Análisis

El Real Madrid recupera la fe pero no el juego

Brahim fue de los pocos que destacaron ante el Huesca, en su primer partido como titular. /Rodrigo Jiménez (Efe)
Brahim fue de los pocos que destacaron ante el Huesca, en su primer partido como titular. / Rodrigo Jiménez (Efe)

Los blancos culminaron ante el colista una de sus pocas remontadas del curso, pero su fútbol sigue lleno de tinieblas en pleno debate por la presencia bajo palos de Luca Zidane

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

El triunfo fue de lo poco positivo que sacó el Real Madrid de la primera visita del Huesca al Santiago Bernabéu. El colista se adelantó en otro despiste de los blancos, que han convertido las flojas puestas en escena en una característica consustancial de su grisáceo curso, empató luego y hasta soñó con la proeza de sacar los tres puntos del coso de Chamartín. Abortó Benzema el enésimo patinazo con un nuevo golazo para seguir adornando su notable campaña y salvar al equipo de Zinedine Zidane, que ha recuperado la fe con la vuelta del marsellés pero sigue carente de fútbol.

La tan socorrida flor de Zidane no fue sino la capacidad de creer hasta el final que logró imbuir en sus futbolistas, que a su vera se sintieron y fueron capaces de lo imposible en el anterior periplo del galo. A esa fe se agarró el Real Madrid ante el conjunto oscense, que desnudó nuevamente sus carencias y equilibró la diferencia de calidad con el empuje y la entrega de la que los blancos, sin objetivos de tronío, carecieron.

Tres semanas de trabajo en Valdebebas son un lapso demasiado corto para que Zidane disipe algunos de los vicios que han terminado por condenar al Real Madrid esta campaña. Futbolistas como Isco o Marcelo siguen lejos de la forma precisa para mostrar el fútbol que enamoró al Santiago Bernabéu y la pizarra del galo aún no se deja sentir sobre el verde. Contra el Huesca volvió a primar el desorden antes del descanso aunque a vuelta de vestuarios, como ya sucedió frente al Celta, mejoró el Real Madrid. En ambos casos surtieron efecto las charlas en el intermedio del técnico, que hizo de las remontadas uno de los sellos distintivos de su anterior mandato y logró la tercera de la presente campaña para los blancos en el segundo partido tras su vuelta.

Sólo en la segunda jornada de Liga ante el Girona, partido que terminaron ganando los blancos por 1-4 tras el tanto inicial de Borja García, y en la vigésimo séptima contra el Valladolid, en la que sacaron idéntico resultado después de reponerse de una primera media hora infausta, logró el Real Madrid enderezar un marcador adverso para adjudicarse el triunfo. En las otras diez ocasiones en las que el rival se puso por delante, siempre cedió puntos, con dos empates y ocho derrotas.

La precipitación ha lastrado en múltiples ocasiones al Real Madrid esta campaña. Zozobraron casi siempre cuando se vieron abajo en el marcador los blancos, consumidos por las prisas. No les ocurrió esta vez, aunque la victoria la sellaron sobre la bocina y sin demasiada reivindicación en el plano futbolístico más allá de los destellos de Brahim, el oficio de Marcos Llorente y otro recital de Benzema, que asistió en el tanto de Ceballos para encadenar por segunda vez en su carrera tres partidos seguidos con pase de gol y marcó luego la diana decisiva, elevando a 23 su cuenta este curso, casi el doble ya de las que anotó el anterior.

Decisión bajo lupa

«Lo hemos intentado hasta el final y lo conseguimos», dijo Zidane, que aplaudió el «esfuerzo» en un «partido un poco loco» pero reconoció también que pueden jugar «mucho mejor». Admitió que «cuando un equipo como el Real Madrid sabe que no va a ganar trofeos cuesta», si bien aseguró que «la motivación es intrínseca».

Tuvo que responder preguntas el técnico sobre el alistamiento de su hijo Luca, que comenzó la temporada como cuarto guardameta, entrenándose y jugando con el Castilla, y se estrenó en el Bernabéu en el segundo partido tras el regreso de su padre. «Es el tercer portero», remarcó su progenitor, que recordó que Courtois estaba lesionado y Keylor Navas cansado tras jugar con su selección 90 minutos en Guatemala y otros 90 frente a Jamaica en Costa Rica durante el parón de selecciones.

«Luca tiene carácter, calidad y personalidad. Es bastante maduro»

«Luca tiene carácter, calidad y personalidad. Es bastante maduro» Zinedine Zidane

Zidane acostumbra a dar asueto a los futbolistas que vienen de largos viajes. Lo hizo en su primera etapa y repitió este fin de semana. En el banquillo no sólo estuvo el tico sino también Casemiro, que disputó dos encuentros con Brasil. Pero los focos apuntaron a la presencia bajo palos de Luca. La visita del colista dibujaba el mejor escenario para que el arquero, internacional con las categorías inferiores de Francia, debutase esta campaña. No tuvo responsabilidad en ninguno de los goles que encajó, lució con los pies y dejó un fantástico saque que pudo facultar una buena ocasión de Brahim. «Tiene carácter, calidad y personalidad. Es bastante maduro», incidió Zidane, que ya tuvo que soportar comentarios poco halagüeños cuando le puso la temporada anterior contra el Villarreal en la última jornada de Liga.

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