Jornada 28

Cristiano toma Ipurua

Cristiano Ronaldo cabecea para lograr el gol del triunfo en Ipurua./Efe
Cristiano Ronaldo cabecea para lograr el gol del triunfo en Ipurua. / Efe

El Real Madrid aleja a un gran Eibar de Europa con un doblete del portugués y un Modric extraordinario pese a su reciente lesión

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKOMadrid

Pudo ganar cualquiera en una matinal que escenificó un partido notable, pero el todavía campeón se impuso por su mayor pegada y porque Cristiano Ronaldo ha vuelto a la normalidad con una progresión enorme en los últimos meses. Tras conquistar Ipurua con un doblete magnífico que pudo ser un póker de goles si no es por la actuación soberbia del portero serbio Marko Dmitrovic, el portugués ya suma 18 goles en el torneo de la regularidad, 33 en los 34 partidos de este curso y 13 de ellos en sus últimas ocho apariciones. Tardó en ponerse a tono, sobre todo en la Liga, pero su puesta al día ha sido fantástica. Da la sensación de llegar al tramo decisivo en plenitud.

Tras el alivio y la inyección de autoestima que supuso eliminar a los millonarios del PSG ganándoles los dos partidos, el Madrid alejó al Eibar de Europa con un partido muy serio y profesional, aunque es cierto que en defensa concedió demasiadas ocasiones. Siguen los armeros sin poder imponerse a Real Madrid, Barça o Atlético, pero sus partidos son vistosos porque tienen ambición, presionan arriba, son valientes y fortísimos en las acciones de estrategia.

1 Eibar

Dmitrovic, Capa, Ramis (Paulo Oliveira, min. 66), Arbilla, José Ángel, Dani García, Escalante (Diop, min. 85), Joan Jordán, Pedro León, Inui (Charles, min. 87) y Kike García

2 Real Madrid

Keylor, Carvajal, Varane (Nacho, min. 27), Ramos, Marcelo, Casemiro, Modric, Kroos (Benzema, min. 70), Isco (Lucas Vázquez, min. 70), Cristiano y Bale.

Goles
0-1: min. 34, Cristiano. 1-1: min. 50, Ramis. 1-2: min. 84, Cristiano.
árbitro
Munuera Montero (Comité Andaluz): Mostró amarilla a Bale y Ramis.
incidencias
Partido correspondiente a la 28ª jornada de Liga, disputado en Ipurua ante 6.707 espectadores. Buena mañana y césped en buen estado.

Les ganó el partido Cristiano con dos goles precedidos de dos pérdidas de balón en la salida que indignaron a Mendilibar, que todavía no ha renovado su contrato y por él suspira Eibar, y tampoco fueron capaces de frenar a Luka Modric. Disfrutó el croata de su primera titularidad desde que se lesionó en el primer asalto ante el PSG, y completó una actuación colosal. Apareció por todos lados, asistió con un pase de exterior a CR7 en el primer gol y dio una lección de arrojo y calidad. Es un soldado apto para la batalla y un artista para la creación.

Más información

En el feudo donde Zidane inició su firme política de rotaciones, ya que en marzo de 2017 se impuso por 1-4 sin Cristiano y Bale en la convocatoria y con Karim Benzema en plan estrella, el técnico francés incorporó esta vez cuatro jugadores con respecto al once que dio un enorme golpe de autoridad ante los ojos de toda Europa en París. Entraron nada menos que Modric y Kroos, aún con sus lesiones recientes, Isco y Bale, un lujo para cualquier equipo del mundo. Diseñó el mismo equipo que en la final de la ‘décima’ Copa de Europa en Cardiff, con la excepción de Bale en lugar de Benzema, que descansó en uno de esos partidos clásicos de rompe y rasga.

Persuadidos los jugadores de Mendilibar acerca de que los blancos llegarían cansados, sobre todo mentalmente, de la eliminatoria ante el PSG, salieron los vascos son una presión altísima y un ritmo enorme. En el primer minuto ya disfrutaron de tres opciones de poder rematar a gol. Su asedio, empero, no encontró premio porque el campeón no se arredró. Pedro León y el japonés Inui percutieron bien por los costados, pero a sus centros no llegaba, o lo hacía muy forzado, Kike García. Dispuso de la mejor ocasión local el delantero en el primer acto, pero a su tiro sutil desde la frontal respondió Keylor Navas con un palmeo a córner. La lesión del chileno Orellana es un problema serio para los azulgrana, ya que aporta magia y desequilibrio en un equipo sólido y con enorme despliegue físico.

Al vértigo eibarrés respondió el Madrid en el primer tiempo con experiencia, paciencia y una interesante mezcla de fútbol y físico. Se fue adueñando del centro del campo tras un período de muchas faltas, encontronazos, choques e interrupciones que acabaron con Varane lesionado, y acabó en plan dominante en el primer tiempo. Avisó Bale con una galopada que abortó el portero serbio Dmitrovic, pero Cristiano no perdonó en la primera que tuvo. Arbilla incurrió en una pérdida fatal y Modric cortó y lanzó un pase magistral con el exterior al portugués, que tras controlar con el pecho y superó con maestría al guardameta. Tuvo otra después el portugués, pero a su zurdazo respondió el portero con una mano prodigiosa.

Sin pausa

Trató el Madrid de darle algo de pausa el duelo tras el descanso, pero enseguida se encontró con el empate. Ramos perdió de vista a Ramis en el quinto saque de esquina de los locales, Pedro León la puso de fábula y el central marcó de cabezazo picado. La jugada había llegado tras un tiro lejanísimo de Escalante que se envenenó y forzó otra gran estirada de Keylor. Reaccionaron rápido y bien los de Zidane, que encontraron espacios a la espalda de un Eibar que acostumbra a adelantar la zaga. La tuvo Cristiano tras una combinación rápida con Carvajal y Modric. También el croata tras una conducción vertical que culminó con un tiro demasiado cruzado. Y de nuevo Dmitrovic realizó una intervención enorme tras una jugada letal entre Marcelo, Bale y el crack portugués.

Cuando la fatiga comenzaba a pasarle factura a los blancos, Zidane realizó un doble cambio: dentro Benzema y Lucas y fuera Kroos e Isco, el malagueño sin ningún protagonismo durante el partido. Mejor físicamente en ese tramo final, el Eibar pudo ganar pero terminó perdiendo. Inui y Kike García perdonaron dos ocasiones pintiparadas. Antes, el ariete se había llevado una plancha terrible en la rodilla de Keylor, totalmente involuntaria y después de haber despejado, pero que pudo ser penalti. Atacaba ya menos el Madrid, pero fue letal. Carvajal se aprovechó de otra ingenuidad eibarresa, luego centro y Cristiano demostró con un cabezazo brutal que por poco rompe la red lo que es un ariete entrando en carrera, incluso desde más atrás que Lucas y Benzema. Es único.

Contenido Patrocinado

Fotos