Dieciseisavos | Vuelta

Europa impulsa al Sevilla

Mercado trata de frenar a Lulic. /Jorge Guerrero (Afp)
Mercado trata de frenar a Lulic. / Jorge Guerrero (Afp)

En un partido bronco, con dos expulsiones por cada bando, los andaluces fueron muy superiores a una Lazio que pensó más en su situación en el Calcio que en intentar la clasificación

LUIS F. GAGOSevilla

Se jugaba el Sevilla una muesca más de la temporada en casa ante un siempre correoso equipo italiano. La Lazio llegaba al Pizjuán con la necesidad de remontar el 0-1 de la ida en favor de los nervionenses. Los rojiblancos dependían de sí mismos, ante su afición, una hinchada con el cuchillo entre los dientes por los malos resultados del equipo en las últimas semanas que, pese a ello, no dejó solos a los suyos en un horario extraño y día laborable. Respondió el sevillismo y lo devolvieron los hombres de blanco sobre el césped clasificándose para los octavos de final. En una tarde casi más veraniega que invernal en la capital andaluza, Ben Yedder realizó una jugada 'maradoniana' para tranquilizar los ánimos encrespados durante la primera mitad. Para el segundo periodo el fútbol de toque fue sustituido por el físico hasta llegar a dos expulsiones, una para cada equipo. Sarabia finiquitó cerca del final la clasificación.

El técnico de los italianos sacó un once ofensivo, a diferencia de lo que acostumbra por esquema normal en el Calcio. Dio rienda suelta a Milinkovic-Savic como era de esperar, su gran esperanza para contrarrestar el centro del campo del Sevilla y dar algún que otro susto a balón parado, punto débil de los andaluces. También sacó a un exsevillista, Immobile, que volvía a la que fue su casa durante una temporada, pero donde no cuajó ninguna actuación destacable ya que nunca llegó a adaptarse al clima y ritmo de la capital del Guadalquivir. Junto a ellos hombres de perfil atacante como Badelj y Caicedo buscaban una verticalidad que no logró el equipo en la ida, por lo que sí esperaba conseguirlo en el Pizjuán para dar la sorpresa y poner un polvorín en la eliminatoria. El problema de tanta agresividad en el ataque fue el control de la pelota. Un oasis entre el juego transalpino. No había jugadores con categoría suficiente para retener el balón,pensar bien las jugadas e intentar pausar el choque. Donde ganaban en velocidad y fuerza lo perdían por el lado del fútbol de cabeza y calma.

2 Sevilla

Vaclik, Mercado, Kjaer, Sergi Gómez, Navas, Sarabia, Roque Mesa (Rog, min. 81), Mudo Vázquez, Escudero (Promes, min. 6), Ben Yedder y André Silva (Amadou, min. 63).

0 Lazio

Strakosha, Patric (Correa, min. 45), Acerbi, Radu, Marusic, Milinkovic-Savic (Rómulo, min. 55), Badelj (Durmisi, min. 77), Cataldi, Lulic, Caicedo e Immobile.

Goles:
1-0: min. 19, Ben Yedder. 2-0: min. 78, Sarabia.
árbitro:
Anthony Taylor (Inglés). Amonestó con tarjeta amarilla a Caicedo e Immobile. Expulsó por doble tarjeta amarilla al Mudo Vázquez y por roja directa a Marusic.
incidencias:
Partido de vuelta de dieciseisavos de final de la Liga Europa, disputado en el Ramón Sánchez-Pizjuán.

Al contrario le pasó al Sevilla. Fue la otra cara del fútbol que se ofertó sobre el césped sevillano. Mientras el rival ofrecía ataques irregulares aunque peligrosos, en el bando local se inclinaba por el toque, la pausa y la tranquilidad de saber que con el 0-1 de la ida tenía más ventajas que desventajas intentar ir más allá de esa propuesta. Machín, al contrario que su compañero en el banquillo contrario, apostó ante la ausencia de su baluarte Banega por un centro del campo más batallador, en el que Vázquez dirigía a su ritmo acostumbrado de lentitud y seguridad por partes iguales. La mala suerte para el técnico soriano llegó al poco de arrancar, porque Escudero se lesionó en una carrera lo que le obligó a hacer el primer cambio, imprevisto, algo que nunca gusta a un entrenador que tiene todos los planes atados. A pesar de ese mal inicial, el Sevilla respondió por obra y gracia de su máximo goleador, Ben Yedder. El francotunecino se recorrió todo el campo contrario con la pelota, la cedió en el último instante a Sarabia pero el madrileño no estuvo certero; por fortuna, el propio Ben Yedder tenía la caña preparada para anotar el primero y obligar a la machada a la Lazio con una remontada casi épica.

Con la sabiduría del pentacampeón los andaluces se marcharon al descanso pudiendo haber ampliado su ventaja. Afrontaron la segunda mitad con la intención de no correr riesgos ante una Lazio a la que tampoco parecía importarle mucho el paso del tiempo. Pensando, quizá, que unos dieciseisavos de final no compensaban lastrar su lucha liguera, donde tiene puestas sus grandes esperanzas esta campaña. Sin embargo, a falta de un cuarto de hora dicha mentalidad cambió. Por deméritos del Sevilla. El 'Mudo' Vázquez cometió un error de infantil al agarrar en una jugada aislada a Rómulo cuando ya tenía una tarjeta amarilla. Expulsión, que ya se la habían perdonado en la primera parte, y al Sevilla le tocaba otra vez remar a contracorriente. Un par de jugadas peligrosas provocaron intranquilidad en las gradas. Por fortuna, la misma mentalidad pequeña parecía rondar por la cabeza de los romanos. Marusic dio un codazo a Roque Mesa y el inglés Taylor no lo dudó al mostrar la roja directa. Diez para diez y dos goles que necesitaban los italianos para aguarle la fiesta a los rojiblancos. Sarabia decidió que aquel impás de juego a ras de césped era suficiente y, tras una gran jugada combinada con Navas, anotó el segundo para llevar a los suyos hacia los octavos de final. Europa da alegrías a un Sevilla alicaído que ahora debe cambiar su mentalidad hacia el campeonato nacional, donde las cosas no le están yendo tan bien.