Especial Liga 2018-2019

Viraje tras una campaña llena de altibajos

El entrenador del Sevilla, Pablo Machín, durante la Supercopa de España. /AFP
El entrenador del Sevilla, Pablo Machín, durante la Supercopa de España. / AFP

El Sevilla se refugia en el buen hacer de Machín para afrontar una temporada en la que necesita elevar sus prestaciones

MELISA CABALEIROMadrid

Pablo Machín puede convertirse en un entrenador querido y respetado por el sevillismo o, por el contrario, ser uno más en la lista de fracasos que salen por la puerta de atrás de las oficinas del Ramón Sánchez-Pizjuán. El técnico soriano fue el elegido para reconducir a un equipo que tuvo un curso pasado lleno de altibajos: brilló en Europa, donde alcanzó los cuartos de final en la Liga de Campeones, y alcanzó la final de la Copa del Rey, pero su desempeño liguero dejó mucho que desear.

Los jugadores, tutelados por un Vincenzo Montella que recogió las semillas plantadas por Eduardo Berizzo, se dejaron el alma y el corazón en la máxima competición continental y terminaron pagándolo en la Liga. El italiano se convirtió en uno de esos entrenadores olvidados. Menos de medio año en el cargo para ver fin al idilio entre Montella y el club, período durante el cual se cosecharon 11 victorias, 7 empates, 10 derrotas y se lograron tan solo 19 puntos en 16 jornadas de Liga, campeonato que finalizó en séptima posición, lo que le abocó a los playoffs veraniegos para entrar en Europa.

Machín, después de una temporada brillante en el Girona, no quiere repetir eso de pasar por el Sevilla sin pena ni gloria. Y para ello, qué mejor que reforzar la plantilla: Amadou, el pivote que ha empezado con muy buen pie durante la pretemporada y que puede ser pieza clave en el once durante el año; Roque Mesa, procedente del Swansea; Sergi Gómez (Celta) o el extremo izquierdo del Osasuna Borja Lasso. Antes del traspaso de Nzonzi el martes a la Roma, una de las mejores noticias ha sido la incorporación de Aleix Vidal, el carrilero que no entraba en los planes de Valverde en el Barça y que vuelve al Pizjuán después de tres años con actuaciones discretas. Ya provocó un penalti en Tánger.

Los carrileros cobrarán una importancia fundamental en el esquema de Machín, que convirtió al Girona en una de las grandes sensaciones de la pasada campaña con laterales muy profundos abonados a un permanente ida y vuelta dentro de un 3-4-2-1 en fase ofensiva que dibujaba un cuadrado en el centro del campo, muy difícil de descifrar por parte de los rivales. Acabó conduciendo al recién ascendido al décimo puesto de la tabla, llegando a coquetear incluso con Europa. Un logro que convenció a José Castro de que era el preparador ideal para devolver la regularidad al Sevilla.

Marcada por el adelanto en la preparación a que obligó su participación en las rondas previas de la Europa League y la disputa de la Supercopa de España, la pretemporada del Sevilla ha servido para que los futbolistas del cuadro nervionense interioricen las variantes de un entrenador que quiere dejar su sello como hizo en el Girona.

San Mamés demanda espectáculo a un equipo sin Kepa

El Athletic, con Eduardo Berizzo a la cabeza, necesita pasar página tras un curso en el que no logró los resultados esperados ni practicó el fútbol que San Mamés demandaba al equipo que por entonces dirigía el Cuco Ziganda. Los 'leones' no pudieron pasar de octavos en la Europa League y en la Liga quedaron quintos por la cola, el peor de los cuatro conjuntos vascos en la categoría. A las órdenes del argentino las cosas deben tomar otro cariz. El técnico se propuso desde el primer día «enamorar a los futbolistas con la idea de juego», basada en tres aspectos: transiciones rápidas, un sólido sistema defensivo y la posesión de la pelota. Contento tanto con los veteranos como con las nuevas incorporaciones, el exentrenador de Sevilla y Celta ha dedicado la pretemporada a perfilas un equipo que no decepcione las expectativas en Liga y Copa y que haga vibrar a San Mamés. Han llegado buenos refuerzos como Yuri Berchiche, Ander Capa o Dani García, aunque la salida de Kepa al Chelsea y la reciente negativa de Oyarzábal han sido un golpe.

Anoeta se encomienda a Garitano para pelear por Europa

La Real Sociedad, ya sin Imanol Alguacil, técnico con el que el equipo recuperó la confianza la pasada campaña tras el batacazo de Eusebio Sacristán, desea encontrar en Asier Garitano un nuevo líder, tras la notable labor que hizo el preparador de Vergara en el Leganés.

Pese a no alcanzar el billete para Europa, haber acabado la pasada campaña como el segundo mejor clasificado de los cuatro equipos vascos de Primera plantea un reto para esta temporada: ser el primero. Garitano deberá luchar por ello al frente de una plantilla en la que se han producido importantes bajas: la retirada del veterano mediocentro Xabi Prieto, junto a las salidas de Carlos Vela y Sergio Canales, así como la marcha de Álvaro Odriozola al Real Madrid, club desde el que ha llegado cedido Theo Hernández. Sin embargo, en la Real Sociedad se confía en seguir evolucionando para deparar satisfacciones a una afición que recuerda cómo su equipo tuvo en los 80 una década dorada y volvió a vibrar ya en este siglo con participaciones en la Champions.

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