin ningún problema.

'Plaga' de lesiones en la Deportiva

Esa presión blanquiazul se fue difuminando, al igual que la carbayona, con el paso de los minutos. Lo cierto es que los hombres de Rozada se notaban más cómodos y los lances del encuentro no favorecían a la Deportiva. Cumplido el cuarto de hora, Luis Valcarce tuvo que retirarse lesionado, colocando a Maxi Villa en el lateral izquierdo, en la banda contraria a la que suele desempeñarse.

Pero los incidentes para los blanquiazules no pararon ahí. Un corte en la cabeza obligó a Kaxe a jugar el resto del partido con un gorro de piscina a modo de protección y, llegada la media hora de juego, Nacho Gil se retiró también lesionado.

Buenos minutos, pero sin ocasiones

Cierto es que aquí llegaron los mejores momentos de la Ponferradina, presionante y dominante, teniendo mucho balón y recuperando la posesión rápidamente. Los costados fueron el pasaporte hacia el peligro del cuadro de Bolo que, pese a todo, no lograron generar una clara ocasión de gol, si bien es cierto que rondaron con asiduidad la meta de Champagne.

En los últimos minutos de la primera mitad, casi más por empuje que por fútbol, el Real Oviedo tuvo un par de ocasiones, la más clara de Carlos Hernández en una falta lateral. Pero lo cierto es que ambos conjuntos estaban anulando sus cualidades defensivas en un choque donde el poderío defensivo se estaba imponiendo. Todo indicaba que, el primero que marcase, se llevaría el premio gordo.

En la reanudación, salió mejor el cuadro ovetense. Prácticamente en la primera jugada de la segunda mitad tuvieron la ocasión más clara hasta el momento. Mossa recuperó el balón ante el desborde de Isi, asistió a Joselu, con un buen desmarque a la espalda de la zaga berciana y el delantero carbayón estrelló su disparo en el poste.

Los ataques se sueltan y llegan los goles

Acto seguido, Joselu también la tuvo, pero no llegó a rematar un buen centro de de Lucas. Fueron dos avisos carbayones que fueron respondidos por Larrea, que no acertó a disparar tras una gran jugada colectiva. El mediocentro, en la frontal del área, estaba en una posición ideal para anotar.

Tras estos fuegos de artificio, se acabaron los avisos. La tregua llegó a su fin y el goleador del Oviedo, Ortuño, adelantó a los de Rozada. Borja Sánchez envió un gran centro al área, donde el delantero se zafó de Noguera y, libre de marca, cabeceó a gol para aliviar presión a los azulones.

No se hizo esperar la respuesta berciana. Los de Bolo no podían dejar que el Real Oviedo cogiera confianza, se lo creyera, afianzara su seguridad en que iban a sacar los tres puntos de El Toralín. Y el capitán, el que nunca falla en Ponferrada, salió al rescate. Yuri aprovechó un balón a la espalda de la defensa del Oviedo y, ante la salida de Champagne, definió con una sensacional vaselina al primer toque. La Deportiva seguía en partido.

Remontada fulgurante

Este tanto impulsó a la Ponferradina e incluso la suerte se quiso sumar a la misión de los bercianos. Yuri lanzó un pase horizontal en la frontal del área que trató de cortar Lolo, pero el rechace le cayó a Pablo Valcarce que, solo ante Champagne, definió por bajo.

Los nervios llegaron, pero en esta ocasión al Real Oviedo. El cuadro asturiano, mermado anímicamente por el mal inicio de temporada, se encontró con una remontada fulgurante en contra y buscaba cómo reaccionar.

Mientras, la Deportiva trataba de cerrar el partido. Más centrada en defensa, pero con intención de tener la pelota para no sufrir en exceso, la escuadra ponferradina buscó balones largos y contraataques para intentar anotar el tercero.

En los últimos minutos, con la entrada de Sangalli e Ibra, apretó el Oviedo y este último, con un remate de cabeza, tuvo una de esas ocasiones que helaron el corazón caliente de la grada de El Toralín. Pero, pese a ello, la Deportiva supo aguantar con oficio el resultado, sin recibir grandes ocasiones.

Los de Bolo se llevaron tres puntos vitales, muy importantes, que les alejan un poco más de los puestos de descenso y que convierten, una semana más, a El Toralín en un fortín donde se escapan pocas oportunidades a los bercianos.