Primera

Una semana de vértigo por un gol

Zinedine Zidane, con gesto serio durante el partido ante el Valladolid. /EP
Zinedine Zidane, con gesto serio durante el partido ante el Valladolid. / EP

El empate ante el Valladolid devuelve el pesimismo y las prisas por fichar en el equipo blanco, con Neymar y Pogba en el horizonte

Javier Varela
JAVIER VARELAMadrid

El Real Madrid vive en una montaña rusa futbolística y de ilusiones. El gol de Sergi Guardiola en el minuto 88 y que suponía el empate del Valladolid en Chamartin abrió la caja de los truenos aparentemente cerrada minutos antes cuando Karim Benzema hizo el 1-0. Un solo gol que ha puesto patas arriba la última semana previa al cierre del mercado. El empate ante el equipo pucelano provocó el bajonazo en la afición, en los jugadores y en un Zinedine Zidane, que como todo argumento futbolístico apeló al clásico «mandar el balón a tomar por saco» como mejor estrategia para mantener el 1-0 en los minutos finales. Ese tanto postrero de Sergi Guardiola abrió una semana de debates y de viejas heridas, que vuelven a poner sobre la mesa dos nombres propios: Paul Pogba y Neymar.

En siete días se cierra el mercado de fichajes y sin Eden Hazard, que no ha podido debutar en partido oficial por lesión, el Real Madrid está huérfano de ese futbolista líder que antes era Cristiano Ronaldo

En siete días se cierra el mercado de fichajes y sin Eden Hazard, que no ha podido debutar en partido oficial por lesión, el Real Madrid está huérfano de ese futbolista líder que antes era Cristiano Ronaldo y al que lleva echando de menos desde que el portugués hiciera las maletas rumbo a la Juventus de Turin. Pogba es un empeño de Zidane desde que volvió a coger las riendas del equipo, pero el alto coste del traspaso ha frenado hasta ahora cualquier posibilidad de fichaje. Sin embargo, la marcha del Manchester United, las críticas recibidas por el centrocampista tras fallar un penalti la pasada semana ante el Wolverhampton y después de perder un balón este sábado que terminó en el gol de la derrota, hacen que el cambio de aires del francés en Inglaterra no se vea tan difícil como hace 10 días.

Otra llegada que, sin duda, haría calmar los ánimos de la afición y aportaría futbolísticamente al equipo sería la de Neymar. El brasileño sigue deshojando la margarita de su futuro y mientras el Barcelona parece capaz de idear cualquier estrategia para que vuelva a vestir de azulgrana, en el Real Madrid se mantienen a la espera de poder mover ficha en el momento adecuado para dar un golpe de mano. Neymar es un viejo objetivo de Florentino Pérez y Zidane vería con buenos ojos su incorporación. El brasileño tiene gol, velocidad, desmarque, uno contra uno y calidad a espuertas. En lo económico, desde los despachos de la casa blanca se frotan las manos con lo que podría suponer a nivel fe marketing e ingresos atípicos. En contra, están los 35 millones netos que pide Neymar por cada uno de los cinco años de contrato que quiere firmar y que descuadraría las cuentas así como la estabilidad del vestuario.

El gol, en botas de Benzema

Nadie duda que el brasileño podría aportar algo que está echando el falta el Real Madrid: el gol. Ante el Valladolid hasta 13 disparos en la primera parte fueron insuficientes para hacer un gol. Si la pasada temporada la falta de puntería hipotecó al equipo y le hizo vivir del recuerdo de los tantos de Cristiano Ronaldo, este año no parece que vaya a ser diferente. Tiene jugadores con gol, pero a la hora de la verdad no lo consiguen. Sólo Karim Benzema parece capaz de mantener al equipo con sus dianas. Abrió la lata en Vigo, ante el Celta, y lo volvió a hacer ante el Valladolid. Ya la pasada temporada el equipo se sostuvo gracias a sus goles en el tramo final de la Liga.

Zidane habla con Sergio Ramos, Casemiro y Marcelo.
Zidane habla con Sergio Ramos, Casemiro y Marcelo. / Afp

Muchos aficionados del equipo blanco y algunos dirigentes no entienden que ante el Valladolid Zidane dispusiera un once que parecía de la época de Carlo Ancelotti. Un equipo con 29 años de media y que no parece encontrar recambios de garantías en las piezas que tiene en el banquillo. El técnico francés parece no confiar en más de 15 de los jugadores que tiene en la plantilla y los fichajes, salvo Luka Jovic -que mandó al larguero el primer balón que tocó- parecen convidados de piedra en la plantilla blanca. Ni Militao, ni Mandy, ni Rodrygo parecen útiles para el galo, que sigue empeñado, como diría John Benjamin Thosack, en «poner a los mismos once cabrones de siempre».

Los fichajes, salvo Luka Jovic -que mandó al larguero el primer balón que tocó- parecen convidados de piedra en la plantilla blanca. Ni Militao, ni Mandy, ni Rodrygo parecen útiles para el galo

Y con todas estas cartas sobre la mesa, la zona del terreno de juego que parece más señalada es el centro del campo. Luka Modric, Casemiro y Toni Kroos son fijos y, por lo visto, insustituibles. Cuando alguno no está, como pasó con el croata ante el Valladolid, Zidane no termina de confiar en otros jugadores y Fede Valverde –que podría ser una alternativa- no parece tener hueco en el equipo, que optó por no quedarse con Mateo Kovavic y vendió a Marcos Llorente este verano. Isco firmó una buena primera parte ante los pucelanos, pero con el paso de los minutos la bombona de oxígeno se fue acabando y el equipo al dejar de presionar alto, dejaba a la zaga vendida en las constantes contras del Valladolid.

Sólo la aparición estelar de Hazard o la llegada de algún fichaje estelar podría voltear esa situación

Pendiente de que le traigan alguno de los refuerzos deseados en esta semana que se presenta de infarto en los despachos, Zidane espera que vuelvan los resultados para poder dar un portazo definitivo a los fantasmas del pasado, que parecen haberse instalado en un Santiago Bernabéu que más que enfadado parece decepcionado y resignado a otro año de travesía por el desierto. Sólo la aparición estelar de Hazard o la llegada de algún fichaje estelar podría voltear esa situación. En una semana puede cambiar todo… o nada. Y todo por un gol.