Playoff de ascenso a Primera

Abdón Prats, el ascensor del Mallorca

Abdón Prats, durante una acción del partido ante el Dépor en Riazor. / LaLiga123

El delantero balear, que debutó con el equipo bermellón en Primera y bajó a Segunda, completa ahora el camino inverso con un doble ascenso tras su regreso en 2017

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

Abdón Prats conoce bien el lado amargo del fútbol. Por ahí quizás se explica la actitud con la que el delantero balear del Mallorca se tomó la derrota de su equipo en la ida de la final del playoff por el ascenso a Primera. Pese al 2-0 de Riazor, que parecía dejar a los bermellones casi sin opciones, el sobrino de Toni Prats –portero del Mallorca en dos etapas diferentes– reaccionó con coraje, sin perder la sonrisa y arengando a aficionados y compañeros para una remontada que finalmente fue posible, principalmente gracias a una fe inquebrantable como la que el '9' balear demostró desde el mismo momento en que acabó el partido de ida.

Y es que a Abdón Prats, que ahora disfruta de las mieles del éxito en el equipo de su vida, le tocó vivir en primera persona el descenso del Mallorca a Segunda tras más de quince años en la élite con un título de Copa, otro de Supercopa y una histórica participación en la Liga de Campeones incluidos. Tras debutar en Primera en un partido de la temporada 2011-12 ante el Getafe disputado en Son Moix, el delantero experimentó desde su condición de jugador del filial el descenso de la campaña siguiente, antes de abandonar el club de la isla ese verano para fichar por el Burgos, del Grupo I de Segunda B en aquel momento. Su desempeño en el club de la ciudad castellana le abrió de nuevo las puertas de un Mallorca en Segunda, aunque este nuevo paso por el club bermellón sería efímero, de apenas media temporada, hasta su salida al Tenerife en el mercado de invierno.

Ya en la temporada 2015-16, tuvo un mayor peso en el Mirandés, pero en ningún caso el rol de imprescindible necesario para un joven que necesita crecer en el fútbol. A mitad de la campaña 2016-17, la falta de continuidad en la categoría de plata llevó al futbolista de Artà a la sabia decisión de dar un paso atrás para tomar impulso, con 24 años era el momento de tener minutos y ser importante en su equipo, dos condiciones que el balear halló por fin en el Racing, un grande condenado al fútbol de bronce.

Sus meses en El Sardinero no pudieron ser más provechosos, 19 partidos y 14 goles que sin embargo, no evitaron que los cántabros se quedasen a las puertas del ascenso tras perder la eliminatoria decisiva ante el Barça B. El desempeño de Abdón Prats en el Racing sí sirvió para abrirle de nuevo las puertas del Mallorca, recién descendido a Segunda B. Poco tenía que ver el club de Son Moix con el de los inicios del delantero, cuando era un fijo en Primera, pero la oferta era irrechazable.

El regreso a casa

Como le ocurrió al propio Abdón Prats, el mallorquinismo tuvo que tocar fondo en el fútbol de bronce para recuperar la ilusión. La unión de club y futbolista dio sus frutos, ya que el '9'tardó un par de partidos en hacerse con una titularidad que ya no soltó en toda la temporada. El Mallorca logró el liderato del grupo III y se enfrentó en pos del ascenso al Mirandés, precisamente el club en el que su delantero había comenzado la anterior temporada, saldada con su descenso en Segunda. Después de conocer el lado oscuro de la pérdida de la categoría, Abdón Prats fue uno de los héroes de un rápido retorno a la categoría de plata con sus doce goles.

No obstante, lo mejor estaba por llegar de nuevo en Segunda. Esta temporada, el delantero comenzó como titular, atravesó por una fase de la temporada con menos minutos pero ha sido protagonista a lo largo del playoff de ascenso. Tras tres partidos en el once, le tocó esperar su momento desde el banquillo en el partido decisivo ante el Dépor en Son Moix. Al poco de comenzar la segunda parte y con 1-0 en el marcador, Abdón Prats saltaba al césped de Son Moix. La noche de San Juan, la más corta pero también la más mágica del año, le tenía deparado al '9' mallorquinista un guión de película, con el papel de héroe cuando a menos de diez minutos del final, hizo el definitivo 3-0 en un remate inapelable de zurda desde fuera del área. Era el epílogo a dos temporadas que le han devuelto lo mejor del fútbol, con un paso meteórico desde Segunda B a la élite del fútbol español que demuestra que pase lo que pase, el fútbol siempre da una segunda oportunidad.