El Barça alimenta el sueño de la remontada

Messi pugna un balón con Iago Aspas. /
Messi pugna un balón con Iago Aspas.

Messi y Neymar lideran la goleada al Celta

JESÚS BALLESTEROS barcelona

Con el club desmenuzando los currículums de varios entrenadores, los medios de comunicación encontrando candidatos debajo de las piedras (quizás hayan salido ya unos 30 nombres) y Jorge Sampaoli y Ernesto Valverde, los mejor posicionados, intentando hacer su trabajo en el Sevilla y el Athletic al margen de la rumorología, el Barça se juega la Liga. Así será este sábado ante el peligroso Celta en el Camp Nou y así seguirá sucediendo durante las próximas jornadas. La decisión de Luis Enrique de comunicar el miércoles que se irá en junio al término de su contrato ha reactivado al entorno. 'Cruyffistas' que piden regresar al modelo con apuestas de riesgo tipo Òscar Garcia, ahora en el Salzburgo; rompedores mediáticos que se atreven a sugerir a Simeone para dar otra vuelta a todo; y continuistas que creen que con ascender a Juan Carlos Unzué, segundo de Luis Enrique, ya vale. Son propuestas tan diferentes que indican la incertidumbre que rodea la búsqueda de un nuevo entrenador.

Luis Enrique ya sabía que su comunicado iba a movilizar al barcelonismo externo. Ahora lo que desea es que lo que se reactive de verdad sea la plantilla. «Me siento un poco aliviado. Soy superautocrítico conmigo mismo. Es una de las causas de mi desgaste. En Roma acabé sin fuerza ni energía; aquí lo mismo. Es una tara que tengo yo como entrenador. Yo no sé desconectar, es algo personal», explicó, aunque a diferencia de Pep Guardiola, que cuando se fue dejó caer un misterioso «nos haríamos daño» en referencia a los jugadores, el técnico asturiano aclaró. «Tengo una relación ideal con el vestuario, mejor incluso con el paso de los años. Es una decisión personal, no porque me vaya a hacer daño o yo a a alguien».

«Sólo me obsesionan mis últimos tres meses en el club, disfrutarlos, dar mi mejor versión y ganar títulos. No voy a tener nada que ver con la planificación de la próxima temporada», añadió. Y ya centrado en la competición, sobre el ambiente que ha detectado entre sus jugadores tras la noticia afirmó: «Estamos todos focalizando la atención en lo que queda de temporada. Estamos centrados todos en ganar títulos». Pero cualquier palabra no valdrá de nada si el Barça no se impone al Celta para mantener el liderato o esa autodependencia para ganar la Liga teniendo en cuenta que al Madrid le queda un partido pendiente. Una victoria convincente daría la razón a los que opinan que acertó con el momento. Y un pinchazo reforzaría a los que argumentan que se ha equivocado con descubrir ahora que se irá porque algunos jugadores pueden dejarse ir.

«Es un partido para estar muy atento. El Celta siempre que nos ha ganado ha sido jugando muy bien a fútbol, no haciendo trampas futbolísticas», señaló, recordando que la última derrota del Barça en Liga fue precisamente en Vigo en la séptima jornada: 4-3. «No habrá paralelismos entre lo que pase ante el Celta y lo que pueda ocurrir contra el PSG porque defienden muy distino», señaló.

El Barça tiene las bajas de los lesionados Aleix Vidal y Mathieu y la duda de André Gomes, que no se entrenó este viernes por una enfermedad. No habrán rotaciones pensando en el PSG por la importancia de los tres puntos. Los apercibidos de sanción Piqué y Messi serán titulares en un posible 3-4-3, siguiendo el modelo que funcionó ante el Atlético y el Sporting.

En el Celta, Berizzo, otro de los que suenan para el banquillo azulgrana, no podrá contar con el sancionado Fontàs y los lesionados Tucu Hernández y el portero Rubén Blanco. Aunque tocado, Radoja ha entrado en una lista de 19.