Jornada 25

Messi reactiva al Barça antes de los dos clásicos

Messi celebra con Dembélé el segundo de sus tres goles al Sevilla./Reuters
Messi celebra con Dembélé el segundo de sus tres goles al Sevilla. / Reuters

Sus tres goles en Sevilla en un momento dubitativo del equipo azulgrana inyectan ánimo y confianza a los de Valverde antes de las dos visitas al Bernabéu

P. RÍOSBarcelona

La exhibición de Leo Messi en el Ramón Sánchez-Pizjuán, donde logró tres goles de extraordinaria factura y dio una asistencia de lujo a un Luis Suárez necesitado de cariño y de regalos así, generó un interrogante que no por habitual deja de ser importante. ¿La 'Messidependencia' es una ventaja puntual o un problema que se arrastra a lo largo de una temporada? Evidentemente, que el mejor jugador del mundo logre tres goles en un partido en el que el Sevilla ganaba 2-1 y que acaba 2-4 no tiene nada de negativo. Que con 25 goles lidere el Pichichi y la Bota de Oro no admite ninguna crítica. Que sea también el rey en asistencias de la Liga con once, más de lo mismo. Pero los rivales saben que si crean un cortocircuito que permita bloquearle, el Barça pierde muchísimas opciones de ganar.

También lo entiende así el Real Madrid, que recibe el miércoles y el sábado al Barça, primero en la vuelta de la semifinal de Copa tras el 1-1 de la ida y después en Liga. Con Luis Suárez espeso, Coutinho irreconocible y Dembélé en proceso de reactivación tras su lesión, en los dos clásicos la figura de Messi vuelve a acaparar todo el protagonismo. El milagro es que siga siendo decisivo y, pese a esa vigilancia mayúscula sobre su persona, vuelva a anotar un 'hat trick' ante un gran rival como el Sevilla.

Da la sensación de que su producción realizadora de goles y ocasiones sólo se ve frenada por sus propios problemas, como las últimas molestias musculares que sufrió el día del Valencia. Entonces, su puesta a punto es progresiva y puede parecer que el Athletic, el Valladolid o el Lyon le defendieron muy bien, pero si se analizan los partidos, especialmente los dos últimos, se observa que a medio gas fabricó media docena de ocasiones claras por partido que no entraron de milagro. Apretando el acelerador, las genera y las marca. Así lo vio el sevillista Ben Yedder de cerca: «En otro mundo quizás hubiéramos ganado el partido, pero había un jugador de otro planeta que no lo ha querido así».

«A Messi hay que darle tres gracias y media, por los tres goles y por la asistencia a Suárez. Es un jugador superlativo que no sólo es que lo haga, sino cómo lo hace y el momento en el que lo hace», reconoció Ernesto Valverde tras el 2-4 al Sevilla, mientras que Gerard Piqué, harto de escuchar hablar del vacío que supondrá un día el adiós de Messi al Barça o al fútbol, instó «a disfrutar de él mientras esté. Los catalanes siempre somos muy pesimistas...». Jordi Alba, quien insinuó que su renovación está próxima, añadió que «es el mejor del mundo con diferencia». Y el propio Messi, mientras todo el mundo hablaba del partido como si sólo lo hubiera jugado él, mencionó el conjunto. «Volvimos a ser nosotros y ahora vamos a por todos los títulos», avisó.